viernes, 23 de julio de 2010

ANATOMIA. APARATO REPRODUCTOR MASCULINO Y FEMENINO. PERCY ZAPATA MENDO.

MODULO Nº 10.




EL APARATO REPRODUCTOR.






APARATO REPRODUCTOR MASCULINO

Es el conjunto de órganos encargados de producir espermatozoides y de depositarlos en el aparato reproductor femenino en el acto de la cópula.

Los órganos encargados de producir espermatozoides son los testículos, contenido dentro del escroto, que es cutánea ubicado fuera de la cavidad abdominal.

Los espermatozoides se forman dentro de los tubos seminíferos del testículo y desemboca en un tubo sinuoso de gran longitud llamado epidídimo ubicado sobre la región dorsal del testículo.

El epidídimo se continúa con un conducto más grueso y de paredes contráctiles llamado conducto o vaso deferente que penetra en el abdomen y pasa por detrás de la vejiga para desembocar finalmente en la uretra mediante su parte final llamado conducto eyaculador.

Anexas a los conductos deferentes se ubican las vesículas seminales que son 2 glándulas productoras del líquido que acompaña a los espermatozoides constituyendo el conjunto en semen.

Cada ser vivo cumple como un individuo un ciclo vital con principio y fin: nace, crece, se reproduce y muere.

Pero si bien, la vida del individuo tiene término, la reproducción asegura, a través de la descendencia, la perpetuación a través del tiempo.

En todas las especies ocurre que los descendientes de los progenitores poseen caracteres hereditarios de los cromosomas.

La reproducción es el proceso biológico que permite a los seres vivos originar nuevos seres para conservar la especie.

En la especie humana, la reproducción responde en todo a los caracteres de la reproducción de los demás mamíferos.

El hombre y la mujer están aptos para reproducir a partir del momento de la maduración sexual, alrededor de los 13 y 14 años.

Desde dicho momento, los humanos están permanentemente en condiciones de procrear ya que no existe en la especie un periodo de celo, apto para reproducirse, como ocurre en otras especies.

MORFOLOGÍA Y FUNCIONAMIENTO DEL APARATO REPRODUCTOR MASCULINO

El sistema sexual masculino consta de los genitales externos que son el pene y el escroto y de los genitales internos: los testículos; los túbulos seminíferos; los epidídimos; los vasos deferentes; las vesículas seminales; la glándula prostática; los conductos eyaculadores; las glándulas de Cooper y la uretra.

A continuación vamos a analizar la morfología y función de cada uno de estos componentes:

GENITALES EXTERNOS

El pene es el órgano de la copulación, su función es llevar el esperma al aparato genital femenino durante el coito. Es además órgano de micción, pues alberga la porción final de la uretra.

Nace en la parte anterior del periné. Adosado a la ramas isquiopubianas, se dirige hacia la sínfisis donde se hace libre, se rodea de una cubierta cutánea y se incurva hacia abajo pendiendo libremente por delante del pubis.

Se pueden considerar en el pene dos porciones: una posterior o perineal, el glande, y otro anterior o libre. La parte anterior en estado de flacidez o reposo es blanda y cilíndrica y cuelga verticalmente. En erección aumenta de tamaño, se hace dura y se transforma en un prisma triangular, y alcanza una longitud de 15-16 cm. El glande está cubierto por un pliegue o piel llamado prepucio. Es como un capuchón y puede replegarse hacia atrás para dejar al descubierto la cabeza del pene, excepto en los niños recién nacidos. Poco después del nacimiento, a algunos niños, se les extirpa esta piel en un proceso llamado circuncisión.

El escroto o bolsa escrotal es la superficie cutánea que cubre los testículos. La bolsa escrotal se divide en dos mitades, correspondientes a cada testículo y sus estructuras adyacentes. Se encuentra dividida por un rafe medio.

La función principal del escroto es mantener y controlar la temperatura natural de los testículos. En determinadas ocasiones, especialmente cuando hace frío, las fibras musculares del escroto hacen que todo el saco se contraiga o se encoja, acercando los testículos al cuerpo para mantenerlos más calientes. En otras condiciones, como cuando hace calor, o se está en relajación completa, el escroto se vuelve más flojo y suave, con la superficie lisa. Entonces los testículos cuelgan más separados del cuerpo, para así mantenerse más frescos.

Es habitual que la bolsa escrotal izquierda descienda algo más que la derecha. Es una piel sensible, fina y de color oscuro, caracterizada por pliegues transversales, muy irrigada y rica en terminaciones nerviosas, que le otorgan su característica sensibilidad.

GENITALES INTERNOS

Los testículos, o gónadas masculinas son dos órganos de situación simétrica, cuelgan dentro del escroto, por debajo del pene y poseen doble función, producir espermatozoides y hormonas. La forma de los testículos es ovoidea, con un tamaño medio aproximado de 40 a 50 mm. de largo, 2,5 mm. de espesor y unos 30 mm. de anchura. Su peso ronda los 20 gr. son de color blanco-azulado, debido a la capa albugínea que los envuelve, y de consistencia muy dura. La albugínea es una cápsula de tejido conjuntivo, inextensible y de color blanco que rodea al testículo. Se encuentran en la región inguinal y salen del abdomen a través del conducto inguinal, situándose por debajo del pene y por delante del periné.

A partir de la pubertad, se fabrican espermatozoides en cada testículo. El desarrollo de un espermatozoide individual tarda aproximadamente diez semanas. Cada mes se producen miles de millones de espermatozoides, con una ligera disminución en los últimos años. Si los espermatozoides no son eyaculados, simplemente se destruyen y son absorbidos por el tejido de los testículos. El espermatozoide tiene tres partes: una cabeza, un cuello y una cola. La cabeza lleva 23 pares de cromosomas, que llevan la contribución del hombre a la herencia genética del niño. La otra mitad es aportada por el óvulo o huevo femenino, que también contiene 23 cromosomas. El cuello y el cuerpo del espermatozoide contienen materia que puede ser convertida en energía, de tal forma que el espermatozoide puede moverse por sí mismo después de haber sido eyaculado por el hombre. La cola del espermatozoide se mueve hacia adelante y hacia atrás, como un renacuajo para permitir que el espermatozoide avance por la vagina, suba por el útero y llegue hasta las trompas de Falopio. El espermatozoide se mueve a unos 14 ó 16 cm. por hora. El proceso de producción de espermatozoides se llama espermatogénesis, y normalmente transcurren 60 a 72 días mientras un espermatozoide madura.

La testosterona es la principal hormona masculina de todo un grupo colectivamente llamado andrógenos. Éstos se producen principalmente en los testículos, aunque también se fabrican cantidades muy pequeñas en las glándulas suprarrenales. Los testículos y las glándulas suprarrenales del hombre producen también una cantidad muy pequeña de estrógeno, la hormona sexual femenina. La producción de testosterona es estimulada e influida por un sistema de señales muy complejo en el que intervienen la glándula pituitaria y el hipotálamo. El crecimiento y desarrollo del pene, de los testículos y del escroto, así como la aparición del vello púbico, el crecimiento de la barba y otros caracteres sexuales secundarios, son el resultado de los elevados niveles de testosterona que se producen en la pubertad y después de ella. La testosterona influye también en el impulso e interés sexuales, de forma que un nivel bajo de testosterona ocasiona un nivel bajo en la libido o impulso sexual.

Podemos decir que los túbulos seminíferos forman parte de los testículos, alojados en su parte interior. Están formados por dos tipos de células: por un lado las células de Sertoli y por otro las células del epitelio germinativo. Entre los tubos seminíferos se encuentra un tejido conectivo laxo, en cuyo interior se encuentran las células intersticiales o de Leydig, que son las encargadas de la función endocrina de secreción de hormonas sexuales.

Los conductos seminíferos confluyen en unos conductos cortos, estrechos y rectilíneos denominados tubos rectos. Estos, a su vez, terminan en una red de canalículos dotados de un epitelio cubico de capa única, situada en la red testicular.

La red testicular se une al epidídimo por medio de los conductos eferentes, que están enrollados sobre si mismo adquiriendo forma cónica, con el vértice alejándose del testículo.

