miércoles, 28 de marzo de 2012

QUEMADURAS. PERCY ZAPATA MENDO.

Quemaduras

Existen tres niveles de quemaduras:

Quemaduras de primer grado: afectan sólo la capa exterior de la piel y causan dolor, enrojecimiento e inflamación.

Quemaduras de segundo grado (espesor parcial): afectan tanto la capa externa como la capa subyacente de la piel, produciendo dolor, enrojecimiento, inflamación y ampollas.

Quemaduras de tercer grado (espesor completo): se extienden hasta tejidos más profundos, produciendo una piel de coloración blanquecina, oscura o carbonizada que puede estar entumecida.

Consideraciones generales

Antes de administrar los primeros auxilios, evalúe la extensión de las quemaduras de la persona y trate de determinar la profundidad de la parte más seria de la quemadura; luego, trate toda la quemadura como corresponde. En caso de duda, trátela como si fuera una quemadura grave.

Al administrar los primeros auxilios antes de recibir ayuda médica profesional, se puede ayudar a disminuir la gravedad de la quemadura. La atención médica oportuna para quemaduras graves puede ayudar a evitar la cicatrización, discapacidad y deformaciones. Las quemaduras en la cara, las manos, los pies y los genitales pueden ser particularmente graves.

Los niños menores de 4 años y los adultos de más de 60 años tienen una mayor probabilidad de complicaciones y muerte a causa de quemaduras graves.

En caso de un incendio, usted y otras personas que estén allí están en riesgo de intoxicación por monóxido de carbono. Cualquier persona con dolor de cabeza, entumecimiento, debilidad o dolor torácico debe ser examinada.

Causas

Las quemaduras pueden ser causadas por calor seco (como el fuego), por calor húmedo (como vapor o líquidos calientes), por radiación, fricción, objetos calientes, el sol, electricidad o sustancias químicas.

Las quemaduras térmicas son las más comunes y ocurren cuando metales calientes, líquidos hirvientes, vapor o llamas entran en contacto con la piel. Suelen ser producto de incendios, accidentes automovilísticos, juegos con fósforos, gasolina mal almacenada, calentadores y mal funcionamiento de equipos eléctricos. Entre otras causas, se puede mencionar el mal manejo de petardos y los accidentes en la cocina, como puede suceder cuando un niño se sube a una estufa o toma una plancha caliente.

Las quemaduras de las vías respiratorias pueden ser causadas por inhalación de humo, vapor, aire sobrecalentado o vapores tóxicos, a menudo en espacios poco ventilados.

En algunas ocasiones, se hace seguimiento a las quemaduras en los niños en búsqueda de maltrato por parte de los padres.

Síntomas

• Ampollas

• Dolor (el grado de éste no está relacionado con la gravedad de la quemadura, ya que las quemaduras más graves pueden ser indoloras)

• Peladuras en la piel

• Enrojecimiento de la piel

• Shock: se debe observar si hay palidez y piel fría y húmeda, debilidad, labios y uñas azulados y disminución de la capacidad de estar alerta

• Inflamación

• Piel blanca o carbonizada

Los síntomas de una quemadura en las vías respiratorias son:

• Boca carbonizada, labios quemados

• Quemaduras en la cabeza, cara o cuello

• Sibilancias

• Cambio en la voz

• Dificultad al respirar, tos

• Pelos de la nariz o de las cejas chamuscados

• Moco oscuro o con manchas de carbón

Primeros auxilios

PARA QUEMADURAS MENORES:

1. Si no hay rupturas en la piel, deje correr agua fría sobre el área de la quemadura o sumerja el área en agua fría, pero no helada, durante por lo menos cinco minutos. Una toalla limpia, húmeda y fría también ayuda a reducir el dolor.

2. Calme y bríndele confianza a la persona.

3. Luego de lavar o remojar en agua por varios minutos, cubra la quemadura con un vendaje estéril o con un trozo de tela limpio.

4. Proteja la quemadura de presiones o fricciones.

5. Los medicamentos para el dolor que no necesitan receta médica, como el ibuprofeno o el paracetamol, se pueden utilizar para aliviar el dolor, a la vez que pueden ayudar a reducir la hinchazón. NO le dé ácido acetilsalicílico (aspirin) a niños menores de 12 años. Una vez que se enfríe la piel, una loción humectante también puede servir.

