jueves, 4 de noviembre de 2010

MAL DE ALZHEIMER. PERCY ZAPATA MENDO.

Mal de Alzheimer


La demencia es una pérdida de la función cerebral que se presenta con ciertas enfermedades. El mal de Alzheimer es una forma de demencia que gradualmente empeora con el tiempo y afecta la memoria, el pensamiento y el comportamiento.


El deterioro de la memoria, al igual que otros problemas con el lenguaje, la capacidad de toma de decisiones, la capacidad de discernimiento y la personalidad son rasgos necesarios para el diagnóstico.


Causas


La edad y los antecedentes familiares son factores de riesgo para el mal de Alzheimer.


• A medida que uno envejece, el riesgo de desarrollar el mal de Alzheimer aumenta. Sin embargo, desarrollar esta enfermedad no es parte del envejecimiento normal.


• Tener un pariente consanguíneo cercano, como un hermano, hermana o padre que desarrolló la enfermedad aumenta el riesgo.


• Tener cierta combinación de genes para proteínas que parecen ser anormales en el mal de Alzheimer incrementa el riesgo.


Otros factores de riesgo que no están bien comprobados abarcan:


• Presión arterial alta por mucho tiempo


• Antecedentes de traumatismo craneal


• Pertenecer al género femenino


Existen dos tipos de mal de Alzheimer: de aparición temprana y de aparición tardía.


• En el mal de Alzheimer de aparición temprana, los síntomas aparecen primero antes de los 60 años y es mucho menos común que el de aparición tardía; sin embargo, tiende a progresar rápidamente. La enfermedad de aparición temprana puede ser hereditaria y ya se han identificado varios genes.


• El mal de Alzheimer de aparición tardía, la forma más común de la enfermedad, se desarrolla en personas de 60 años en adelante. Esta forma de la enfermedad puede ser hereditaria en algunas familias, pero el papel de los genes es menos claro.


La causa del mal de Alzheimer no se conoce por completo, pero se cree que abarca tanto factores genéticos como ambientales. El diagnóstico de esta enfermedad se hace cuando ciertos síntomas están presentes y verificando que no haya otras causas de demencia.


La única forma de saber con certeza que alguien sufrió el mal de Alzheimer es examinar una muestra de tejido cerebral después de la muerte. Los siguientes cambios son más comunes en el tejido cerebral de personas con Alzheimer:


• "Nudos neurofibrilares" (fragmentos enrollados de proteína dentro de las neuronas que las obstruyen).


• "Placas neuríticas" (aglomeraciones anormales de células nerviosas muertas y que están muriendo, otras células cerebrales y proteína).


• "Placas seniles" (áreas donde se han acumulado productos de neuronas muertas alrededor de proteínas).


Cuando las células nerviosas (neuronas) se destruyen, hay una disminución en los químicos que ayudan a dichas células a enviar mensajes entre sí (llamados neurotransmisores). Como resultado, se desconectan áreas del cerebro que normalmente trabajan juntas.


Ya no se cree que la acumulación de aluminio, plomo, mercurio y otras sustancias en el cerebro sea una causa del mal de Alzheimer.


Síntomas


Los síntomas de demencia abarcan dificultad con muchas áreas de la función mental, incluyendo:


• El lenguaje


• La memoria


• La percepción


• El comportamiento emocional o la personalidad


• Las habilidades cognitivas (como el cálculo, pensamiento abstracto o la capacidad de discernimiento)


La demencia aparece primero generalmente como olvido.


El deterioro cognitivo leve (DCL) es la fase entre el olvido normal debido al envejecimiento y el desarrollo del mal de Alzheimer. Las personas con deterioro cognitivo leve tienen ligeros problemas con el pensamiento y la memoria que no interfieren con las actividades cotidianas y, con frecuencia, son conscientes del olvido. No todas las personas con deterioro cognitivo leve desarrollan mal de Alzheimer.