El epidídimo de sitúa en la parte posteriosuperior del testículo, se divide en tres partes: cabeza, cuerpo y cola, constituidas respectivamente por los conductillos eferentes, las sinusoidales del conducto y el conducto extendido. Mientras el epidídimo mide unos 5 cm. de longitud, el conducto que lo forma, que se encuentra muy replegado sobre sí mismo, puede alcanzar hasta 6 m. Está rodeado por tejido conjuntivo y cubierto por una envoltura similar a la del testículo denominada albugínea epididimaria. Los espermatozoides permanecen en los epidídimos hasta que se destruyen y son absorbidos por el tejido circundante o hasta que son eyaculados.

Al epidídimo le sigue el conducto deferente, que culmina en el conducto eyaculador.

Unido a cada testículo existe en cada testículo un estrecho tubo llamado vaso deferente. Cada vaso mide unos 40 cm. de longitud y 2 mm. de diámetro si bien su luz tiene un diámetro de unos 0,5 mm. debido fundamentalmente a la gruesa capa muscular que le rodea. Es de forma cilíndrica y sigue un trayecto muy complicado, pues sale desde la cola del epidídimo, corriendo paralelo a éste por su cara interna y por la parte superior del testículo , hasta llegar a un punto en la porción anterior de este último, en el que, gracias a un acodamiento asciende hasta el orificio externo del conducto inguinal. Recorre dicho conducto, llega a la pelvis y desemboca en el conducto eyaculador, que se forma por la confluencia del conducto deferente y la vesícula seminal.

Cuando ya han subido por un vaso, los espermatozoides se mezclan con fluidos de las vesículas seminales y de la glándula prostática, formando una sustancia nueva, el semen o esperma, es lo que el hombre eyacula.

Situadas a cada lado y justo por encima de la glándula prostática, se hallan las dos vesículas seminales. Están situadas en íntima conexión con las vías espermáticas, hasta el punto de que para algunos autores forman parte de las mismas, las vesículas seminales son unos receptáculos que pueden almacenar el esperma en los periodos inter-eyaculatorios, pero que además están dotados de capacidad para segregar una parte de líquido seminal. Se unen a la extremidad distal de los conductos deferentes, en el punto en que éstos se transforman en los conductos eyaculadores.

Las vesículas seminales se configuran como unos conductos tortuosos que se repliegan sobre sí mismos, situados entre vejiga y recto, con dirección oblicua hacia fuera, atrás y arriba. Tienen forma piriforme, con un progresivo aumento de su tamaño desde su origen en el conducto deferente hasta su final en fondo de saco ciego. Mide cada una de ellas 5-6 cm., y a lo largo de las mismas se distinguen un cuello, un cuerpo y un fondo.

La próstata es un complejo de glándulas tubuloalveolares incluidas en la masa muscular desarrollada en la porción inicial de la uretra masculina, debajo de la vejiga urinaria. Su tamaño y forma se aproxima al de una castaña. Se encuentra en una encrucijada urogenital, pues agrupa sus elementos en tono al inicio de la uretra, en el punto donde terminan los conductos eyaculadores. Se relaciona también con el aparato esfinteriano vesical. Pueden distinguirse en éste órgano una capa superior, un vértice, una cara anterior, una cara posterior y dos caras laterales. El volumen de la próstata varía según la edad. Poco desarrollada en la infancia, crece bruscamente durante la pubertad, hasta alcanzar los a veinte o veinticuatro años su completo desarrollo. En el adulto mide unos 25-30 mm. de altura, por 40 mm. de anchura y 25 mm. de espesor. Pesa entre 20-25 gr. En cuanto a la constitución interna de la próstata, se distinguen 3 anillos glandulares, que reciben el nombre de peri uretral, medio y periférico.

A partir de la pubertad, la próstata segrega una sustancia que, al igual que el fluido de la vesícula seminal, sirve de nutrición al espermatozoide y aumenta su capacidad de movimiento. El fluido de la próstata constituye aproximadamente el 39% del semen; el de las vesículas seminales un 60% y los espermatozoides solo alrededor del 1%.

Inmediatamente después del punto en que la vesícula seminal desemboca en el conducto deferente, el conducto, que ahora es común para el testículo y la vesícula seminal recibe el nombre de conducto eyaculador. Atraviesa la superficie superior de la glándula prostática. Sigue por la sustancia de esta glándula y se vacía en la uretra a la altura del veru montanum. Mide unos 2,5 cm de longitud. Durante el coito, el semen se acumula en estos dos conductos, y cuando la excitación sexual llega a su punto más alto, un reflejo espinal origina contracciones rítmicas en toda la zona e impele el semen fuera de la uretra en chorros. Este proceso se llama eyaculación.

Las glándulas de Cooper también se llaman glándulas Bulbo-uretrales o de Mery-Cowper. Son glándulas túbulo-alveolares, del tamaño de un guisante, que se sitúan en número de dos, a ambos lados de la extremidad posterior del bulbo de la uretra. Más concretamente, se ubican en el espesor del músculo transverso profundo del periné, o en la parte posteroinferior del esfínter estriado de la uretra.

De cada Glándula de Cooper emerge un conducto excretor de 30 a 40 mm. de longitud, que se dirige oblicuamente hacia delante y hacia dentro hasta penetrar en el bulbo. Desde allí ambos caminan paralelos, en el espesor de la pared uretral, para abrirse en la ampolla uretral por su pared inferior.

Durante la excitación sexual, pero antes de la eyaculación, estas diminutas glándulas segregan una pequeña cantidad de fluido en la uretra que sale por el meato urinario y aparece en la punta del pene y a su alrededor. Esta pequeña cantidad de fluido contiene espermatozoides que ya se han salido de los conductos eyaculadores, en cantidad suficiente para producir un embarazo aunque no se halla producido eyaculación alguna todavía.

En la uretra masculina se distinguen tres regiones: la uretra prostática, la uretra membranosa y la uretra cavernosa. La primera de ellas tiene una longitud de unos 3 cm. y en ella desembocan la próstata y los conductos deferentes pares. La uretra membranosa es la más corta, con una longitud aproximada de 2,5 cm., y en ella se encuentra el esfínter externo. El segmento más largo corresponde la uretra cavernosa, que tiene 15 cm. de longitud y termina en el meato uretral.

El paso espontáneo de la orina desde la vejiga a la uretra no se produce por la existencia de dos esfínteres, el esfínter uretral interno, compuesto por fibras musculares lisas dispuestas en haces espirales, longitudinales y circulares, que en conjunto se denominan músculo detrusor de la vejiga, y que al tratarse de fibras musculares lisas reciben inervación simpática y parasimpática, y el esfínter uretral externo, que está formado por músculo esquelético y se controla de manera voluntaria.

La uretra tiene dos funciones: permitir que la orina salga desde la vejiga hasta el exterior del pene y permitir que el semen sea eyaculado.

FUNCIÓN DE LOS ESPERMATOZOIDES

Como hemos visto el semen, que contiene los espermatozoides es eyaculado y si esto sucede dentro de la vagina de una mujer en su periodo fértil es posible que uno de los espermatozoides atraviese con su cabeza la capa más externa del óvulo, penetrando hacia el centro del mismo. Cuando esto ocurre ningún otro espermatozoide puede penetrar en ese mismo óvulo. La fecundación tiene lugar, por lo general, en la trompa de Falopio y en las 24 horas que siguen a la ovulación; por lo tanto, la mujer tiene un tiempo limitado, para quedar embarazada, en cada ciclo menstrual. Los espermatozoides permanecen vivos en la en la vagina, útero y trompas de Falopio durante varios días, en los cuales pueden penetrar en el óvulo, aunque el óvulo pierde su capacidad para ser fecundado entre las 24 y las 36 horas.

Cuando el espermatozoide ha penetrado en el óvulo, ha tenido lugar la fecundación y, en ese momento, existe ya una sola célula llamada zigoto.



MORFOLOGÍA Y FUNCIONAMIENTO DEL APARATO REPRODUCTOR FEMENINO



El aparato reproductor femenino permite que las mujeres sexualmente sanas produzcan óvulos maduros, los transporten para que sean fecundados y los alimenten una vez fertilizados.

