miércoles, 18 de enero de 2012

DISPAREUNIA. PERCY ZAPATA MENDO.

Dispareunia

Consiste en relaciones sexuales dolorosas para las mujeres. El dolor puede producirse en el área genital o en el interior de la pelvis. A menudo, el dolor se describe como agudo, con ardor o similar a los cólicos menstruales. Puede tener muchas causas.

Causas y factores de riesgo

Cualquier parte de los genitales puede provocar dolor durante las relaciones sexuales. Algunas afecciones afectan la piel en la zona alrededor de la vagina. El dolor provocado por estas afecciones, por lo general, se siente cuando se coloca un tampón o se introduce el pene en la vagina, pero el dolor también puede producirse incluso cuando se sienta o usa pantalones. Tanto una inflamación como una infección podrían ser la causa (como una infección por hongos en forma de levadura, una infección del tracto urinario o una inflamación de la vagina). Una lesión de la vagina y el área que la rodea también puede provocar dolor. Si un diafragma o un capuchón cervical (que son tipos de métodos anticonceptivos) no calzan adecuadamente, las relaciones sexuales también podrían ser dolorosas.

El vaginismo es un espasmo de los músculos en la zona alrededor de la vagina. En algunas mujeres, el dolor de los espasmos es tan intenso que la penetración del pene es imposible. La sequedad vaginal también puede provocar dolor durante las relaciones sexuales. Esta sequedad podría ser provocada por la menopausia y los cambios en los niveles de estrógeno, o por una falta de estimulación erótica antes de tener relaciones sexuales.

Es posible que el dolor durante las relaciones sexuales parezca que proviene del interior de la pelvis. A menudo, las mujeres informan la sensación de que "se está golpeando contra algo". El útero podría doler si hay crecimientos tipo fibroma, si el útero está inclinado o si el útero se ha prolapsado (ha caído) en la vagina. Determinadas afecciones o infecciones de los ovarios también podrían provocar dolor, en especial, en determinadas posiciones sexuales. Es posible que cirugías anteriores dejen tejido cicatricial que puede provocar dolor. Debido a que la vejiga y los intestinos están cerca de la vagina, estos también podrían provocar dolor durante las relaciones sexuales. La endometriosis y la enfermedad inflamatoria pélvica también podrían provocar dolor.

Sabemos que la mente y el cuerpo funcionan en conjunto. Esto también se observa en los problemas sexuales. A menudo, el problema que primero provocó el dolor podría desaparecer, pero usted ha aprendido a esperar el dolor. Esto puede provocar más problemas debido a que usted podría estar tensa durante las relaciones sexuales o podría no ser capaz de excitarse. El problema luego puede convertirse en un ciclo y usted quedar atrapada en el medio.

Las actitudes negativas sobre las relaciones sexuales, la desinformación sobre las relaciones sexuales y la desinformación sobre las funciones del cuerpo de la mujer, a menudo, se asocian con algunos tipos de dolor. ¿Las relaciones sexuales dolorosas son solo psicológicas? ¡No! Pero, es importante analizar sus sentimientos y dificultades con su pareja y su médico.

Diagnóstico y pruebas

Es posible que su médico le pida que describa el dolor, dónde se ubica y cuándo comenzó. También podría pedirle que describa lo que probó en el pasado. Por ejemplo, ¿ha probado un lubricante sexual o más estimulación erótica? ¿Tiene dolor cada vez que intenta tener relaciones sexuales? ¿Existen otros problemas asociados con las relaciones sexuales? Estas son algunas de las preguntas que su médico necesitará analizar con usted. Es posible que su médico desee examinar su área genital o le realice un examen pélvico.

Durante el examen, es posible que su médico le aplique un hisopo con punta de algodón en el área para ver si hay dolor en el área alrededor de la vagina. Con un espéculo, se realiza un examen suave de la vagina y el cuello uterino, similar a la manera en que se le realiza una prueba de Papanicolaou. Para algunas mujeres, esta parte del examen podría ser dolorosa. Es posible que su médico utilice un espéculo más pequeño para disminuir las molestias. O es posible que su médico retrase el examen hasta que el dolor haya disminuido.

Es importante informar a su médico si el examen se torna muy doloroso. Analice esto con su médico con anticipación. A muchas mujeres les resulta útil sostener un espejo durante el examen para observar el aspecto de las estructuras de los genitales.

Durante la última parte del examen, su médico sentirá el útero y los ovarios con una mano en el abdomen y un dedo en la vagina. Esto es similar a exámenes realizados durante un examen pélvico.

