HEMANGIOMAS
HEMANGIOMAS

Estos
tumores son muy frecuentes, puesto que afectan al 8% de los lactantes. Con los
años tiene tendencia a aplanarse y desaparecer. Dependiendo de lo grandes que
sean y de donde estén pueden ser un problema estético importante, porque supone
tener un “bulto rojo” visible en la piel.
A
veces los hemangiomas no solo causan un problema estético, sino que pueden
dificultar la visión, si están en los párpados; la deglución, si están en la
boca, o si son muy grandes, sobrecargar al corazón.
Causa
La
causa última de los hemangiomas no es conocida, si bien existen diversas
teorías sobre su aparición. Hay quien piensa que representan pequeños trozos de
placenta implantada en la piel de los bebés. Otra teoría es que representan una
manera de suplir una falta de oxigenación (hipoxia) de los tejidos durante el
desarrollo embrionario.
Los
hemangiomas no son hereditarios, por lo que cualquier bebe puede desarrollar un
hemangioma. La incidencia global de los hemangiomas es entre el 8-10% de los
lactantes, es más o menos igual en todos los países y no se ha observado un
aumento en los últimos años. Los hemangiomas son tres veces más frecuentes en
niñas, en prematuros y en recién nacidos de bajo peso al nacer.
Efectos de los hemangiomas
Los
hemangiomas, aun siendo benignos, no son una banalidad o un problema
simplemente estético: hay hemangiomas muy desfigurantes, que distorsionan
completamente el aspecto físico del niño; hemangiomas que cierran los ojos
causando dificultades permanentes de visión; hemangiomas que pueden afectar la
vía aérea e impedir la respiración; hemangiomas que afectan a los labios y la
boca impidiendo la succión; hemangiomas que se ulceran provocando un dolor tan
severo hasta el punto de impedir el sueño; hemangiomas que pueden ocupar el
hígado o hemangiomas que incluso pueden ser causa de un fallo cardíaco.
Aun
en aquellos casos de hemangiomas que no suponen un riesgo vital o que no
comprometen la función de ningún órgano, los hemangiomas son siempre
desfigurantes y, si bien mejoran con la edad, en más de la mitad de los casos
van a dejar inevitablemente secuelas inestéticas en forma de cicatrices, piel
redundante, o en el mejor de los casos una alteración de la textura de la piel.
Las
consecuencias que pueden tener los hemangiomas en el desarrollo psicológico del
niño son evidentes, sobre todo porque es en los primeros años de vida cuando
desarrollan su imagen corporal.
Síntomas y diagnóstico de los hemangiomas
A
la pregunta de ¿cómo se manifiestan los hemangiomas? hay que responder que los
hemangiomas no suelen verse al nacer, sino que aparecen a los pocos días de
vida, cómo una mancha de color rojo intenso. Pueden aparecer en cualquier
lugar, aunque son mucho más frecuentes en la cara. Luego crecen, abultándose
durante los tres o cuatro primeros meses, momento a partir del cual el
crecimiento se enlentece.
A
partir del año suele observarse una involución o tendencia a la curación
espontánea. Así, a partir más o menos del año de vida, los hemangiomas van
perdiendo color y se van aplanando lentamente. Este proceso de involución suele
durar unos cinco o seis años.
Todos
los angiomas muestran esta tendencia a la involución, pero ello no quiere decir
que se marchen como si no hubiera pasado nada. En más del 50% de los casos
siempre se nota que ha habido un hemangioma, bien sea porque dejan una piel de
textura o color diferentes o bien porque dejen una cicatriz.
En
general los hemangiomas se diagnostican por su aspecto característico y por
esta historia natural de crecimiento rápido e involución. No suele ser
necesario realizar ninguna prueba de laboratorio o prueba de imagen especial
(ecografías, resonancias) para diagnosticar un hemangioma.
Tratamiento
Durante
años no hemos dispuesto de un procedimiento médico efectivo y libre de riesgos
para el tratamiento de los hemangiomas. Inicialmente, los hemangiomas se habían
tratado con radioterapia, hasta que nos dimos cuenta que, años más tarde, estos
niños tratados con radioterapia desarrollaban cánceres cutáneos.
En
1968 se produjo una primera revolución en el tratamiento de los hemangiomas al
descubrir que los corticoides orales a dosis muy altas podían ser efectivos.
Aun así sólo respondían un tercio de los hemangiomas y el precio que se pagaba
era muy alto, puesto que a estas dosis los corticoides favorecían el desarrollo
de infecciones graves y retrasaba el crecimiento de estos niños.
Por
todos estos riesgos durante muchos años se dejaron de tratar a los hemangiomas.
Se adoptó una conducta meramente expectante. Hace unos años, en el 2008, se
produjo de manera fortuita un descubrimiento que ha revolucionado el
tratamiento de los hemangiomas y ha cambiado la vida de estos pacientes. Se
trata del tratamiento con propranolol, un fármaco utilizado para tratar la
hipertensión. Se descubrió al observar que la administración de propranolol a
un lactante con un hemangioma que le ocupaba más de media cara, que estaba
hipertenso por culpa de las dosis altas de corticoides que estaba recibiendo,
provocó de forma casi inmediata una clara mejoría del hemangioma.
Esta
observación motivó la puesta en marcha de un estudio internacional
multicéntrico por parte de un conocido laboratorio con el fin de poder
comercializar este tratamiento. En este estudio han participado 16 países con
varios centros españoles (entre ellos el Hospital de la Santa Crei i Sant Pau)
y se está a la espera de que se publiquen los resultados finales. Esta terapia
constituye una verdadera revolución en este campo, ya que por primera vez vemos
que los hemangiomas prácticamente desaparecen a los pocos meses de emprender el
tratamiento. Los resultados son aún preliminares y confidenciales, pero podemos
afirmar a partir de la experiencia acumulada en casos aislados y series de
casos que el propanolol es efectivo en más del 90% de los casos.
¿Prevención?
No
existe ninguna manera de prevenir el desarrollo de los hemangiomas. Lo que sí
que podemos prevenir son sus secuelas. El propranolol, aunque parece funcionar
en cualquier edad y estadio del hemangioma, parece ser más eficaz cuanto antes
de inicie el tratamiento. Por ello, es fundamental que cualquier paciente con
un hemangioma en sitios muy visibles, hemangiomas de gran tamaño o hemangiomas
que puedan comprometer una función vital sean remitidos de manera inmediata al
dermatólogo, para iniciar el tratamiento cuanto antes mejor.
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