La descripción del sistema sexual femenino se divide en tres partes:

1- Los genitales externos o vulva- Es el nombre con el que se designa al conjunto de los genitales que pueden verse.

La vulva consta de las siguientes partes: los labios mayores, que son los labios grandes y externos; el monte púbico, situado por encima de la vulva, es un montículo blando que se cubre de pelo en la pubertad; los labios menores, que se hallan dentro de los mayores; el clítoris, situado en el punto de unión de los labios menores y el vestíbulo, que constituye una zona en forma de almendra situada dentro de los labios menores, donde aparecen la vía urinaria y la abertura vaginal.

2- Los genitales internos- Es el sistema reproductor de la mujer y consta de las siguientes partes: el himen; Las glándulas de Bartholin; la uretra; la vagina; el cérvix; el útero o matriz; las trompas de Falopio y los ovarios, donde se almacenan los óvulos.

3- Los senos- Los cuales, a pesar de no ser genitales, tienen un significado sexual considerable.

A continuación analizaremos cada una de las partes enunciadas:

Los labios mayores son dos grandes pliegues de piel que delimitan la hendidura vulvar, en la que desembocan uretra y vagina. Miden unos 8-9 cm. de longitud y 2 cm. de altura con una base de unos 2cm.

El monte de Venus es un acumulo de tejido adiposo subcutáneo situado sobre el pubis y que esta cubierto de vello en un área triangular cuya base ofrece una ligera depresión que marca el límite con la región hipogástrica. En el vértice del triángulo se confunde con la unión de los labios mayores.

Los labios menores se sitúan por dentro de los labios mayores, siguen la misma dirección desde la parte anterior, pero acaban adosándose a ellos en la unión de los tercios medio e inferior y contribuyen a formar la horquilla por delante de la comisura posterior de los labios mayores.

El clítoris se encuentra allí donde se juntan los labios internos o menores. Posee una función única: dar placer a su dueña. No tiene nada que ver con el tener hijos. Las innumerables terminaciones nerviosas que hay en el clítoris y en sus alrededores hacen que sea muy sensible al contacto, tanto directo como indirecto. Consta de una cabeza o zona redondeada llamada glande y de una parte más larga denominada eje o cuerpo, el cual normalmente está cubierto por el tejido de los labios internos. Su tamaño puede oscilar normalmente entre medio centímetro y un centímetro, pero al ser estimulado se llena con la sangre que afluye y aumenta su tamaño pudiendo duplicar su diámetro. Cuando la estimulación continúa y se aproxima el orgasmo, el clítoris se retrae y se esconde bajo el capuchón, volviendo a salir cuando la estimulación se detiene. El orgasmo producirá una liberación de la sangre acumulada en el clítoris.

El vestíbulo consta de dos partes principales: la abertura de la uretra y la de la vagina. La abertura de la uretra se sitúa por debajo del clítoris y por encima del orificio vaginal. La abertura vaginal no es un agujero grande y puede verse mejor cuando se separan los labios.

El himen se encuentra dentro de la vagina, un poco más arriba de su abertura, y es un delgado trozo de tejido que bloque parcialmente el camino hacia el interior. No tiene ninguna función biológica que se sepa, y según las distintas mujeres varía de tamaño y de forma. No tapa toda la abertura vaginal ya que debe existir un agujero que permita la salida del flujo menstrual o periodo. Al romperse el himen, ya sea durante el coito o en alguna otra ocasión puede aparecer algo de dolor y hemorragia. Ambas cosas son absolutamente normales y se calman en poco tiempo.

A cada lado de los labios menores se encuentran las glándulas de Bartholin, que tienen sus salidas muy cerca de la abertura vaginal y que producen una pequeña cantidad de fluido cuando la mujer se excita sexualmente. Antes se pensaba que esta pequeña cantidad de fluido intervenía de forma importante en la lubrificación vaginal, pero estudios médicos han demostrado más tarde que la lubrificación vaginal viene de mucho más arriba de la vagina y aún está por descubrir cual es la función de estas glándulas.

La uretra es el segmento final de las vías urinarias. La uretra de la mujer, muy diferente a la del hombre, mide aproximadamente 4 cm. y está revestida por un epitelio escamoso. El paso espontáneo de la orina desde la vejiga a la uretra se produce por la existencia de dos esfínteres: el esfínter uretral interno, compuesto por fibras musculares lisas dispuestas en haces espirales, longitudinales y circulares, que en conjunto se denominan músculo detrusor de la vejiga, y que al tratarse de fibras musculares lisas reciben inervación simpática y parasimpática, y el esfínter uretral externo, que está formado por músculo esquelético y se controla de manera voluntaria.

La vagina es un conducto cilíndrico, musculo membranoso, aplanado de delante atrás, que va desde la vulva hasta el cuello uterino, y que posee una gran capacidad de expansión y contracción.

Su longitud oscila alrededor de los 8 cm., con grandes variaciones por diferencias individuales, vida sexual o número de partos. la anchura es de 2,5 cm., siendo mayor en la extremidad superior y menor en la parte inferior. Por fuera, la vagina se relaciona con los demás órganos pelvianos. Por delante está la vejiga urinaria y el tabique vesico-vaginal, y más abajo la uretra, a la que está íntimamente unida. Por detrás se encuentra el fondo de saco de Douglas en la parte superior y por detrás se encuentra situado el recto. Por los lados, en la parte superior se encuentra la base de los ligamentos anchos y por allí llegan los vasos que irrigan la vagina, encontrándose grandes plexos venosos.

Durante la excitación sexual la vagina responde casi inmediatamente a la estimulación, lubrificándose por medio de unas pequeñas gotas de fluido que aparecen en sus paredes.

El cérvix o cuello uterino, tiene una longitud de unos 3 cm. y un espesor de 2,5 cm. Su forma es cilíndrica y la vagina se inserta a su alrededor circularmente aunque en un plano oblicuo más elevado por detrás que por delante. Esto permite dividir al cuello en dos porciones, la supra vaginal y la intravaginal. La porción intravaginal es el llamado hocico de tenca.

La cavidad del cuello es fusiforme, con dos cara, anterior y posterior, planas que se apoyan una sobre otra. En ellas hay unos pliegues en forma de hoja de palmera que se denominan "árbol de la vida".

Tiene la capacidad de extenderse y contraerse para permitir el paso del feto en el momento del parto. También pasa por el cérvix el flujo menstrual en su camino de salida a través de la vagina. El esperma, tras ser depositado en la vagina, para por el cérvix hacia el útero y las trompas de Falopio. El cérvix segrega un fluido llamado moco cervical, durante el ciclo menstrual este moco cambia de aspecto; quienes practican el método natural de planificación familiar lo utilizan como indicador de los días seguros o inseguros para realizar el coito. Se llama método del moco cervical o Billings.

El útero, conocido familiarmente como matriz, es un órgano hueco situado en la parte media de la excavación pelviana entre la vejiga y al recto. Su cavidad comunica lateralmente con la de las trompas y, por abajo, con la de la vagina, órgano con el que se continúa hacia el exterior.

En el útero se distinguen dos partes bien diferenciadas: cuerpo y cuello, ambos unidos por una corta estructura circular o istmo. Cuerpo y cuello forman habitualmente un ángulo obtuso, abierto hacia delante, por lo que se dice que útero está en ante flexión.

La parte anterior del útero o cuerpo uterino, es la más voluminosa del órgano. La forma se asemeja a una pera, cuya parte más ancha se sitúa hacia la parte superior.

Existe gran diferencia de tamaño y peso entre los úteros de mujeres que no han tenido hijos, y las que sí. Por ejemplo el peso en las mujeres nulíparas (sin hijos) oscila entre 45-50 gr., mientras que en las multíparas (con varios hijos) es de 60-65 gr.

La cavidad del cuerpo uterino es relativamente pequeña, aplanada, con las caras anterior y posterior aplicadas una contra otra.

Las trompas uterinas o de Falopio, también llamadas oviductos, son dos órganos huecos, cilíndricos, largos y estrechos, que nacen de los órganos superiores del útero y se extienden hasta los ovarios a los que recubren en parte. El conjunto de trompas y ovarios suele conocerse como anejos uterinos.