Si los síntomas y el examen sugieren la presencia de una infección, es posible que se necesite realizar pruebas para detectar una infección por hongos en forma de levadura o una bacteria. Si no hay una infección, es posible que su médico le realice otras pruebas, como análisis de orina o pruebas de alergia.

DISFUNCION SEXUAL (MUJERES). PERCY ZAPATA MENDO.

Disfunción sexual (mujeres)



Cuando usted tiene problemas en las relaciones sexuales, los médicos lo llaman "disfunción sexual". Tanto hombres como mujeres pueden tenerla. Existen 4 tipos de problemas sexuales en las mujeres:

• Trastornos de deseo: Cuando no está interesada en tener relaciones sexuales o tiene menos deseo de tener relaciones sexuales de lo que solía tener.

• Trastornos de excitación: Cuando no siente una respuesta sexual en el cuerpo o no puede mantenerse sexualmente excitada.

• Trastornos de orgasmo: Cuando no puede tener un orgasmo o cuando siente dolor durante un orgasmo.

• Trastornos de dolor sexual: Cuando siente dolor durante la relación sexual o después de esta.

Síntomas

Hasta el 70% de las parejas tienen un problema en las relaciones sexuales, en algún momento de su relación. La mayoría de las mujeres tendrán, en algún momento de su vida, relaciones sexuales que no les gusten. Esto no necesariamente significa que usted tiene un problema sexual.

Si no desea tener relaciones sexuales o nunca le gustan, es posible que tenga un problema sexual. Analice sus inquietudes con su médico. Recuerde que cualquier dato que le informe a su médico es privado y que su médico puede ayudarla a encontrar un motivo y un posible tratamiento para su disfunción sexual.

Causas y factores de riesgo

Muchos factores pueden provocar problemas en su vida sexual. Determinados medicamentos (como anticonceptivos orales y fármacos de quimioterapia), enfermedades (como diabetes o presión arterial alta), el consumo excesivo de alcohol o las infecciones vaginales pueden provocar problemas sexuales. La depresión, los problemas de pareja o el abuso (abuso actual o pasado) también pueden provocar disfunción sexual.

Es posible que tenga menos deseo sexual durante el embarazo, inmediatamente después del parto o cuando esté amamantando. Después de la menopausia, muchas mujeres sienten menos deseo sexual, tienen sequedad vaginal o sienten dolor durante las relaciones sexuales debido a una disminución en el estrógeno (una hormona del cuerpo).

El estrés de la vida cotidiana también puede afectar su capacidad de tener relaciones sexuales. Estar cansada por tener un trabajo agitado o cuidar de niños pequeños puede afectar su deseo sexual. También es posible que esté aburrida de una larga rutina sexual.

Tratamiento

Si el deseo es el problema, intente cambiar su rutina habitual. Pruebe tener relaciones sexuales en diferentes momentos del día o pruebe una posición sexual diferente.

A menudo, los trastornos de excitación pueden tratarse si usa una crema vaginal o un lubricante sexual para la sequedad. Si ha atravesado la menopausia, hable con su médico sobre la posibilidad de tomar estrógeno o usar una crema de estrógeno.

Si tiene problemas para tener un orgasmo, es posible que no esté recibiendo suficiente estimulación erótica u otro tipo de estimulación antes de que comience la relación sexual propiamente dicha. La estimulación adicional (antes de tener relaciones sexuales con su pareja) con un vibrador puede ser útil. Es posible que necesite frotarse o estimularse incluso durante una hora antes de tener relaciones sexuales. Muchas mujeres no tienen un orgasmo durante las relaciones sexuales. Si desea tener un orgasmo en la relación sexual, se recomienda que usted o su pareja estimulen suavemente el clítoris. Es posible que la masturbación también sea útil, dado que puede ayudarla a aprender las técnicas que le den mejor resultado.

Si siente dolor durante la relación sexual, pruebe diferentes posiciones. Cuando está encima de su pareja, usted tiene más control sobre la penetración y el movimiento. Vaciar la vejiga antes de tener relaciones sexuales, usar lubricación adicional o tomar un baño tibio antes de tener relaciones sexuales pueden ayudar. Si aún siente dolor durante las relaciones sexuales, hable con su médico. Este puede ayudarla a encontrar la causa de su dolor y decidir cuál es el mejor tratamiento para usted.

¿Los medicamentos pueden ayudar?

Si ha atravesado la menopausia o le han extraído el útero y/o los ovarios, tomar la hormona estrógeno puede ayudar a tratar los problemas sexuales. Si aún no está tomando estrógeno, pregunte a su médico si este es una opción para usted.

