sábado, 26 de noviembre de 2016

LA ENFERMEDAD DE MONGE

LA ENFERMEDAD DE MONGE
(A propósito del inicio de viaje de fin de año para los escolares…)

Carlos Monge fue iniciador de una especialidad científica muy específica: La biología andina y la fisiología de altura. Desde el año 1923 comenzó a publicar trabajos referentes al llamado “mal de montaña”, también conocido como “soroche” (del quechua, suruchi), mal que sufren las personas de la costa o los llanos que suben a las alturas de los Andes, donde el oxígeno está enrarecido.

El “mal de altura” o “mal de montaña”, que se caracteriza por dolor de cabeza, mareos, vómitos y en ocasiones hasta sangrado de nariz y oídos, había sido ya objeto de atención de parte de investigadores europeos, algunos de los cuales supusieron que los indígenas que vivían en alturas mayores a los 3.000 metros sobre el nivel del mar, debían ser seres fisiológica e intelectualmente inferiores, pues la ciencia establecía que era imposible desarrollar una vida normal en un medio ambiente como ese.

Para desentrañar esa idea general sobre el poblador andino, Monge, junto con su discípulo Alberto Hurtado, organizó en 1927 una expedición científica a La Oroya, Ticlio y Morococha, zonas de altura de la sierra central peruana. La conclusión a la que se llegaron fue que el hombre de los Andes es biológicamente distinto al hombre de la costa: A través de un proceso que duró siglos, el hombre andino se adaptó a la altura, lo que se traduce en una mayor cantidad de glóbulos rojos en la sangre, una mayor capacidad pulmonar y respiratoria, que se trasluce a la vez en una mayor resistencia al trabajo físico.

El soroche suele presentarse poco después de que la persona de la costa ha subido a una región de elevada altitud. Monge determinó que existía una forma crónica de este mal, que la desarrollan las personas de la costa que han vivido por varios años en las alturas (mal de montaña crónico). Inversamente, existe un "mal de llano", que se desarrolla en el hombre de la altura, cuando baja al llano. En ambos casos, el organismo se normaliza solo cuando vuelve a su medio original.

En reconocimiento a este gran aporte a la ciencia médica, en 1929 el decano de la Facultad de Medicina de La Sorbona J. E. Roger bautizó al “mal de altura” como la “enfermedad de Monge”.

En 1931 se creó el Instituto de Biología Andina como parte de la Facultad de Medicina de la Universidad de San Marcos.


Fuente: Wikipedia.