Las trompas miden entre 10 y 14 cm. de longitud, y su diámetro va ensanchándose de dentro a fuera, oscilando entre 3 y 8 mm. Toda la trompa posee gran capacidad para la distensión. Las paredes de las trompas de Falopio están cubiertas de estructuras similares a las del cabello, llamadas cilios, que se contraen ligeramente a lo largo de las trompas y ayudan al óvulo en su camino hacia el útero. Es importante resaltar también que cualquier espermatozoide que llegue hasta las trompas de Falopio debe moverse o nadar a contra corriente.

Como se ha dicho las trompas son un órgano hueco, y ello le permite establecer una comunicación entre la cavidad uterina y la cavidad abdominal en las proximidades del ovario.

Los ovarios, situados simétricamente en la cara posterosuperior del ligamento ancho, cerca de la pared lateral de la excavación pelviana, son los órganos más importantes del aparato genital femenino, tanto por su función generadora como por su función endocrina.

Tienen forma ovoidea, un poco aplanada de fuera a dentro, con eje casi vertical en la nulípara, y un tamaño aproximado de 35 mm. de longitud, 20 de anchura y 10 de espesor, con peso de uno 5 gr. El color es blanco-rosáceo, y la consistencia dura. Sin embargo a lo largo de la vida cambia de aspecto, también dependiendo de los partos que haya tenido la mujer. Al nacer la niña el ovario es relativamente grande, en la madurez su superficie se hace rugosa e irregular, y después de la menopausia se atrofia, pudiendo llegar a ser en la mujer anciana tan pequeño como una habichuela.

Una mujer nace aproximadamente con 200.000 óvulos en cada ovario ("ovum" en latín significa "huevo", "óvulo" sería su diminutivo). Durante los años reproductivos de la mujer se liberan entre 300 y 500 de estos óvulos. Cada óvulo se halla en un folículo, que es una cavidad en la cual puede permanecer el óvulo inmaduro. Cuando el óvulo madura, sale de la cavidad y es expulsado del ovario.

Los senos de las mujeres son órganos relacionados con la sexualidad y la reproducción estrechamente. Hay tres aspectos importantes en relación con los senos: a menudo, proporcionan placer erótico; desempeñan un papel importante en la imagen que de sí misma tiene una mujer y la mujer puede alimentar a un niño con ellos. Los senos de los hombres pueden dar placer, pero tienen poca influencia en la auto-imagen.

La erección de los pezones es una reacción normal a la estimulación. Hasta la menopausia, si la mujer no ha amamantado, la estimulación hará que sus pechos también aumenten de tamaño, al llenarse de sangre sus venas. Los pechos de los hombres no aumentan de tamaño por la estimulación, pero en más de un 50% de los casos presentan una erección del pezón. También el estar desnudo o el tener frío puede hacer que se endurezcan los pezones, sobre todo en las mujeres. Cada pezón posee una aureola a su alrededor, que es una zona oscura cuyo color y tamaño varía en cada mujer. Es normal tener pequeños bultitos en la aureola: son glándulas productoras de aceite, que segregan un lubricante para facilitar la lactancia. Durante el embarazo la aureola se oscurece y permanece así hasta después del parto.

Dentro de cada seno hay de 15 a 25 pequeños sacos productores de leche. La leche que produce pasa a través de los conductos galactóforos hasta el pezón, lista ya para que el niño la succione. Independientemente del tamaño del seno, las glándulas mamarias tienen el mismo tamaño en cada mujer y producen aproximadamente la misma cantidad de leche.

FISIOLOGÍA DEL APARATO SEXUAL FEMENINO

Los ovarios desempeñan un papel central en la reproducción femenina, ya que tienen a su cargo dos funciones íntimamente relacionadas: la producción de óvulos y la de hormonas sexuales. Estas dos funciones están reguladas por dos centros del cerebro: el hipotálamo y la adenohipófisis. A su vez, el lugar principal en donde actúan las hormonas ováricas es el útero y la ovulación puede continuar hasta la implantación del óvulo fertilizado en la cavidad uterina.

Tanto la ovulación como la producción de hormonas por el ovario se repiten con rigurosa frecuencia: el ciclo ovárico. Este ciclo se basa en los cambios que tienen lugar durante el desarrollo de las células reproductoras femeninas, de las que resultan los óvulos.

Cada mes en la vida de una mujer mientras esta sea fértil, la hipófisis en el cerebro segrega la hormona llamada hormona foliculoestimulante (FSH), la que estimula por lo general, uno de los ovarios para desarrollar un folículo. Los óvulos se almacenan dentro de los folículos y ahí maduran. Cuando circulan las cantidades suficientes de FSH, y de la llamada hormona luteinizante, el folículo estalla y deja en libertad al óvulo dentro de la trompa de Falopio, proceso que se denomina ovulación. El óvulo desciende por la trompa hacia el útero y, o bien se implanta en la pared uterina como óvulo fertilizado (embarazo), o es expelido junto con el recubrimiento uterino como óvulo no fertilizado (menstruación). El folículo que albergó al huevo madura hasta convertirse en el cuerpo lúteo, el cual segrega grandes cantidades de progesterona durante la segunda mitad del mes. Luego envejece y muere.

La duración media del ciclo menstrual es de 28 días, pero también es normal que dure de 26 a 33 días. La ovulación se produce 14 días después del primer día de la menstruación, estos primeros 14 días antes de la ovulación constituyen la fase estrogénica, y la segunda fase es la fase progestogénica.

En la primera mitad del ciclo menstrual la producción de estrógeno tiene un efecto rejuvenecedor sobre el cuerpo. Mantiene el cabello en buenas condiciones, hace florecer la piel y levanta el ánimo. La secreción vaginal es clara, fluida y con muy poco olor.

En la segunda mitad, la progesterona provoca que los pechos se agranden y se hagan mas pesados. Pueden aparecer manchas en la piel, y la secreción vaginal se hace más espesa y pegajosa.

FECUNDACIÓN Y EMBARAZO

La función biológica del sexo humano es la reproducción, que asegura la continuidad de la existencia y el desarrollo de la especie.

La reproducción es un proceso complejo y fascinante en el que un espermatozoide masculino fertiliza un óvulo femenino, transformándose ese huevo fertilizado en un embrión.

El periodo de ovulación, es el periodo fértil de una mujer, si durante estos días (4 aproximadamente) realiza el coito con un hombre también fértil es posible que se produzca la fusión de un óvulo con un espermatozoide.

Durante el coito, o introducción del pene en la vagina, el líquido seminal (que contiene los espermatozoides) es bombeado desde las ampollas y las vesículas seminales hasta la uretra, en un proceso llamado emisión. La eyaculación es la expulsión del semen fuera de la uretra.

Después del coito los espermatozoides nadan a través del cuello del útero hacia las trompas de Falopio. Una vez en la trompa, rodean al óvulo e intentan penetrarlo hasta que uno lo logra. La unión de un óvulo con un espermatozoide crea un zigoto, y se conoce como proceso de fertilización. El óvulo y el espermatozoide son los gametos femenino y masculino respectivamente, es decir, son células especializadas para la reproducción. Cada una contribuye con 23 cromosomas a la formación del zigoto, que a su vez es también una sola célula, pero que consta de 46 cromosomas. Este es el motivo por el cual todas las células humanas contienen 46 cromosomas.

La fertilización prosigue y el zigoto comienza su división celular para convertirse en un blastocito que baja por la trompa de Falopio hasta el útero, en cuya pared se implanta. La implantación del huevo en una rica mucosa que permite su nutrición y desarrollo, es un fenómeno importantísimo, ya que determina la vocación especial de la madre y le da su significación y dimensiones.

En el momento de la ovulación, un cambio en la información que el cerebro y la hipófisis envían al ovario puede provocar que éste libere más de un óvulo, lo que da lugar a la concepción de mellizos o trillizos (no idénticos), cada uno con su propia placenta. Esta peculiaridad es con frecuencia hereditaria. Sin embargo, si un sólo óvulo fertilizado se divide en dos partes iguales, resultan gemelos idénticos que comparten la misma placenta.