Los síntomas del deterioro cognitivo leve abarcan:


• Olvidar hechos o conversaciones recientes


• Dificultad para realizar más de una tarea a la vez


• Dificultad para resolver problemas


• Tardar más tiempo para llevar a cabo actividades mentales más difíciles


Los síntomas tempranos del mal de Alzheimer pueden abarcar:


• Problemas del lenguaje, como tener dificultad para encontrar el nombre de objetos familiares


• Extraviar artículos


• Perderse en rutas familiares


• Cambios de personalidad y pérdida de habilidades sociales


• Perder interés en cosas que previamente disfrutaba, estado anímico indiferente


• Dificultad para realizar tareas que exigen pensar un poco, pero que solían ser fáciles, tales como llevar el saldo de la chequera, participar en juegos (como bridge) y aprender nueva información o rutinas


A medida que el mal de Alzheimer empeora, los síntomas son más obvios e interfieren con la capacidad para cuidar de sí mismo. Los síntomas pueden abarcar:


• Olvidar detalles acerca de eventos corrientes


• Olvidar eventos en la historia de su propia vida, perder la noción de quién es


• Cambio en los patrones de sueño, despertarse con frecuencia por la noche


• Mayor dificultad para leer o escribir


• Deficiente capacidad de discernimiento y pérdida de la capacidad para reconocer el peligro


• Uso de palabras erróneas, no pronunciar las palabras correctamente, hablar con frases confusas


• Retraerse del contacto social


• Tener alucinaciones, discusiones, comportamiento violento y dar golpes


• Tener delirios, depresión, agitación


• Dificultad para realizar tareas básicas, como preparar las comidas, escoger la ropa apropiada o conducir


Las personas con mal de Alzheimer severo ya no pueden:


• Entender el lenguaje


• Reconocer a los miembros de la familia


• Llevar a cabo actividades básicas de la vida diaria, como comer, vestirse y bañarse


Otros síntomas que pueden ocurrir con el mal de Alzheimer:


• Incontinencia


• Problemas para deglutir


Pruebas y exámenes


El mal de Alzheimer se puede diagnosticar con frecuencia a través de una historia clínica y un examen físico por parte de un médico o enfermera experimentados. Un médico elaborará una historia clínica, hará un examen físico (incluyendo un examen neurológico) y llevará a cabo un examen del estado mental.


Se pueden ordenar exámenes para ayudar a determinar si otros problemas médicos pueden estar causando la demencia o empeorándola. Estas afecciones abarcan:


• Enfermedad de la tiroides


• Deficiencia vitamínica


• Tumor cerebral


• Accidente cerebrovascular


• Intoxicación por medicamentos


• Infección crónica


• Anemia


• Depresión severa


La tomografía computarizada (TC) o la resonancia magnética (RM) del cerebro se pueden hacer para buscar otras causas de demencia, como tumor cerebral o accidente cerebrovascular.


• En las etapas tempranas de la demencia, la imagen cerebral en las gammagrafías puede ser normal. En etapas posteriores, una resonancia magnética puede mostrar una disminución en el tamaño de diferentes áreas del cerebro.


• Aunque estos exámenes no confirman el diagnóstico de Alzheimer, sí excluyen otras causas de demencia (como accidentes cerebrovasculares y tumor).


Tratamiento


Infortunadamente, no existe cura para la enfermedad de Alzheimer. Los objetivos del tratamiento son:


• Disminuir el progreso de la enfermedad (aunque esto es difícil de hacer)


• Manejar los problemas de comportamiento, confusión, problemas del sueño y agitación


• Modificar el ambiente del hogar


• Apoyar a los miembros de la familia y otros cuidadores


Los tratamientos más prometedores abarcan cambios en el estilo de vida, medicamentos y suplementos antioxidantes como ginkgo biloba y vitamina E.


TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO:


La mayoría de los fármacos empleados para tratar el mal de Alzheimer apuntan a retardar la tasa a la cual los síntomas empeoran. El beneficio de estos fármaco con frecuencia es pequeño y los pacientes y sus familias no siempre pueden notar mucho cambio.


Los pacientes y cuidadores deben hacerles a sus médicos las siguientes preguntas acerca de si usar estos fármacos y cuándo:


¿Cuáles son los efectos secundarios potenciales del medicamento y vale la pena el riesgo, dado que probablemente habrá sólo un pequeño cambio en el comportamiento o el desempeño? ¿Cuándo es el mejor momento, si lo hay, para usar estos fármacos en el curso del mal de Alzheimer?