Es posible que haya escuchado que tomar sildenafilo (Viagra) o la hormona masculina testosterona puede ayudar a las mujeres con los problemas sexuales. No se han realizado muchos estudios sobre los efectos del Viagra ni de la testosterona en mujeres, de modo que los médicos desconocen si estos pueden ayudar o no. Tanto el Viagra como la testosterona pueden tener efectos secundarios graves, por lo tanto, usarlos probablemente no justifique el riesgo.

¿Qué otra cosa puedo hacer?

Obtenga más información sobre su cuerpo y sobre cómo funciona. Pregunte a su médico sobre cómo los medicamentos, las enfermedades, las cirugías, la edad, el embarazo o la menopausia pueden afectar las relaciones sexuales.

Practique los ejercicios de "enfoque sensorial" en los que un integrante de la pareja hace masajes, mientras que el otro dice qué cosas le gustan y pide cambios (ejemplo: "más suave", "más rápido", etc.). Tener fantasías puede aumentar su deseo. Apretar bien los músculos de la vagina (que se llama ejercicios de Kegel) y, luego, relajarlos también puede aumentar su excitación. Pruebe actividades sexuales distintas de la relación sexual, como masajes, sexo oral o masturbación.

Hable con su pareja sobre las cosas que les gustan o no a cada uno, o sobre lo que desearía probar. Pida ayuda a su pareja. Recuerde que es posible que su pareja no desee hacer algunas cosas que usted desea probar, y es posible que usted no desee probar lo que su pareja desea. Deben respetar las cosas que hacen sentir cómodos e incómodos a cada uno. Esto ayuda a que usted y su pareja tengan una buena relación sexual. Si siente que no puede hablar con su pareja, es posible que su médico o un consejero puedan ayudarla.

DISMENORREA. PERCY ZAPATA MENDO.

Dismenorrea

La dismenorrea es el término médico para los cólicos menstruales o el dolor que muchas mujeres tienen justo antes o al comienzo de sus periodos. Por lo general, este dolor no es grave.

Síntomas

Los cólicos menstruales pueden sentirse como un dolor sordo en el abdomen, la parte baja de la espalda, las caderas o en la parte interna de los muslos. El dolor puede comenzar justo antes de su periodo o al comienzo de este, y puede durar de 1 a 3 días. El dolor puede ser tan fuerte como para impedirle hacer sus actividades normales.

Hable con su médico si tiene alguno de los siguientes síntomas:

• Periodos dolorosos que comenzaron más adelante en la vida.

• Dolor en momentos que no sean los primeros días de su periodo.

• Flujo vaginal o sangrado inusuales.

• Dolor que no desaparece cuando toma medicamentos para aliviarlo.

Causas y factores de riesgo

Existen dos tipos de dismenorrea:

• La dismenorrea primaria, que es el dolor provocado por cólicos menstruales comunes.

• La dismenorrea secundaria, que es el dolor provocado por una enfermedad o afección, como infecciones, quistes ováricos (sacos llenos de líquido en el ovario) o endometriosis, un problema en el recubrimiento del útero.

Tratamiento

Puede probar el uso de almohadillas térmicas o tomar un baño tibio. Puede comprar medicamentos sin una receta médica para ayudar con los síntomas del SPM. Por lo general, estos medicamentos combinan aspirina o acetaminofén con cafeína, antihistamínicos o diuréticos. Algunas marcas incluyen Midol, Pamprin y Premsyn PMS.

Los analgésicos de venta libre también pueden ayudar a reducir el dolor. Estos incluyen el ibuprofeno (marcas: Advil, Motrin), el ketoprofeno (marca: Orudis KT) y el naproxeno (marca: Aleve). Estos medicamentos dan resultado con los dolores leves o moderados. Si no ayudan, puede hablar con su médico sobre la posibilidad de tomar un analgésico más fuerte.

Es posible que su médico quiera que usted pruebe usar píldoras anticonceptivas o aplicarse una inyección anticonceptiva. Estos medicamentos pueden hacer que sus periodos sean menos dolorosos.

¿Qué sucede si estos tratamientos no dan resultado?

Si ninguno de estos tratamientos da resultado, es posible que su médico quiera hacer pruebas para detectar la presencia de quistes ováricos o endometriosis. Una ecografía le permite a su médico determinar si tiene quistes ováricos. Se usa una cirugía menor que se llama laparoscopia para detectar la presencia de endometriosis. Esta es una manera de observar el interior del útero haciendo un pequeño corte en la piel y colocando adentro un tubo delgado.