Los intercambios constantes entre madre e hijo tienen lugar mediante un órgano especial, la placenta, una especie de esponja sanguínea a través de la cual la sangre materna aporta al feto las sustancias nutritivas y el oxígeno, recogiendo los productos de eliminación rechazados por el feto.

Un embarazo viene a durar 40 semanas, durante las cuales el feto se va desarrollando hasta alcanzar la madurez orgánica que le permite salir al mundo exterior a través del parto:

A las seis semanas de embarazo, el embrión no es reconocible todavía como ser humano y solo mide 1,3 cm de longitud. La prueba del embarazo debe dar positiva y la mujer puede notar algunos síntomas, como sensibilidad en las mamas y náuseas.

A las doce semanas el útero se hace palpable por encima de la pelvis. Ahora están formados todos los órganos principales del feto; aparecen las uñas en los dedos de las manos y los pies. El feto mide unos 7.5 cm de longitud y pesa alrededor de 14 gr.

A las veinte semanas de embarazo, el útero ha llegado al nivel del ombligo de la madre y ésta nota los movimientos del feto. El niño mide unos 21 cm y está cubierto por un vello fino y lanoso, llamado lanugo.

A las veintiocho semanas el útero alcanza el punto medio entre el ombligo y el esternón. Los movimientos fetales son vigorosos y la madre puede sentir contracciones indoloras rítmicas. El feto es ahora "viable", lo que significa que podría vivir fuera de la madre. Su piel está cubierta por una capa protectora llamada vérnix y puede abrir los ojos. Mide alrededor de 37 cm.

A las cuarenta semanas el embarazo ha llegado a término y la madre se muestra impaciente por el nacimiento del hijo. La cabeza del feto se desplaza hacia abajo en la pelvis de la madre, el feto está "encajado".

El parto es el proceso mediante el cual el bebé sale, a través de la vagina, del útero de la madre al exterior. El parto es posible gracias a una dilatación del cuello del útero y a las llamadas "contracciones" del útero que empujan al niño.

Durante el embarazo el feto ha obtenido todos los nutrientes necesarios de la madre a través de la placenta, el recién nacido seguirá siendo alimentado por la madre, pero a través de los pechos, que proporcionan leche para su adecuada alimentación.

La leche producida en los senos constituye la respuesta a la acción de dos hormonas: la prolactina y la oxitocina. La prolactina estimula la producción de leche por parte de las glándulas mamarias y, cuando el niño chupa, se libera más prolactina en el torrente sanguíneo, causando una mayor cantidad de leche. La oxitocina hace que la leche vaya de las glándulas hasta el pezón en el proceso llamado popularmente "subida de la leche". Algunas veces el recién nacido no succiona lo suficientemente fuerte durante el primer o segundo día, con lo cual la cantidad de oxitocina liberada en la sangre es insuficiente y la "subida de la leche no es la adecuada. Cuando la madre y el niño han adquirido el hábito de la lactancia todo funciona bien.

Los senos producen otra sustancia más: el calostro. El calostro no es leche, pero resulta extremadamente nutritivo. Es espeso y amarillento, y suele gotear de los pezones ocasionalmente durante las últimas semanas del embarazo. Los niños se alimentan de calostro los primeros días hasta que llega el chorro adecuado. El calostro no solo es rico en proteínas, sino que también contiene anticuerpos con los que el niño adquiere protección contra ciertas enfermedades a las que están especialmente expuestos los recién nacidos.





PREGUNTAS RESUELTAS


1.- Complete:

El cuerpo lúteo o amarillo aparece………………….. y secreta:

a)Después de la ovulación – progesterona b) antes de la ovulación – progesterona c) en fase folicular – estrógeno d) en fase folicular – progesterona e) al inicio de la menstruación – estrógenos.

Rpta: a

El cuerpo lúteo, es una glándula endocrina que se forma en el ovario después de la ovulación. Secreta estradiol y grandes cantidades de progesterona durante el ciclo menstrual.


2.- el conducto deferente:

a) va del epidídimo hasta la próstata b) es impar c) va de la próstata a la uretra d) desemboca en el conducto eyaculador e) posee dos porciones.

Rpta: d

Conducto deferente: se extiende desde el epidídimo hasta las vesículas seminales. Tiene de 50 a 60 cm. De largo y su misión es impulsar a los espermatozoides hacia la uretra. Desde el epidídimo asciende por el conducto inguinal, penetra en el abdomen, bordea la vejiga de la orina y termina a la altura de la próstata, en el conducto eyaculador.


3.- comúnmente la fertilización se realiza en:

a) útero b) 1/3 externo de la trompa c) 1/3 interno de la trompa d) infundíbulo de la trompa e) inicio de la trompa.

Rpta: b

Las trompas uterinas son extensiones del útero que permiten la comunicación de este con los ovarios. Una vez al mes, cuando un folículo ovárico maduro (o folículo de Graaf) se rompe y libera un ovocito, tiene lugar el proceso de ovulación. El ovocito es capturado mediante los movimientos de las fimbrias que rodea al folículo vesicular mas maduro, justo antes de que tenga lugar la ovulación. El ovocito se mueve entonces a lo largo de la trompa hacia el útero gracias a las contracciones musculares y movimientos de los cilios. Las trompas son, asimismo, el lugar donde generalmente tiene lugar la fertilización. Usualmente tiene lugar en el 1/3 externo y puede realizarse en cualquier momento hasta 24 horas después de la ovulación.


4.- la espermatogenesis se produce en:

a) vesícula seminal b) túbulos seminíferos c) escroto d) conductos deferentes e) epidídimo.

Rpta: b

La espermatogenesis es el mecanismo encargado de la producción de espermatozoides. Estos forman a partir de unas células, denominadas espermatogonias, que se localizan en los testículos.

Los espermatozoides presentan tres zonas bien diferenciadas: la cabeza, el cuello y la cola. La primera es la de mayor tamaño, contiene los cromosomas de la herencia y lleva en su parte anterior un pequeño saliente o acrosoma cuya misión es perforar las envolturas del ovulo. En el cuello se localiza el centrosoma y las mitocondrias y la cola es el filamento que el permite al espermatozoide “nadar” hasta el ovulo.


5.- complete:

La hormona luteinizante (LH) estimula a las…………………………. Para secretar la testosterona.

a) células de Sertoli b) células de Leydig c) espermatogonia d) espermatocito e) espermatide.

Rpta: b

La hormona luteinizante es la proteína reguladora de la secreción de testosterona por las células de Leydig en el hombre y que en la mujer controla la maduración de los folículos, la ovulación, la iniciación del cuerpo lúteo y la secreción de la progesterona.


PREGUNTAS PROPUESTAS.

1.- La secuencia correcta de adelante hacia atrás es:

a) vagina, clítoris, uretra, ano b) clítoris, vagina, uretra, ano c) clítoris, uretra, ano, vagina d) uretra, clítoris, vagina, ano e) clítoris, uretra, vagina, ano.

2.- Comúnmente la fertilización se realiza en:

a) útero b) 1/3 externo de la trompa c) 1/3 interno de la trompa d) ampolla de la trompa e) inicio de la trompa.

3.- no cumple función reproductiva en la mujer:

a) vagina b) orificio vaginal c) orificio uretral d) glándulas de Bartholino e) cérvix

4.- Complete:

El folículo ovárico se localiza en…………………….. y contiene:

a) zona medular – ovotide b) zona cortical – ovotide c) zona medular – ovocito d) zona cortical – ovocito e) zona medular – cogote.

5.- Estructura encargada de secretar estrógeno:

a) hipófisis anterior b) hipófisis posterior c) folículo maduro d) folículo de crecimiento e) cuerpo blanco.

6.- Complete:

Los espermatozoides pasan a través de: ………………………….. hacia……………………….

a) Cola de epidídimo – tubos seminíferos b) conductos eyaculador – conducto deferente c) cola del epidídimo – conducto deferente d) epidídimo – red testicular e) red testicular.

7.- La barrera hematotesticular impide la entrada a los tubos seminíferos de sustancias nocivas y evita que los espermatozoides salgan a la sangre, esta barrera esta formada por:

a) escroto b) capa albugínea c) células de Sertoli d) epidídimo e) células de Leydig.