Dos tipos de medicamentos están disponibles:


• Donepezil (Aricept), rivastigmina (Exelon) y galantamina (Razadyne, antiguamente llamado Reminyl) que afectan el nivel de un químico en el cerebro llamado acetilcolina. Los efectos secundarios abarcan indigestión, diarrea, inapetencia, náuseas, vómitos, calambres musculares y fatiga.


• La memantina (Namenda) es otro tipo de fármaco aprobado para el tratamiento del mal de Alzheimer. Los efectos secundarios abarcan agitación o ansiedad.


Se pueden requerir otros medicamentos para controlar comportamientos agresivos, agitados o peligrosos, los cuales usualmente se administran en dosis muy bajas.


Puede ser necesario suspender medicamentos que empeoran la confusión, como analgésicos, cimetidina, depresores del sistema nervioso, antihistamínicos, pastillas para dormir y otros. Sin embargo, los medicamentos nunca se deben cambiar o suspender sin hablar con el médico.


SUPLEMENTOS:


Muchas personas toman folato (vitamina B9), vitamina B12 y vitamina E. Sin embargo, no existe una evidencia fuerte de que tomar estas vitaminas prevenga el mal de Alzheimer o disminuya la enfermedad una vez que ésta se presenta.


Algunas personas creen que la hierba ginkgo biloba previene o disminuye el desarrollo de demencia. Sin embargo, estudios de alta calidad no han logrado demostrar que esta hierba reduzca la posibilidad de desarrollar demencia. NO use ginkgo si toma anticoagulantes como warfarina (Coumadin) o un tipo de antidepresivos llamados inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO).


Si está pensando en tomar cualquier fármaco o suplemento, primero debe comentarle al médico. Recuerde que las hierbas y suplementos disponibles sin prescripción médica NO están regulados por la FDA.


Pronóstico


La rapidez con la cual empeora esta enfermedad es diferente para cada persona. Si el mal de Alzheimer se desarrolla rápidamente, es más probable que empeorar también de manera rápida.


Los pacientes con mal de Alzheimer con frecuencia mueren antes de lo normal, aunque un paciente puede vivir entre 3 y 20 años después del diagnóstico.


La última fase de la enfermedad puede durar desde unos meses hasta varios años. Durante ese tiempo, el paciente se torna inmóvil y totalmente inválido.


La muerte por lo regular ocurre por una infección o una insuficiencia de otros sistemas corporales.


Posibles complicaciones


• Pérdida de la capacidad para desempeñarse o cuidar de sí mismo


• Úlceras de decúbito, contracturas musculares (pérdida de la capacidad para mover articulaciones debido a la pérdida de la función muscular), infección (particularmente infecciones urinarias y neumonía) y otras complicaciones relacionadas con la inmovilidad durante las etapas finales de la enfermedad


• Caídas y fracturas


• Pérdida de la capacidad para interactuar


• Desnutrición y deshidratación


• Insuficiencia en los sistemas corporales


• Comportamiento dañino o violento hacia sí mismo o hacia los otros


• Maltrato por parte de un cuidador demasiado estresado


Prevención


Aunque no existe una forma comprobada de prevenir el mal de Alzheimer, existen algunas prácticas que vale la pena incorporar en la rutina diaria, particularmente si usted tiene antecedentes familiares de demencia. Hable con el médico acerca de cualquiera de estas propuestas, especialmente aquellas que implican tomar medicamentos o suplementos.


• Consumir una dieta baja en grasa.


• Consumir pescado de agua fría (como atún, salmón y caballa) rico en ácidos grasos omega-3, al menos dos a tres veces a la semana.


• Reducir la ingesta de ácido linoleico que se encuentra en las margarinas, la mantequilla y los productos lácteos.


• Incrementar los antioxidantes, como los carotenoides, la vitamina E y la vitamina C, consumiendo muchas frutas y verduras de color oscuro.


• Mantener una presión arterial normal.


