sábado, 31 de octubre de 2015

LOS LAXANTES Y EL PESO

LOS LAXANTES Y EL PESO

Desde hace algunos años el uso de laxantes como método para bajar de peso se ha convertido en una práctica habitual para muchas personas, ya que existe la creencia de que usando estos medicamentos se puede conseguir una menos absorción de grasas. Esta creencia ha llevado a muchas personas a hacer de los laxantes el mejor método de adelgazamiento, pero sin saber los problemas que esta práctica puede tener a varios niveles.

La principal función de los laxantes es la de acelerar los movimientos del intestino y hacer que el alimento pase más rápido. Es una forma de acelerar el proceso digestivo y conseguir eliminar antes las sustancias de deshecho. Pero esto lleva consigo una mayor rapidez del bolo alimenticio y menos tiempo para que el cuerpo asimile los nutrientes. No solamente no asimilan las grasas quienes la consumen, sino que tampoco el resto de nutrientes, creando a la larga una situación de desequilibrio nutricional que puede derivar en anemias, mareos, debilidad, inmunodeficiencias, etc.

Esta práctica es muy arriesgada, ya que puede desnutrir su organismo, y en contra de lo que la mayoría piensa, utilizar laxantes no ayudará a eliminar las grasas ya existentes en el organismo. No debemos confundir criterios, y los laxantes no son quema grasas ni nada que se les parezca.

Otra de las cosas que suelen hacer los laxantes es aumentar la secreción acuosa del intestino, lo que puede ocasionar una deshidratación. Esto conlleva una pérdida de minerales bajando los niveles del cuerpo y desequilibrando los electrolitos del organismo, pudiendo desencadenar en mareos, problemas renales, arritmia, etc.


Desde luego que los laxantes no son apropiados para adelgazar, sino que simplemente deben usarse en episodios de estreñimiento y como última medida, ya que lo fundamental es llevar una dieta acorde con lo que queremos conseguir. Si por un lado buscamos adelgazar debemos combinar la dieta con el ejercicio físico. Una de las mejores formas de acelerar la digestión y mejorar el tránsito intestinal es ingiriendo fibra y realizar ejercicios como los abdominales que nos ayudan a mantener activo el intestino.