8.- La próstata es atravesada además de la uretra por:

a) conducto deferente b) vesículas seminales c) conductos eyaculadores d) uréteres e) todas alas anteriores.

9.- Las glándulas de Bartholin forman parte de:

a) genitales internos b) genitales externos c) ovarios d) útero e) trompa

10.- La fase secretora del ciclo menstrual se inicia.

a) inmediatamente después del sangrado b) antes de la ovulación c) después de la ovulación d) si hay fertilización e) por acción de solamente el estrógeno.

11.- Dos días antes de que empiece el sangrado de la menstruación, el endometrio esta formado por:

a) capa basal b) capa funcional c) perimetrio d) folículos e) solo a y b.

12.- La oxitocina es una hormona que estimula la contracción del útero en el momento del parto, dicha hormona tiene acción directa sobre:

a) perimetrio b) endometrio c) miometrio d) ampolla de la trompa e) vestíbulo.


CLAVES

1.- e 7.- c

2.- b 8.- c

3.- c 9.- b

4.- d 10.- c

5.. c 11.- e

6.- c 12.- c

ANATOMIA. APARATO EXCRETOR. PERCY ZAPATA MENDO.

MODULO Nº 11.



APARATO URINARIO.



Aparato urinario, conjunto de órganos que producen y excretan orina, el principal líquido de desecho del organismo. En la mayoría de los vertebrados los dos riñones filtran todas las sustancias del torrente sanguíneo; estos residuos forman parte de la orina que pasa por los uréteres hasta la vejiga de forma continua.

Después de almacenarse en la vejiga la orina pasa por un conducto denominado uretra hasta el exterior del organismo. La salida de la orina se produce por la relajación involuntaria de un esfínter que se localiza entre la vejiga y la uretra, y también por la apertura voluntaria de un esfínter en la uretra. A los niños pequeños, antes de aprender a controlar el esfínter urinario, se les escapa la orina en cuanto se llena la vejiga. Muchos niños mayores y adultos padecen un trastorno denominado enuresis, en el que el afectado no puede controlar el esfínter urinario, y cuyo origen puede deberse en algunas ocasiones a un desequilibrio emocional. El miedo o temor pueden producir enuresis temporal. En los ancianos ciertos tipos de degeneración del sistema nervioso provocan incontinencia urinaria. La incapacidad para eliminar la orina almacenada puede deberse a un espasmo del esfínter urinario, al bloqueo del esfínter por un cálculo, a una hipertrofia de la próstata en varones o a una pérdida del tono muscular en la vejiga después de un shock o intervención quirúrgica. La retención de orina puede originarse también por una lesión nerviosa donde la médula espinal resulte afectada o una esclerosis múltiple.

1.- RIÑON.

Riñón

Casi un millón de nefronas (derecha) componen cada riñón (izquierda). La unidad filtradora de la nefrona, llamada glomérulo, regula la concentración dentro del cuerpo de sustancias importantes, tales como potasio, calcio e hidrógeno, y elimina sustancias no producidas por el cuerpo, tales como drogas y aditivos alimentarios. El filtrado resultante, la orina, abandona la nefrona a través de un largo túbulo y del conducto colector. Mediante señales químicas, el organismo informa sobre las necesidades de agua y sales; esto hace que las paredes del túbulo sean más o menos permeables a estas sustancias, que son reabsorbidas de acuerdo con estas órdenes desde la orina.

Riñón, cada uno de la pareja de órganos cuya función principal es la elaboración y la excreción de orina.

1.1.- ESTRUCTURA.

En el ser humano, los riñones se sitúan a cada lado de la columna vertebral, en la zona lumbar, y están rodeados de tejido graso, la cápsula adiposa renal. Tienen forma de judía o frijol, y presentan un borde externo convexo y un borde interno cóncavo. Este último ostenta un hueco denominado hilio, por donde entran y salen los vasos sanguíneos y linfáticos, y los nervios. En el lado anterior se localiza la vena renal, que recoge la sangre del riñón, y en la parte posterior la arteria renal, que lleva la sangre hacia el riñón. Localizado más posteriormente se localiza el uréter, un tubo que conduce la orina hacia la vejiga. El hilio se amplía dentro del riñón formando una cavidad más profunda, el seno renal, por donde discurren los nervios y vasos sanguíneos y donde el uréter se ensancha, formando un pequeño saco denominado pelvis renal.

En el interior del riñón se distinguen dos zonas: la corteza, de color rojizo y situada en la periferia, y la médula, de color marrón, y localizada más internamente. En la médula hay estructuras en forma de cono invertido, llamadas pirámides, cuyos vértices, las papilas renales, se orientan hacia el centro del riñón. Los conductos papilares que discurren por ellas terminan en unas estructuras, llamadas cálices menores, que se reúnen en los cálices mayores. Estos desembocan en una cavidad llamada pelvis renal.

La unidad estructural y funcional del riñón es la nefrona. En cada riñón existen alrededor de un millón de nefronas, que se extienden entre la corteza y la médula renal. Cada nefrona está compuesta por un corpúsculo renal, donde se filtra el plasma, y un túbulo renal, donde se recoge y modifica el líquido filtrado.

El corpúsculo renal consta de dos elementos, el glomérulo de Malpighi y la cápsula de Bowman. El glomérulo es una red esférica u ovillo de capilares que están rodeados por la cápsula de Bowman, una capa delgada de revestimiento endotelial, en forma de copa, que se prolonga en el túbulo renal.

Los túbulos renales (o sistema tubular) transportan y transforman la orina a lo largo de su recorrido. En los túbulos renales se diferencian tres secciones: el túbulo contorneado proximal, que es la parte del túbulo que está unida a la cápsula de Bowman; el asa de Henle, con su porción descendente y ascendente; y el túbulo contorneado distal. Los túbulos renales de diferentes nefronas desembocan en un solo conducto, el conducto colector. A su vez, los distintos conductos colectores convergen en los conductos papilares, que drenan en los cálices menores por los que la orina discurre hasta los cálices mayores y, finalmente, a la pelvis renal y a los uréteres.

1.2.- FUNCION.

La orina se forma en los riñones a partir de la sangre filtrada en los glomérulos. La composición del líquido filtrado se modifica a su paso por los túbulos renales y los conductos colectores, como consecuencia de procesos de reabsorción y secreción. Finalmente, la orina es conducida por los conductos papilares a la pelvis renal, desde donde desciende por los uréteres hasta la vejiga, donde se almacena.

1.2.1. FILTRACION.

La filtración tiene lugar en el corpúsculo renal. En cada nefrona, la filtración supone el paso del agua y de la mayoría de los solutos del plasma desde los capilares glomerulares al interior de la cápsula de Bowman. La presión arterial en los capilares glomerulares es elevada, lo que favorece la filtración, a la que se opone la presión que ejercen las proteínas del plasma y la presión del líquido presente en la cápsula. Las células sanguíneas, las plaquetas y la mayoría de las proteínas no se filtran. La cantidad de líquido que se filtra en un minuto en todos los corpúsculos renales recibe el nombre de filtración glomerular. La filtración glomerular está regulada por mecanismos de autorregulación renal, regulación neural de los vasos sanguíneos a través de las fibras simpáticas del sistema nervioso autónomo y regulación hormonal (angiotensina II y péptido natriurético auricular).

1.2.2.- REABSORCION Y SECRECION.

Los procesos de reabsorción y secreción tienen lugar a lo largo del túbulo renal y de los conductos colectores.