6. Las quemaduras menores suelen sanar sin tratamiento adicional. Sin embargo, en el caso de quemaduras de segundo grado que cubran un área de más de dos o tres pulgadas en diámetro (5 a 8 cm), o si el área quemada es en la manos, pies, cara, ingles, glúteos o una articulación importante, trátela como si fuera una quemadura grave.

7. Verifique que la persona esté al día con la vacuna antitetánica.

PARA QUEMADURAS GRAVES:

1. Si alguien se prende fuego, dígale que se detenga, se tire al suelo y ruede. Envuelva a la persona con un material grueso para apagar las llamas (un abrigo, una alfombra o una manta de algodón o lana) y rocíela con agua.

2. Cerciórese de que la persona ya no esté en contacto con materiales ardientes. No obstante, NO le quite las ropas quemadas que estén pegadas a la piel.

3. Verifique que la persona esté respirando. Si la respiración se ha detenido o si las vías respiratorias están bloqueadas, ábralas. De ser necesario, comience a administrar respiración artificial y RCP.

4. Cubra el área de la quemadura con un vendaje estéril, húmedo y frío (si lo hay) o una pieza de tela limpia. Una sábana puede servir si el área de la quemadura es muy extensa. NO aplique ungüentos y evite reventar cualquier ampolla causada por la quemadura.

5. Si los dedos de las manos o de los pies sufrieron quemaduras, sepárelos con compresas secas, estériles y no adhesivas.

6. Eleve el área quemada por encima del nivel del corazón y protéjala de presiones y fricciones.

7. Tome las medidas necesarias para prevenir el shock. Acueste a la persona, elevándole los pies unas 12 pulgadas (30 cm) y cúbrala con una manta o abrigo. Sin embargo, NO coloque a la persona en esta posición de shock si se sospecha que hay lesiones en la cabeza, cuello, espalda o piernas o si esto hace sentir a la persona incómoda.

8. Continúe observando los signos vitales de la persona hasta que llegue asistencia médica. Esto significa el pulso, la frecuencia respiratoria y la presión arterial.

No se debe

• NO aplique ungüentos, mantequilla, hielo, medicamentos, cremas, aceites en aerosol ni cualquier otro remedio casero en las quemaduras graves.

• NO respire, sople ni tosa sobre la quemadura.

• NO toque la piel muerta o ampollada.

• NO retire la ropa que esté pegada a la piel.

• NO administre nada a la persona por vía oral si hay una quemadura grave.

• NO sumerja una quemadura grave en agua fría, pues esto puede causar shock.

• NO coloque una almohada debajo de la cabeza de la persona si hay quemaduras de las vías respiratorias, porque esto puede cerrarlas.

Se debe buscar asistencia médica de emergencia si

• La quemadura es extensa (del tamaño de la palma de la mano o más grande).

• La quemadura es grave (de tercer grado).

• Usted no está seguro de su gravedad.

• La quemadura es causada por sustancias químicas o electricidad.

• La persona muestra signos de shock.

• La persona inhaló humo.

• Se sospecha o se sabe que la quemadura se debe a maltrato físico.

• Hay otros síntomas asociados con las quemaduras.

Consulte con el médico si el dolor aún está presente después de 48 horas.

Llame inmediatamente si se presentan signos de infección, como aumento del dolor, enrojecimiento, inflamación, drenaje o pus de la quemadura, inflamación de los ganglios linfáticos, líneas rojas que se diseminan desde la quemadura o fiebre.

Asimismo, llame de inmediato si se presentan signos de deshidratación como sed, piel seca, mareo, confusión o disminución de la micción. Los niños, las personas de edad avanzada y cualquier persona con un sistema inmunitario debilitado (por ejemplo, por VIH) deben ser examinados de inmediato.

Prevención

Para ayudar a prevenir las quemaduras:

• Instale alarmas de humo en el hogar. Revise y cambie las baterías regularmente.

• Enseñe a los niños las medidas de seguridad adecuadas en caso de incendio y el peligro que ofrecen la manipulación de fósforos y juegos pirotécnicos.

• Evite que los niños trepen a la estufa o tomen objetos calientes como planchas y puertas de los hornos.

• Voltee los mangos de las ollas hacia la parte posterior de la estufa, de tal manera que los niños no puedan tomarlas y que no puedan ser volcadas accidentalmente.

• Coloque extintores de incendios en lugares claves en la casa, el trabajo y la escuela.

• Retire las cuerdas eléctricas de los pisos y manténgalas fuera de alcance.

• Conozca y ensaye rutas de escape en caso de incendio en casa, en el trabajo y en la escuela.

