martes, 18 de enero de 2011

TRUMATISMO ENCEFALO-CRANEANO (TEC). PERCY ZAPATA MENDO.

TRUMATISMO ENCEFALO-CRANEANO (TEC)

1 INTRODUCCIÓN

Traumatismo craneal, lesión o alteración provocada por un golpe directo sobre el cráneo o por un movimiento brusco de aceleración o deceleración, casi siempre a consecuencia de un accidente en la vía pública o de una caída. Los traumatismos craneales son causa frecuente de morbilidad y mortalidad, sobre todo entre los jóvenes.

2 LESIONES DEL CUERO CABELLUDO

Las lesiones del cuero cabelludo sangran mucho por la abundante vascularización. Pero son benignas si son aisladas (sin hemorragia intracraneal ni lesión cerebral) y se tratan mediante simple sutura.

3 FRACTURA DE CRÁNEO

Las líneas aisladas de fractura de la bóveda, la parte visible del cráneo, son benignas y sueldan espontáneamente. Cuando la fractura determina la formación de un fragmento de hueso móvil, éste podría hundirse y comprimir el cerebro, lo que obliga a intervenir quirúrgicamente. Cuando la fractura afecta a la base del cráneo, su parte interna y horizontal, en particular a la altura del peñasco, y afecta al oído interno, la intervención quirúrgica puede ser necesaria.

4 HEMORRAGIAS INTRACRANEALES

Entre las diversas hemorragias intracraneales merecen atención especial dos muy características.

4.1 Hematoma epidural

Se llama hematoma epidural a la acumulación de sangre entre el hueso y la duramadre, la meninge más superficial. Hay un periodo asintomático de algunas horas durante el cual el paciente no se queja de nada. A continuación se presenta una alteración de la consciencia (inicio del coma) y una deficiencia neurológica (parálisis, por ejemplo) que obligan a practicar una intervención de neurocirugía.

4.2 Hematoma subdural crónico

En el hematoma subdural crónico, la sangre se acumula entre la duramadre y las otras meninges, pero siempre por fuera del cerebro. Se trata de un traumatismo antiguo y, por lo general, poco importante, del que quizá el paciente ya se había olvidado. Después de algunas semanas o meses se presentan signos neurológicos inespecíficos, como dolor de cabeza. Puede tratarse mediante neurocirugía.

5 ALTERACIONES Y LESIONES CEREBRALES

La conmoción cerebral es consecuencia de una sacudida, pero no de una lesión bien definida. Corresponde a una primera fase de gravedad y se materializa en pérdida del conocimiento, que sobreviene inmediatamente y es de duración variable. La contusión cerebral se debe a la presencia de varios focos de lesión y puede comprender destrucción de neuronas y quizá hemorragia. En cuanto al edema cerebral o acumulación de líquido que obstaculiza la circulación sanguínea, es una anomalía inespecífica que sobreviene antes o después en el curso de distintos tipos de traumatismo craneal.

El tratamiento es muy variable, pero responde en su conjunto a las medidas generales de reanimación (ventilación asistida, por ejemplo) y a los medicamentos contra el edema cerebral, como determinados diuréticos (manitol).

6 SECUELAS

A largo plazo, el traumatismo puede dejar secuelas neurológicas más o menos graves: vértigos, amnesia y epilepsia, entre otros. Hay además un síndrome subjetivo caracterizado por alteraciones psíquicas y neuropsíquicas, como dolor de cabeza, trastornos de la memoria o depresión. El tratamiento es sintomático (medicamentos antálgicos, antiepilépticos y antidepresivos, entre otros).