La reabsorción supone el retorno (de forma active o pasiva) a la circulación sanguínea de casi todo el agua y muchos de los solutos filtrados (aminoácidos, urea, glucosa e iones como sodio, potasio, calcio, cloruro, bicarbonato y fosfato). Esta reabsorción se lleva a cabo a través de todas las células epiteliales del túbulo renal y del conducto colector mediante ósmosis, difusión, difusión facilitada, cotransportadores y contratransportadores, y tiene lugar principalmente en el túbulo contorneado proximal. Así, por ejemplo, a través de cotransportadores sodio, este ión regresa a la sangre junto con otros solutos, como la glucosa, que se reabsorbe intercambiándose con la secreción de H+ mediante contratransportadores Na+/H+. La reabsorción de sodio y otros solutos origina un gradiente osmótico que favorece la reabsorción de agua por ósmosis. En el túbulo contorneado proximal se reabsorbe el 65% del agua filtrada. Cuando el líquido filtrado alcanza el asa de Henle no contiene casi glucosa, aminoácidos ni otros nutrientes, y el porcentaje de reabsorción de agua e iones sodio, potasio, calcio, bicarbonato y cloro es mucho menor. Ya en el tubo contorneado distal, la proporción de reabsorción de agua, cloro, sodio y calcio es muy pequeña. Cuando el líquido filtrado alcanza el conducto colector prácticamente todo el agua y los solutos útiles filtrados han retornado a la sangre.

Por el contrario, la secreción supone el paso de sustancias desde la sangre y las células del túbulo hacia el líquido filtrado. Las sustancias que se secretan son iones amonio, potasio, hidrogeniones, urea, creatinina y algunos fármacos.

La reabsorción y secreción tubulares están reguladas por cuatro hormonas: la angiotensina II, la aldosterona, la hormona antidiurética y el péptido natriurético auricular.

En el ser humano, la cantidad normal de orina eliminada por un adulto en 24 horas varía entre uno o dos litros. Dicho volumen está influido, entre otros factores, por la ingestión de líquidos, la dieta, la presión arterial o las pérdidas por vómitos o sudoración a través de la piel.

Los riñones también resultan importantes para mantener el balance de líquidos y los niveles de sal, así como el equilibrio ácido-base. Cuando algún trastorno altera estos equilibrios, el riñón responde eliminando más o menos agua, sal e hidrogeniones (iones de hidrógeno). El riñón ayuda a mantener la tensión arterial normal; para ello, segrega la enzima renina y elabora una hormona que estimula la producción de glóbulos rojos (eritropoyetina).

1.3.- ENFERMEDADES DEL RIÑON.

Trasplante de riñón

En las operaciones de trasplante de riñón el órgano donado debe proceder de un familiar del paciente o de una persona que haya fallecido recientemente. El riñón donado se extirpa pinzando y cortando la arteria y la vena renal (1). Los riñones enfermos pueden mantenerse en su lugar, o uno o ambos pueden ser extirpados si originan una infección persistente o una elevación de la tensión arterial (2). El riñón donado es situado en la región pélvica del individuo receptor y la arteria y la vena renal se unen al sistema circulatorio (3). Tanto el donante como el receptor pueden llevar una vida normal con sólo un riñón.

La nefritis se refiere a los procesos inflamatorios del riñón. Existen varias formas de nefritis; las más habituales son la glomerulonefritis y, en menor medida, la pielonefritis y la nefritis tubulointersticial. Sus características principales son la presencia de sangre en la orina (hematuria) y de cilindros hemáticos y albúmina (albuminuria leve a moderada) en el estudio microscópico. Además, puede constatarse disminución del volumen de orina, edemas e hipertensión.

La forma más común de nefritis es la glomerulonefritis postinfecciosa, que aparece con frecuencia entre las tres y las seis semanas después de una infección estreptocócica debido a un mecanismo de tipo inmunológico. El paciente puede presentar hematuria. La orina puede ser escasa, pardusca o sanguinolenta. El pronóstico suele ser bueno y la mayoría de los pacientes se recuperan sin secuelas. Existe otro grupo de glomerulonefritis de causa desconocida, quizá autoinmune, con un pronóstico peor y que evolucionan con más rapidez hacia la insuficiencia renal.

La pielonefritis es una infección bacteriana del riñón. La forma aguda se acompaña de fiebre, escalofríos, dolor en el lado afectado, micción frecuente y escozor al orinar. La pielonefritis crónica es una enfermedad de larga evolución, progresiva, por lo general asintomática (sin síntomas) y que puede conducir a la destrucción del riñón y a la uremia. La pielonefritis es más frecuente en diabéticos y más en mujeres que en hombres.

Otro trastorno frecuente es el denominado síndrome nefrótico, en el que se pierden grandes cantidades de albúmina por la orina debido al aumento de la permeabilidad de la membrana de filtración renal, con edema por lo general alrededor de los ojos, pies, tobillos y abdomen, aumento del colesterol en la sangre y un flujo de orina casi normal. El síndrome nefrótico está relacionado con algunas enfermedades glomerulares de causa desconocida y ciertas enfermedades sistémicas como la diabetes mellitus.

Riñón humano para trasplante

Un cirujano extrae un riñón donado de su recipiente, donde se ha mantenido en una solución salina y envuelto en hielo. Un sólo riñón es suficiente para mantener al receptor con salud, ya que éste amplía su función para todo el organismo. Los trasplantes de riñón son más sencillos que los de corazón, hígado o pulmón, y de un 80 a un 90% de los mismos son un éxito. Si el riñón sufre rechazo, el paciente puede volver a la diálisis y, si el otro riñón está sano, someterse a una segunda operación de trasplante.

La insuficiencia renal es la disminución o interrupción de la filtración glomerular que puede producirse de manera brusca (insuficiencia renal aguda) o progresiva (insuficiencia renal crónica).

La hidronefrosis es el resultado de la obstrucción del flujo de orina en las vías urinarias, que casi siempre es consecuencia de anomalías congénitas de los uréteres o de una hipertrofia prostática. La nefroesclerosis arteriolar está originada por la lesión de las arteriolas renales, debido a su exposición persistente a presiones elevadas como consecuencia de una hipertensión de etiología no conocida.

Los cálculos renales, o piedras en el riñón, se deben al depósito de cristales de sales presentes en la orina. La mayoría de ellos están compuestos por calcio, principalmente oxalato de calcio. Otros cálculos están formados por ácido úrico, cisteína y fosfato amónico. Entre los factores de riesgo están los trastornos que elevan la concentración de sales en la orina. En algunos casos los cálculos aparecen cuando el nivel de calcio en la sangre se eleva de forma anormal como en la hipercalciuria, una enfermedad hereditaria, o en enfermedades que afectan a las glándulas paratiroides. En otros casos aparecen cuando el nivel de ácido úrico en la sangre es demasiado alto (véase Gota), por lo general debido a una dieta inadecuada. La ingestión excesiva de calcio y oxalato en la dieta, junto con un aporte escaso de líquidos, puede favorecer también la aparición de cálculos. Sin embargo, en la mayoría de los casos la causa es desconocida. Los cálculos pueden producir hemorragia, infección secundaria u obstrucción. Cuando su tamaño es pequeño, tienden a descender por el uréter hacia la vejiga provocando un dolor muy intenso que a menudo se acompaña de náuseas, vómitos y en ocasiones hematuria. El dolor cólico producido por los cálculos requiere tratamiento con analgésicos potentes. Una vez que el cálculo alcanza la vejiga, es posible que sea expulsado por la orina de forma inadvertida, desapareciendo el dolor. Si el cálculo es demasiado grande para ser expulsado, es necesario recurrir a la cirugía o a la litotricia (litotripsia), procedimiento que utiliza ondas de choque, generadas por un aparato localizado fuera del organismo, para desintegrar los cálculos.

La uremia aparece en la fase final de las enfermedades crónicas del riñón y es consecuencia no solo del fracaso de la excreción renal, que produce la acumulación en la sangre de los productos nitrogenados resultantes del metabolismo de las proteínas, sino también de la alteración de las funciones metabólicas y endocrinas que desempeña el riñón, como la homeostasis del equilibrio hidroelectrolítico y la síntesis de hormonas. El desarrollo de las diferentes técnicas de diálisis periódica, cuyo objetivo es eliminar de la sangre los productos de desecho y toxinas, y la generalización de los trasplantes de riñón han supuesto un gran avance para estos pacientes. Véase Cirugía; Trasplante.

El tumor de Wilms o nefroblastoma es un tumor renal que suele manifestarse en niños pequeños. Los últimos avances en su tratamiento han conseguido porcentajes de curación muy elevados.

2.- URETER.

Uréter, cada uno de los dos tubos que conduce la orina desde el riñón hasta la vejiga.