• Permanecer activo mental y socialmente durante toda la vida.


• Pensar en tomar antinflamatorios no esteroides (AINES), como ibuprofeno (Advil, Motrin), sulindaco (Clinoril) o indometacina (Indocin). Las drogas estatinas, un tipo de medicamento normalmente usado para el colesterol alto, pueden ayudar a disminuir el riesgo del mal de Alzheimer. Sin embargo, hable con el médico acerca de los pros y contras de la utilización de estos medicamentos para la prevención.


Además, se están haciendo las primeras pruebas de una vacuna contra el mal de Alzheimer.


Nombres alternativos


Demencia senil de tipo Alzheimer (DSTA); Enfermedad de Alzheimer


Referencias


Aisen PS, Schneider LS, Sano M, Diaz-Arrastia R, van Dyck CH, et al. High-dose B vitamin supplementation and cognitive decline in Alzheimer's disease: a randomized controlled trial. JAMA. 2008;300:1774-1783.


DeKosky ST, Williamson JD, Fitzpatrick AL, Kronmal RA, Ives DG, Saxton JA, et al. Ginkgo biloba for prevention of dementia: a randomized controlled trial. JAMA. 2008;300:2253-2262.


Burns A, Iliffe S. Alzheimer's disease. BMJ. 2009;338:b158.doi:10.1136.bmj.b158.


Farlow MR, Cummings JL. Effective pharmacologic management of Alzheimer's disease. Am J Med. 2007;120:388-397.

EMBARAZO EN LA ADOLESCENCIA. PERCY ZAPATA MENDO.

Embarazo en la adolescencia


Es aquel que ocurre en mujeres de diecinueve años o menos.


Causas


La tasa de embarazos en la adolescencia y el índice de natalidad para adolescentes ha disminuido en general desde que alcanzó su punto más alto en 1990, debido en gran parte al incremento en el uso de condones.


El embarazo en adolescentes es un asunto complejo con muchas razones para preocuparse. Los adolescentes más jóvenes (12 a 14 años de edad) tienen mayor probabilidad de tener relaciones sexuales no planeadas y de ser forzados al sexo. Los adolescentes de 18 a 19 años de edad técnicamente son adultos y la mitad de los embarazos en adolescentes ocurre en este grupo de edad.


Los factores de riesgo para el embarazo en adolescentes abarcan:


• Edad más joven


• Rendimiento académico deficiente


• Desventaja económica


• Padres solteros o adolescentes


Síntomas


Los síntomas del embarazo abarcan:


• Distensión abdominal


• Aumento de tamaño de las mamas y sensibilidad mamaria


• Fatiga


• Mareos o desmayos reales


• Ausencia del período


• Náuseas/vómitos


• Micción frecuente


Pruebas y exámenes


La adolescente puede o no admitir que ha tenido relaciones sexuales. Si la adolescente está embarazada, generalmente se presentan cambios de peso (con más frecuencia es un aumento, pero puede haber también pérdida, si las náuseas y vómitos son considerables). El examen físico puede mostrar aumento en el perímetro abdominal y el médico puede sentir el fondo uterino (parte superior del útero agrandado).


El examen pélvico puede revelar la coloración azulada o violácea de las paredes vaginales, una coloración igual y ablandamiento del cuello uterino, al igual que ablandamiento y agrandamiento del útero.


• Una prueba de embarazo en orina y/o GCH en suero generalmente es positiva.


• Se puede realizar una ecografía del embarazo para confirmar o verificar las fechas exactas del mismo.


Tratamiento


Todas las opciones disponibles para la adolescente embarazada se deben considerar cuidadosamente, incluyendo el aborto, la adopción o criar al niño con el apoyo de la comunidad o de la familia. La discusión con la adolescente puede requerir de varias consultas con un médico para que le explique todas las opciones de una manera imparcial y que involucre a los progenitores o al padre del bebé si es apropiado.


El cuidado prenatal temprano y adecuado, preferiblemente a través de programas especializados en embarazos de adolescentes, garantiza el nacimiento de bebés más sanos. Las adolescentes embarazadas necesitan valoración para consumo de cigarrillo, alcohol y drogas y se les debe ofrecer apoyo para ayudarlas a que dejen estos hábitos.


