miércoles, 20 de octubre de 2010

BEBE PREMATURO. PERCY ZAPATA MENDO;JAIME ZAPATA MENDO; CARMEN ZAPATA MENDO.

Bebé prematuro



Es un bebé que nace antes de la trigésima séptima semana de gestación.



Causas, incidencia y factores de riesgo



Al nacer, un bebé se clasifica como:



• Prematuro (de menos de 37 semanas de gestación)



• A término (de 37 a 42 semanas de gestación)



• Postérmino o posmaduro (nacido después de 42 semanas de gestación)



Si una mujer entra en trabajo de parto antes de las 37 semanas, se denomina contracciones prematuras y, con frecuencia, su causa se desconoce. Los embarazos múltiples (gemelos, trillizos, etc.) conforman alrededor del 15% de todos los nacimientos prematuros.



Los episodios y afecciones de la madre pueden contribuir a las contracciones prematuras. Los ejemplos son:



• Diabetes



• Cardiopatía



• Infección (como una infección urinaria o de la membrana amniótica)



• Nefropatía



Diferentes problemas relacionados con el embarazo incrementan el riesgo de contracciones prematuras:



• Un cuello uterino "insuficiente" o debilitado, llamado insuficiencia cervicouterina



• Anomalías congénitas del útero



• Antecedentes de parto prematuro



• Mala nutrición poco antes o durante el embarazo



• Preeclampsia: desarrollo de hipertensión arterial y presencia de proteína en la orina después de la semana 20 del embarazo



• Ruptura prematura de membranas (placenta previa)



Otros factores que provocan que las contracciones prematuras y un parto prematuro sean más probables abarcan:



• Raza afroamericana (no relacionada con el nivel socioeconómico)



• Edad (menores de 16 y mayores de 35)



• Falta de cuidados prenatales



• Nivel socioeconómico bajo



• Consumo de tabaco, cocaína o anfetaminas



Síntomas



Los órganos de un bebé prematuro no están completamente desarrollados. El bebé necesita cuidados especiales en una sala de recién nacidos hasta que los sistemas orgánicos se hayan desarrollado lo suficiente como para mantenerlo con vida sin soporte médico. Esto puede tomar de semanas a meses.



Un bebé prematuro tendrá un peso al nacer más bajo que un bebé a término. Los signos físicos comunes de prematuridad abarcan:



• Vello corporal (lanugo)



• Patrones respiratorios anormales (pausas irregulares y superficiales en la respiración llamadas apnea)



• Clítoris agrandado (en las niñas)



• Problemas para respirar debido a los pulmones inmaduros ( síndrome de dificultad respiratoria neonatal) o neumonía



• Tono muscular bajo y menor actividad que los bebés a término



• Problemas para alimentarse debido a la dificultad para succionar o coordinar la deglución y la respiración



• Menos grasa corporal



• Escroto pequeño, liso sin pliegues y testículos sin descender (en los niños)



• Cartílago del oído suave y flexible



• Piel delgada, lisa, brillante, que a menudo es transparente (se pueden ver las venas bajo la piel)



No todos los bebés prematuros tendrán estas características.



Signos y exámenes



El bebé puede tener dificultad para respirar y conservar la temperatura corporal.



Entre los exámenes que más comúnmente se realizan en los bebés prematuros se encuentran:



• Gasometría arterial



• Exámenes de sangre para verificar los niveles de glucosa, calcio y bilirrubina



• Radiografía del tórax



• Monitoreo cardiorrespiratorio continuo (monitoreo de la respiración y la frecuencia cardíaca)



Tratamiento



Cuando se presenta el parto prematuro y no se puede detener, el equipo médico se preparará para un nacimiento de alto riesgo. La madre se puede llevar a un centro médico que atienda específicamente bebés prematuros, por ejemplo, en una unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN).



Al nacer, se lleva al bebé a una sala de recién nacidos para casos de alto riesgo. Se lo coloca bajo un calentador o en una caja transparente y con calefacción, llamada incubadora, que controla la temperatura del aire. Las máquinas de monitoreo rastrean la respiración, la frecuencia cardíaca y el nivel de oxígeno en la sangre del bebé.



Los bebés usualmente son incapaces de coordinar la succión y la deglución antes de la semana 34 de gestación; por lo tanto, se les puede colocar una sonda de alimentación a través de la nariz o la boca hasta el estómago. En los bebés muy prematuros o enfermos, la alimentación se puede realizar a través de una vena hasta que el bebé esté lo suficientemente estable como para recibir toda la nutrición en el estómago. (Ver: aumento de peso y nutrición neonatal).