Cada uréter mide unos 28 cm de longitud y su diámetro varía. Las paredes de los uréteres presentan musculatura lisa. Además, disponen de un plexo intramural de neuronas y fibras nerviosas que se prolongan a lo largo de toda su longitud. Poseen contracciones peristálticas que aumentan con la estimulación de los nervios parasimpáticos y disminuyen con la de los simpáticos. Estos movimientos peristálticos son los responsables de que la orina fluya desde la pelvis renal hasta la vejiga.

3.- VEJIGA URINARIA.

Órgano en el que se almacena la orina formada en los riñones. Está compuesta por tres capas: un revestimiento mucoso denominado epitelio; una capa intermedia de fibras musculares involuntarias dispuestas en tres estratos, cada uno con una dirección distinta, y una capa más externa de tejido conectivo cubierta por arriba y por detrás por el peritoneo y entremezclada con el tejido conectivo de los órganos y músculos abdominales del organismo por delante y por debajo. La orina llega a la vejiga procedente de los riñones por dos uréteres y se elimina hacia el exterior a través de la uretra. Los orificios ureterales descansan sobre el fondo vesical, a unos 3,8 cm de distancia del orificio de la uretra, que se localiza en la línea media de la vejiga en su zona más inferior. La capacidad varía en torno a 1 litro, pero se tiene sensación de llenado ('ganas de orinar') desde los 400 centímetros cúbicos. Véase también Aparato urinario.

ORINA: COMPOSICION.

En los seres humanos la orina normal suele ser un líquido transparente o amarillento. Se eliminan aproximadamente 1,4 litros de orina al día. La orina normal contiene un 96% de agua y un 4% de sólidos en solución. Cerca de la mitad de los sólidos son urea, el principal producto de degradación del metabolismo de las proteínas. El resto incluye nitrógeno, cloruros, cetosteroides, fósforo, amonio, creatinina y ácido úrico.

ENFERMEDADES DETECTADAS POR LA ORINA.

El análisis de orina se utiliza con frecuencia para el diagnóstico de enfermedades. Un volumen de orina excesivo es característico de la diabetes insípida, y es de menor cuantía en la diabetes mellitus. La fiebre elevada o constante produce cierto grado de deshidratación y una disminución anómala del flujo de orina. En los pacientes que padecen hepatitis, la orina es oscura por la presencia de pigmentos biliares. La cantidad de urea se eleva en los estados febriles y en la diabetes mellitus, y desciende durante la inflamación del riñón o en los trastornos del equilibrio ácido-base. En la orina de los pacientes con leucemia o gota hay cantidades elevadas de forma anormal de ácido úrico.

La presencia de sustancias anormales en la orina es más importante incluso que las alteraciones en las cantidades de las sustancias habituales. En un trastorno renal conocido como albuminuria, la albúmina sérica se transfiere a la orina. En la diabetes mellitus aparece glucosa y las enfermedades infecciosas del aparato urinario pueden generar pus y bacterias en la orina. También la existencia de un gran número de hematíes en la orina sugiere la posibilidad de una hemorragia o de un cáncer del tracto urinario, mientras que un pequeño número indica la existencia de una cistitis (inflamación de la vejiga). Los cristales de sulfamidas señalan el depósito de estos fármacos en los riñones. Cuando se forman cálculos en el sistema urinario pueden aparecer cristales de diferentes sustancias en la orina. A veces un cálculo urinario puede ser expulsado por la orina y generalmente es acompañado de un dolor intenso y en algunas ocasiones de hemorragia.


PREGUNTAS RESUELTAS

1.- el riñón se fija a la pared abdominal por:

a) Zona cortical b) fascia renal c) grasa perirrenal d) capsula renal e) zona medular.

Rpta: b

Cada riñón presenta tres capas o membranas que la recubren: la capsula renal hacia el interior estrechamente ligada a la corteza renal, la grasa perirrenal y la Fascia renal que es la capa fibrosa que recubre al riñón externamente y lo mantiene sujetada a la cavidad abdominal.

2.- si con una pinza separamos la cápsula renal, se reconoce:

a) La grasa perirrenal b) la columna de Bertín c) Cáliz menor d) Cáliz mayor e) la corteza renal.

Rpta: e

Íntimamente adherida a la superficie del riñón se encuentra una tenue lámina fibrosa, la capsula renal, que se introduce por el hilio y cubre las paredes del seno renal. Esta capsula renal separa al riñón de la grasa perirrenal. Al corte, el tejido renal presenta dos sectores: la medula renal, dispuesta en porciones cónicas llamadas pirámides renales; y la corteza renal, que se ubica periféricamente y esta en contacto estrecho con la capsula renal.

3.- la unidad funcional del riñón es:

a) Capsula de Bowman b) medula renal c) corteza renal d) pelvis renal e) nefrona.

Rpta: e

La Nefrona o Nefron, es la unidad estructural y funcional del riñón y responsable de la purificación y filtración de la sangre además de la formación de la orina. Esta situada principalmente en la corteza renal; consta de un glomérulo y sus túbulos que desembocan en el conducto colector. Sus partes son la capsula glomerular (o cápsula de Bowman), el túbulo contorneado proximal, la porción recta del tubo proximal (pars recta), las ramas descendente y ascendente del asa nefron (o asa de Henle), el túbulo contorneado distal y el conducto colector.

4.- las columnas de Bertín separan:

a) Los rayos medulares b) las pirámides renales c) la corteza de la medula d) Cáliz menor de cáliz mayor e) los corpúsculos renales.

Rpta: b

La corteza renal es menos dura que la medula y de un color más o menos rojo vino. Envía prolongaciones a los senos de las pirámides de Malpighi denominadas las columnas de Bertín, que tienen como función separar las pirámides antes mencionadas, por lo tanto se prolongan desde la corteza hasta la medula renal.

5.- la orina ya formada es recogida inmediatamente por:

a) Uréter b) pelvis renal c) cáliz menor d) cáliz mayor e) uretra.

Rpta: c

La orina filtrada por las nefronas va a ser recogida, a nivel de la papila renal, por los cálices menores. Estos cálices menores son conductos en forma de embudo, constituidos por una mucosa y una capa de musculatura lisa. A nivel del seno renal, dos o tres cálices menores convergen para formar un cáliz mayor (estructuralmente semejante a los cálices menores); y tres o cuatro cálices mayores formaran la pelvis renal.


PREGUNTAS PROPUESTAS.

1.-La base de la pirámide renal esta en contacto con:

a) La zona cortical b) cáliz menor c) cáliz mayor d) pelvis renal e) hilio renal.

2.- La orina ya formada es recogida inmediatamente por:

a) Uréter b) pelvis renal c) cáliz menor d) cáliz mayor e) uretra.

3.- El polo urinario esta cercano a:

a) Polo vascular b) arteriola aferente c) arteriola eferente d) tubo contorneado proximal e) tuvo contorneado distal.

4.- Las pailas renales son parte de:

a) Pirámide renal b) corteza renal c) cáliz menor d) nefrona e) corpúsculo renal.

5.- El tubo colector llega a:

a) TCP b) TCD c) Asa de Henle d) papila renal e) cáliz menor.

6.- No es función del riñón:

a) Formación de urea b) transformación de sustancias toxicas c) actividad hematopoyética d) actividad hemocateretica e) regular la presión arterial.

7.- Los riñones reciben…………….. de sangre por minuto.

a) 1 ml b) 110 ml c) 1200 ml d) 5000 ml e) 10000 ml.

8.- La presión oncotica del capilar glomerular esta determinada por la presencia de:

a) sodio y potasio b) calcio y bicarbonato c) proteínas d) agua y sodio e) bicarbonato, potasio y sodio.

9.- En la diabetes insípida no se produce HAD, por lo tanto el volumen de orina diaria:

a) se reduce (oliguria) b) es de 1,5 l c) es de 1,2 l d) es de 1 l e) se eleva tremendamente (poliuria)

10.- El aparato yuxtaglomerular se localiza en:

a) capsula de Bowman b) polo urinario c) polo vascular d) papila vascular e) espacio urinario.



CLAVES

1.- a 6.- a

2.- c 7.- c

3.- d 8.- c

4.- a 9.- c

5.- d 10.- c