La nutrición adecuada se puede estimular a través de la educación y los recursos de la comunidad. Se debe hacer hincapié igualmente en hacer el ejercicio apropiado y dormir adecuadamente. Después del parto, son importantes los servicios e información sobre métodos anticonceptivos para evitar que las adolescentes queden nuevamente en embarazo.


Se debe estimular y ayudar a las adolescentes embarazadas y a las que ya han dado a luz recientemente a que continúen en el colegio o que reingresen a programas educativos que les brinden las destrezas para ser mejores padres y poder encargarse de su hijo financiera y emocionalmente. El cuidado infantil accesible y de costo apropiado es un factor muy importante para que las madres adolescentes continúen sus actividades escolares o ingresen a la fuerza laboral.


Pronóstico


El hecho de tener el primer hijo durante la adolescencia hace que una mujer tenga mayores probabilidades de tener en general más hijos. Las madres adolescentes se atrasan aproximadamente dos años con respecto a su grupo de edad para completar sus estudios. Las mujeres que tienen un bebé durante sus años de adolescencia tienen mayor probabilidad de vivir en la pobreza.


Las madres adolescentes con antecedentes de abuso de sustancias son más propensas a reincidir en este comportamiento aproximadamente a los 6 meses después del parto.


Las madres adolescentes tienen mayor probabilidad que las madres mayores de tener un segundo hijo dentro de los dos años siguientes al primer hijo.


Los bebés que nacen de mujeres adolescentes tienen mayor riesgo de presentar problemas de desarrollo. Asimismo, las niñas que nacen de madres adolescentes tienen más probabilidad de convertirse en madres adolescentes igualmente y los niños varones tienen una tasa superior al promedio de ser arrestados y encarcelados.


Posibles complicaciones


El embarazo en la adolescencia se asocia con mayores tasas de morbilidad y mortalidad, tanto para la madre como para el niño. La muerte por violencia es la segunda causa principal de muerte durante el embarazo para adolescentes y es mayor en adolescentes que en cualquier otro grupo.


Las adolescentes embarazadas tienen un riesgo mucho mayor de morir o sufrir complicaciones médicas graves como:


• Placenta previa


• Hipertensión inducida por el embarazo


• Parto prematuro


• Anemia grave


• Toxemia


Los bebés nacidos de adolescentes tienen una probabilidad de 2 a 6 veces más de tener bajo peso al nacer que aquellos cuyas madres tienen 20 años o más. La prematuridad juega el mayor papel en el bajo peso al nacer, pero el retraso en el crecimiento intrauterino (crecimiento inadecuado del feto durante el embarazo) también es un factor.


Las madres adolescentes tienen más probabilidad de mostrar comportamientos malsanos, los cuales dejan al bebé en mayor riesgo de presentar crecimiento inadecuado, infección o dependencia de sustancias químicas. Igualmente, cuanto más joven sea la madre por debajo de los 20 años, mayor será el riesgo para el bebé de morir durante el primer año de vida.


El control prenatal oportuno y adecuado es de vital importancia para las adolescentes embarazadas.


Cuándo contactar a un profesional médico


Solicite una cita con el médico si tiene síntomas de embarazo.


El médico también puede brindar asesoría con relación a los métodos de planificación familiar, prevención de enfermedades de transmisión sexual (ETS) o riesgos del embarazo.


Prevención


Existen muchos tipos diferentes de programas de prevención del embarazo en la adolescencia.


Los programas de educación para la abstinencia estimulan a las personas jóvenes a posponer la iniciación de la actividad sexual hasta el matrimonio o hasta que estén lo suficientemente maduras para manejar la actividad sexual y un posible embarazo en una forma responsable.


Los programas basados en el conocimiento se concentran en enseñarles a las adolescentes acerca su cuerpo y sus funciones normales, al igual que a suministrar información detallada sobre los métodos anticonceptivos y la prevención de enfermedades de transmisión sexual (ETS). Las investigaciones indican que la educación de sólo abstinencia sin información acerca de la anticoncepción no disminuye las tasas de embarazo en la adolescencia, pero los programas basados en el conocimiento sí lo hacen.