Si el bebé tiene problemas respiratorios:



• Se le puede colocar una sonda en la tráquea y una máquina llamada respirador le ayudará a respirar.



• Algunos bebés cuyos problemas respiratorios son menos severos reciben presión positiva continua en la vía aérea (CPAP, por sus siglas en inglés) con pequeños tubos en la nariz en lugar de la tráquea. O pueden recibir únicamente oxígeno extra.



• El oxígeno se puede suministrar por medio de un respirador, CPAP, gafas nasales o una campana de oxígeno sobre la cabeza del bebé.



Los cuidados de enfermería son necesarios hasta cuando el bebé sea capaz de respirar sin soporte extra, alimentarse por la boca y mantener la temperatura corporal y un peso corporal estable o en aumento. En los bebés muy pequeños, otros problemas pueden complicar el tratamiento y se puede necesitar una hospitalización más prolongada.



Grupos de apoyo



Existen muchos grupos de apoyo para los padres de bebés prematuros. Se debe preguntar al trabajador social en la unidad de cuidados intensivos neonatales.



Expectativas (pronóstico)



La prematuridad solía ser una causa importante de muertes infantiles, pero el mejoramiento de las técnicas médicas y de asistencia a recién nacidos ha aumentado la supervivencia de bebés prematuros. Cuanto más prolongado sea el embarazo, mayor será la probabilidad de sobrevivir. De los bebés que nacen en la semana 28, aproximadamente el 90% sobrevive.



La prematuridad puede tener efectos a largo plazo. Muchos bebés prematuros tienen problemas médicos, de desarrollo o de comportamiento que continúan hasta la niñez o son permanentes. Cuanto más prematuro sea el bebé y más bajo sea su peso al nacer, mayor será el riesgo de complicaciones. Sin embargo, es imposible predecir el desenlace clínico a largo plazo de un bebé con base en la edad gestacional o el peso al nacer.



Complicaciones



Las complicaciones que pueden ocurrir estando en el hospital son, entre otras:



• Anemia



• Sangrado intracerebral ( hemorragia intraventricular en neonatos) o daño a la sustancia blanca del cerebro (leucomalacia periventricular)



• Infección o sepsis neonatal



• Azúcar bajo en la sangre (hipoglucemia)



• Síndrome de dificultad respiratoria neonatal, aire extra en el tejido pulmonar (enfisema intersticial pulmonar), sangrado en los pulmones (hemorragia pulmonar)



• Ictericia del recién nacido



• Conducto arterial persistente



• Inflamación intestinal severa (enterocolitis necrosante)



Las posibles complicaciones a largo plazo abarcan:



• Displasia broncopulmonar (DBP)



• Retraso en crecimiento y desarrollo



• Retraso o discapacidad mental o física



• Retinopatía de la prematuridad, pérdida de la visión o ceguera



Situaciones que requieren asistencia médica



Consulte con el médico si está embarazada y cree que va a entrar en trabajo de parto de manera prematura.



Si está embarazada y no está recibiendo atención prenatal, llame al médico o a la Secretaría de Salud del estado. La mayoría de las secretarías de salud de los estados tienen programas que brindan cuidados prenatales a las madres, tengan un seguro o no, o puedan pagar o no.



Prevención



Una de las medidas más importantes para prevenir la prematuridad es recibir cuidados prenatales lo más temprano posible en el embarazo y continuarlos hasta que el bebé nazca. Las estadísticas muestran claramente que los cuidados prenatales oportunos y buenos reducen la posibilidad de un parto prematuro.



El parto prematuro se puede algunas veces tratar o retardar por medio de un medicamento que bloquea las contracciones uterinas; sin embargo, los intentos por retardarlo muchas veces no son efectivos.



La betametasona (un medicamento esteroide) administrado a madres en parto prematuro puede reducir la gravedad de algunas de las complicaciones de la prematuridad en el bebé.

BEBE DE MADRE DIABETICA. PERCY ZAPATA MENDO.

Bebé de madre diabética

Es un bebé nacido de una madre que sufre de diabetes. La frase se refiere específicamente a un bebé hijo de una madre que tuvo un nivel persistentemente alto de azúcar (glucosa) en la sangre durante el embarazo.

Causas, incidencia y factores de riesgo

Los niveles de hiperglucemia en las mujeres embarazadas a menudo tienen efectos específicos en sus bebés. Los bebés nacidos de madres que padecen diabetes generalmente son más grandes que otros bebés y pueden tener órganos grandes, particularmente el hígado, las glándulas suprarrenales y el corazón.

