CÁLCULOS A LA VESÍCULA O LITIASIS VESICULAR
CÁLCULOS
A LA VESÍCULA O LITIASIS VESICULAR
Los
cálculos biliares son partículas sólidas que se desarrollan dentro de la
vesícula biliar. Se forman a partir de la precipitación y endurecimiento de la
bilis, un fluido producido por el hígado y secretado dentro del intestino a
través de los ductos biliares para ayudar a digerir las grasas.
Algunos
cálculos biliares no producen síntomas detectables. Sin embargo, si el cálculo
biliar causa el bloqueo de la vesícula biliar o del ducto biliar (estructuras
tubulares que atraviesan el hígado y que transportan bilis hacia la vesicular
biliar y hacia el intestino delgado en donde se utiliza para ayudar a digerir
las grasas), puede causar inflamación y dolor en la parte superior derecha del
abdomen, el hombro derecho o entre los omóplatos, que puede durar desde unos
pocos minutos hasta varias horas.
Otros
síntomas incluyen: náusea y vómitos, fiebre y escalofríos.
La
inflamación de la vesícula biliar se denomina colecistitis.
Diagnóstico:
Algunos
tipos de exámenes por imágenes que su médico podría ordenar incluyen:
Ecografía abdominal: el ultrasonido produce imágenes de la vesícula biliar
y los ductos biliares. Identifica signos de inflamación o evidencias de que
existe un bloqueo del flujo de la bilis. La ecografía es el examen más utilizado
para evaluar anormalidades en la vesícula biliar.
TAC abdominal: la TAC produce rápidamente imágenes detalladas de la
vesícula biliar y de los ductos biliares, para buscar señales de inflamación o
evidencia de que existe un bloqueo en el flujo de la bilis.
Colangiopancreatografia por resonancia
magnética (CPRM): la CPRM es un
examen por RMN que produce imágenes detalladas del hígado, vesícula biliar,
ductos biliares, páncreas y ductos pancreáticos. Identifica cálculos biliares y
puede identificar inflamación o bloqueo de la vesícula biliar o los ductos
biliares.
Tratamiento:
El
tratamiento estándar consiste en la extirpación quirúrgica de la vesícula
biliar (colecistectomía). En la mayoría de los casos, su cirujano realizará una
colecistectomía laparoscópica (con endoscopios insertados a través de pequeñas
incisiones en su abdomen).
Si
los cálculos biliares también han causado el bloqueo de los ductos biliares, se
podrían realizar otros procedimientos que incluyen:
Colangiopancreatografia endoscópica
retrograda (CPER): la CPER se usa
para examinar los ductos biliares utilizando un endoscopio, un tubo flexible
que se pasa por la boca a través del estómago hacia adentro del duodeno. Para
localizar los cálculos biliares que podrían estar causando el bloqueo, se
inyecta material de contraste con yodo dentro de los ductos biliares. Algunas
piedras podrían ser removidas durante la CPER.
Colangiografia hepática percutánea
(CTHP): la CTHP se lleva a cabo
haciendo una pequeña incisión sobre la piel, e introduciendo una aguja dentro
de los conductos biliares. Para localizar los cálculos biliares que podrían
estar causando el bloqueo, se inserta un material de contraste con yodo dentro
de los ductos biliares. Algunas piedras podrían ser removidas durante la CTHP,
y otras podrían ser desviadas dejando un catéter o tubo pequeño en el lugar.
Si
su médico determina que usted está muy enfermo para ser sometido a una cirugía,
existen otros procedimientos que se podrían utilizar hasta que se pueda llevar
a cabo la cirugía.
Colocación del tubo de colecistostomía: un tubo de colecistostomía es un tubo pequeño de
plástico (catéter) colocado dentro de la vesícula biliar a través de una
incisión en la piel. El objetivo de este procedimiento es descomprimir la
vesícula que está distendida, bloqueada e inflamada, mediante el vaciado de la
bilis acumulada bajo presión, hacia afuera del cuerpo en una bolsa que está
conectada al tubo. Esto permite reducir el dolor y la inflamación en la
vesícula biliar, y le da tiempo a los antibióticos para que actúen, y a la
cirugía para que llegue el momento adecuado. Sin embargo, no trata la causa
subyacente (las piedras).
Comentarios
Publicar un comentario