Los programas con enfoque clínico brindan un acceso más fácil a la información, asesoría por parte de profesionales de la salud y servicios de anticoncepción. Muchos de estos programas se ofrecen a través de consultorios ubicados en los colegios.


Los programas de asesoría por parte de compañeros generalmente involucran adolescentes mayores que invitan a otras adolescentes a resistirse a las presiones sociales y de los compañeros para llegar a involucrarse sexualmente. Estos programas tienden a tomar más un enfoque personal, ayudando a las adolescentes a entender sus propios riesgos. A aquellas adolescentes que ya están involucradas en actividades sexuales, estos programas de asesoría de compañeros también les brindan las habilidades para la negociación dentro de las relaciones sentimentales y la información que necesitan para obtener y utilizar los anticonceptivos en forma efectiva.


Nombres alternativos


Embarazo en la juventud; Embarazo de adolescentes


Referencias


U.S. Teenage Pregnancy Statistics: Overall Trends, Trends by Race and Ethnicity and State-by-State Information. New York, NY: The Alan Guttmacher Institute; 2004.


Eifenbein DS, Felice ME, Jenkins RR. Adolescent pregnancy. In: Kliegman RM, Behrman RE, Jenson HB, Stanton BF, eds. Nelson Textbook of Pediatrics. 18th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier;2007:chap 117.


Martin JA, Hamilton BE, Sutton PD, et al. Births. Final data for 2006. National Vital Statistics Reports. 2009;57(7).


Klein JD and the committee on adolescence. Adolescent pregnancy: Current trends and issues. Pediatrics. 2005;116:281-286.


Kohler PK, Manhart LE, Lafferty WE. Abstinence-only and comprehensive sex education and the initiation of sexual activity and teen pregnancy. J Adolesc Health. 2008;42:344-351.

TRASTORNO DE LA HIPERACTIVIDAD CON DEFICIT DE ATENCION. PERCY ZAPATA MENDO.

Trastorno de hiperactividad con déficit de atención (THDA)



Es un problema de falta de atención, exceso de actividad, impulsividad o una combinación de estos. Para diagnosticar estos problemas como trastorno de hiperactividad con déficit de atención (THDA), deben estar por fuera del rango normal para la edad y desarrollo del niño.



Causas, incidencia y factores de riesgo



Los estudios imagenológicos sugieren que los cerebros de los niños con trastorno de hiperactividad con déficit de atención (THDA) son diferentes de los cerebros de otros niños. Estos niños manejan neurotransmisores (incluyendo dopamina, serotonina y adrenalina) en forma diferente a como lo hacen sus compañeros.



El THDA puede ser hereditario, pero no está claro qué lo causa. Cualquiera que sea su causa, parece iniciarse muy temprano en la vida a medida que el cerebro se está desarrollando.



La depresión, la falta del sueño, las dificultades de aprendizaje, los trastornos de tics y los problemas de comportamiento se pueden confundir con o aparecer junto con el THDA. Cada niño sospechoso de padecer este trastorno debe tener una evaluación cuidadosa para determinar lo que está contribuyendo a sus comportamientos que están causando preocupación.



El THDA es el trastorno de la conducta de la niñez más comúnmente diagnosticado y afecta a aproximadamente de 3 a 5% de los niños en edad escolar. Este trastorno se diagnostica mucho más frecuentemente en niños que en niñas.



La mayoría de los niños con THDA tienen al menos otro problema de desarrollo o de comportamiento. Igualmente pueden tener otro problema psiquiátrico, como depresión o trastorno bipolar.



Síntomas



Los síntomas de THDA se dividen en falta de atención e hiperactividad e impulsividad.



Algunos niños con THDA tienen principalmente el tipo de trastorno de falta de atención, algunos el tipo hiperactivo-impulsivo y algunos otros el tipo combinado. Aquellos niños con el tipo de trastorno de falta de atención son menos perturbadores y es más probable que no se les diagnostique el THDA.