Estos bebés pueden presentar episodios de bajo azúcar en la sangre (hipoglucemia) poco después del nacimiento, debido al aumento de la insulina, una sustancia que moviliza el azúcar (glucosa) de la sangre a los tejidos corporales. El bebé necesitará un control estricto de sus niveles de azúcar en la sangre.

Hay un incremento de la posibilidad de que las madres con diabetes mal controlada tengan un aborto espontáneo o den a luz un mortinato. Si a la madre se le diagnosticó la diabetes antes del embarazo, el bebé también tiene un mayor riesgo de tener defectos congénitos si la enfermedad no está bien controlada.

Síntomas

El bebé generalmente es grande para su edad gestacional. Otros síntomas pueden abarcar:

• Color de piel azulado o con parches (manchas), frecuencia cardíaca rápida, respiración rápida (signos de pulmones inmaduros o insuficiencia cardíaca)

• Ictericia del recién nacido (piel amarilla)

• Alimentación deficiente, letargo, llanto débil (signos de hipoglucemia severa)

• Cara hinchada

• Apariencia rojiza

• Temblores o estremecimiento poco después del nacimiento

Signos y exámenes

Una ecografía realizada a la madre en los últimos meses del embarazo muestra que el bebé es grande para su edad gestacional.

Se pueden realizar pruebas de la madurez pulmonar en el líquido amniótico si se está considerando la posibilidad del parto más de una semana antes de la fecha prevista para éste.

Después del nacimiento, los exámenes pueden mostrar que el bebé tiene hipoglucemia e hipocalciemia. Una ecocardiografía puede revelar un corazón anormalmente grande, lo cual puede llevar a que se presente insuficiencia cardíaca.

Tratamiento

A todos los bebés nacidos de madres con diabetes se les debe hacer una evaluación para detectar bajo azúcar en la sangre (hipoglucemia), incluso si no presentan síntomas.

Si un bebé tuvo un episodio de hipoglucemia, se le hacen exámenes para verificar sus niveles de azúcar en la sangre durante varios días y se continúa con esto hasta que su nivel se estabilice con una alimentación normal.

La alimentación temprana puede prevenir la hipoglucemia en los casos leves. La hipoglucemia persistente se trata con azúcar (glucosa) administrado por vía intravenosa.

En raras ocasiones, el bebé puede necesitar soporte respiratorio o medicamentos para tratar otros efectos de la diabetes. Los niveles altos de bilirrubina se tratan con terapia con luz (fototerapia) o, en contadas ocasiones, reemplazando la sangre del bebé con sangre de un donante (exanguinotransfusión).

Expectativas (pronóstico)

Un mejor control de la diabetes y la detección temprana de la diabetes gestacional han disminuido el número y la severidad de los problemas en los bebés nacidos de madres diabéticas. En general, los síntomas del bebé desaparecen en unas cuantas semanas. Sin embargo, el problema del agrandamiento del corazón puede tomar varios meses para mejorar.

Complicaciones

• Defectos cardíacos congénitos

• Insuficiencia cardíaca

• Nivel alto de bilirrubina (hiperbilirrubinemia) que puede causar daño cerebral permanente

• Pulmones inmaduros

• Policitemia neonatal (más glóbulos rojos de lo normal) que puede causar un bloqueo en los vasos sanguíneos o hiperbilirrubinemia

• Hipoglucemia severa que puede causar daño cerebral permanente

• Síndrome del colon izquierdo pequeño que causa síntomas de obstrucción intestinal

• Mortinato

Situaciones que requieren asistencia médica

Si usted está embarazada y recibiendo atención prenatal regular, los exámenes de rutina mostrarán si desarrolla diabetes gestacional.

Si usted está embarazada y padece diabetes difícil de controlar, llame al médico de inmediato.

Si usted está embarazada y no está recibiendo cuidado prenatal, solicite una cita con el médico o llame al Comité Estatal de Salud (State Board of Health ) para recibir instrucciones sobre la manera de obtener atención prenatal brindada por el estado.

Prevención

Para prevenir complicaciones, la madre requiere tratamiento complementario a través de todo el embarazo. Asimismo, un buen control del azúcar en la sangre y un diagnóstico oportuno de la diabetes gestacional pueden prevenir muchos de los problemas que pueden ocurrir con esta afección.

Las pruebas de la madurez pulmonar pueden ayudar a prevenir complicaciones respiratorias si se está considerando la posibilidad del parto más de una semana antes de la fecha prevista para el nacimiento del bebé.

Un control cuidadoso del bebé durante las primeras 24 horas posteriores al nacimiento puede prevenir las complicaciones debido a la hipoglucemia. Además, el seguimiento y tratamiento en los primeros días puede prevenir complicaciones debido a altos niveles de bilirrubina.