Síntomas de falta de atención:



1. No logra prestar atención cuidadosa a los detalles o comete errores por descuido en el trabajo escolar.



2. Tiene dificultad para mantener la atención en tareas o juegos.



3. Parece no escuchar cuando se le habla directamente.



4. No sigue instrucciones y no logra terminar el trabajo escolar, los deberes u obligaciones en el lugar de trabajo.



5. Tiene dificultad para organizar sus tareas y actividades.



6. Evita o le disgusta comprometerse en tareas que requieran esfuerzo mental continuo (como las tareas escolares).



7. Con frecuencia pierde juguetes, tareas escolares, lápices, libros o herramientas necesarias para las tareas o actividades.



8. Se distrae fácilmente.



9. Se muestra a menudo olvidadizo en las actividades diarias



Síntomas de hiperactividad:



1. Juega con las manos o los pies o se retuerce en su asiento.



2. Abandona su asiento cuando lo que se espera es que se quede sentado.



3. Corre y trepa excesivamente en situaciones inapropiadas.



4. Tiene dificultad para jugar en forma silenciosa.



5. A menudo habla excesivamente, está "en movimiento" o actúa como si fuera "impulsado por un motor".



Síntomas de impulsividad:



1. Emite respuestas antes de que termine de escuchar la pregunta.



2. Tiene dificultades para esperar su turno.



3. Se entromete o interrumpe a los demás (irrumpe en conversaciones o juegos)



Signos y exámenes



Con demasiada frecuencia, los niños difíciles son clasificados incorrectamente como niños que sufren de trastorno de hiperactividad con déficit de atención y, por otro lado, muchos niños que verdaderamente sí lo tienen permanecen sin diagnóstico. En cualquiera de los casos, a menudo se pasan por alto las dificultades relacionadas con el aprendizaje o los problemas de estado de ánimo. La Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP) ha publicado las pautas para dar mayor claridad a este asunto.



El diagnóstico está basado en síntomas muy específicos que deben estar presentes en más de un escenario:



• Los niños deben tener al menos 6 síntomas de atención o 6 síntomas de hiperactividad e impulsividad, con algunos síntomas presentes antes de la edad de 7 años.



• Los síntomas deben estar presentes durante al menos 6 meses, ser observados en dos o más escenarios y no ser causados por otro problema.



• Los síntomas deben ser tan graves que causen dificultades significativas en muchos escenarios, incluyendo el hogar, la escuela y las relaciones con los compañeros.



En los niños mayores, el THDA está en remisión parcial cuando aún tienen los síntomas, pero ya no se ajustan a la definición completa del trastorno.



El niño debe someterse a una evaluación por parte del médico si se sospecha THDA y puede abarcar:



• Cuestionarios para los padres y profesores (por ejemplo, Connors, Burks)



• Evaluación psicológica del niño y de la familia, incluyendo un examen de coeficiente intelectual y pruebas psicológicas



• Evaluación mental, nutricional, física, psicosocial y del desarrollo completas



Tratamiento



La Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics ) tiene pautas para tratar el trastorno de hiperactividad con déficit de atención (THDA):



• Establecer metas específicas y apropiadas para guiar la terapia.



• Iniciar la terapia farmacológica y la psicoterapia conductista.



• Cuando el tratamiento no haya satisfecho las metas propuestas, reevaluar el diagnóstico original, la posible presencia de otras afecciones y qué tan bien se ha implementado el plan de tratamiento.



• Tener un control regular con el médico para revisar las metas, los resultados y cualquier efecto secundario de los medicamentos. Durante estos chequeos, se debe reunir información de padres, profesores y el niño.



MEDICAMENTOS



Los niños que reciben tanto psicoterapia conductista como medicamentos a menudo son los que responden mejor. Ahora existen varias clases diferentes de medicamentos para el THDA que se pueden usar solos o combinados. Los psicoestimulantes (también conocidos como estimulantes) son los principales fármacos utilizados para tratar el THDA. Aunque estos fármacos se denominan estimulantes, realmente tienen un efecto tranquilizante en las personas con este trastorno.



Estos fármacos abarcan:



• Anfetamina-dexanfetamina (Adderall)



• Dexmetilfenidato (Focalin)



• Dextroanfetamina (Dexedrine, Dextrostat)



• Lisdexanfetamina (Vyvanse)



• Metilfenidato (Ritalina, Concerta, Metadate, Daytrana)



La FDA ha aprobado el fármaco no estimulante atomoxetina (Strattera) para el uso en el trastorno de hiperactividad con déficit de atención. Puede ser tan efectivo como los estimulantes y es menos probable que se utilice mal.



Algunos de los medicamentos para el trastorno de hiperactividad con déficit de atención han sido vinculados a muerte súbita en niños con problemas cardíacos. Hable con el médico acerca de cuál es el mejor medicamento para su hijo.



PSICOTERAPIA CONDUCTISTA



Tanto antes como después de que un niño sea diagnosticado, hay estrés en la familia. Las familias pueden experimentar culpa, enojo y frustración. La psicoterapia tanto para el niño como para la familia puede ayudarle a todos a superar estos sentimientos y seguir adelante.



Los padres deben usar un sistema de recompensas y consecuencias para ayudar a guiar el comportamiento de su hijo. Es importante aprender a manejar los comportamientos disociadores. Los grupos de apoyo pueden ayudarle a conectarse con otros que tengan problemas similares.



Otras sugerencias para ayudarle a su hijo con THDA abarcan:



• Comunicarse regularmente con el profesor del niño.



• Mantener un horario diario constante, incluyendo horas regulares para las tareas, las comidas y las actividades al aire libre. Haga cambios al horario con anticipación y no a última hora.



• Limite las distracciones en el ambiente del niño.



• Constate que el niño consuma una alimentación saludable y variada, con bastante fibra y nutrientes básicos.



• Cerciórese de que el niño duerma lo suficiente.



• Elogie y premie el buen comportamiento.



• Mantenga reglas claras y constantes para el niño.



El trastorno de hiperactividad y déficit de atención puede ser un problema frustrante. Algunos remedios alternativos se han vuelto populares, incluyendo hierbas, suplementos y manipulación quiropráctica. Sin embargo, existe poca o ninguna evidencia sólida para muchos remedios comercializados para los padres.



Expectativas (pronóstico)



El THDA es una afección crónica y prolongada que, de no tratarse apropiadamente, puede llevar a:



• Drogadicción y alcoholismo



• Bajo rendimiento escolar



• Problemas para conservar un trabajo



• Problemas legales



Aproximadamente la mitad de los niños con THDA continuarán teniendo síntomas problemáticos de falta de atención o impulsividad como adultos. Sin embargo, los adultos con frecuencia son más capaces de controlar su comportamiento y de disimular sus dificultades.



Situaciones que requieren asistencia médica



Consulte con el médico si usted o el personal en la escuela de su hijo sospechan de trastorno de hiperactividad con déficit de atención. Usted también debe comentarle al médico respecto a:



• Dificultades en el hogar, la escuela y en las relaciones con los compañeros



• Efectos secundarios de los medicamentos



• Signos de depresión



Prevención



Aunque no existe una forma comprobada de prevenir el trastorno de hiperactividad con déficit de atención, su identificación y tratamiento oportunos pueden prevenir muchos de los problemas asociados con dicho trastorno.



Nombres alternativos



Hipercinesia en la niñez; THDA; TDA



Referencias



Pliszka S; AACAP Work Group on Quality Issues. Practice parameter for the assessment and treatment of children and adolescents with attention-deficit/hyperactivity disorder. J Am Acad Child Adolesc Psychiatry. 2007 Jul;46(7):894-921.



National Institute of Mental Health (NIMH). Attention deficit hyperactivity disorder (ADHD). Accessed January 14, 2010.



Prince JB, Spencer TJ, Wilens TE, Biederman J. Pharmacotherapy of attention-deficit/hyperactivity disorder across the life span. In: Stern TA, Rosenbaum JF, Fava M, Biederman J, Rauch SL, eds. Massachusetts General Hospital Comprehensive Clinical Psychiatry. 1st ed. Philadelphia, Pa: Mosby Elsevier; 2008:chap 49.