• Gradúe la temperatura del calentador de agua a 50º C o menos.

Nombres alternativos

Quemaduras de segundo grado; Quemadura de primer grado; Quemadura de tercer grado.

Referencias

Singer AJ, Taira BR, Lee CC, Soroff HS. Thermal burns. In: Marx JA, ed. Rosen’s Emergency Medicine: Concepts and Clinical Practice. 7th ed. Philadelphia, Pa: Mosby Elsevier; 2009:chap 60.

Gallagher JJ, Wolf SE, Herndon DN. Burns. In: Townsend CM Jr, Beauchamp RD, Evers BM, Mattox KL, eds. Sabiston Textbook of Surgery. 18th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 22.

Bethel CA, Mazzeo AS. Burn care procedures. In: Roberts JR, Hedges JR, eds. Clinical Procedures in Emergency Medicine. 5th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2009:chap 38.

Holmes JH, Heimbach DM. Burns. In: Brunicardi FC, Andersen DK, Billiar TR, et al, eds. Schwartz’s Principles of Surgery. 9th ed. New York, NY: McGraw-Hill; 2010:chap 7.

CIÁTICA. PERCY ZAPATA MENDO, PERCY JUNIOR TORRES ZAPATA, JULIO ZAPATA MENDO.

Ciática

Se refiere a dolor, debilidad, entumecimiento u hormigueo en la pierna y es causada por lesión o presión sobre el nervio ciático. La ciática es un síntoma de otro problema médico, no una enfermedad por sí sola.

Causas

La ciática ocurre cuando hay presión o daño al nervio ciático. Este nervio comienza en la región lumbar y baja por la parte posterior de cada pierna. Este nervio controla los músculos de la parte posterior de la rodilla y región inferior de la pierna e igualmente proporciona sensibilidad a la parte posterior del muslo, parte de la región inferior de la pierna y a la planta del pie.

Las causas comunes de ciática abarcan:

• Hernia de disco

• Síndrome piriforme (un dolor que compromete el estrecho músculo en los glúteos)

• Lesión o fractura de la pelvis

• Tumores

Síntomas

El dolor ciático puede variar ampliamente. Puede sentirse como un hormigueo leve, dolor sordo o una sensación de ardor. En algunos casos, el dolor es tan intenso que imposibilita el movimiento de la persona.

El dolor ocurre más a menudo en un costado. Algunas personas presentan dolor agudo en una parte de la pierna o la cadera y entumecimiento en otras partes. El dolor o el entumecimiento también se puede sentir en la parte posterior de la pantorrilla o en la planta del pie. La pierna afectada puede sentirse débil.

El dolor ciático a menudo comienza de manera lenta y puede empeorar:

• Después de pararse o sentarse.

• En las noches.

• Al estornudar, toser o reír.

• Al doblarse hacia atrás o caminar más de unas cuantas yardas, especialmente si es causado por estenosis raquídea.

Pruebas y exámenes

El médico llevará a cabo un examen físico, el cual puede mostrar:

• Debilidad al flexionar la rodilla o mover el pie.

• Dificultad al doblar el pie hacia dentro o hacia abajo.

• Reflejos anormales o débiles.

• Dolor al levantar la pierna estirada por fuera de la mesa de exploración.

Los exámenes establecen las presuntas causas. Con frecuencia no se necesitan, a menos que el dolor sea intenso o duradero, y pueden abarcar:

• Exámenes de sangre

• Radiografías

• Resonancia magnética u otros exámenes imagenológicos

Tratamiento

Debido a que la ciática es un síntoma de otra afección médica, la causa subyacente debe identificarse y tratarse.

En algunos casos, no se requiere ningún tratamiento y la recuperación ocurre por sí sola.

El tratamiento farmacológico es mejor en muchos casos. El médico puede recomendar los siguientes pasos para calmar los síntomas y reducir la inflamación:

• Aplicar calor o hielo en el área que presenta el dolor. Ensaye con hielo durante las primeras 48 a 72 horas; luego use calor después de esto.

• Tomar analgésicos de venta libre como ibuprofeno (Advil, Motrin IB) o paracetamol (Tylenol).

El reposo en cama no se recomienda. Reduzca su actividad durante los primeros dos días. Luego, lentamente empiece sus actividades usuales después de esto. Evite levantar cosas pesadas o torcer su espalda durante las primeras 6 semanas después de que el dolor empieza. Usted debe empezar a hacer ejercicio de nuevo después de 2 a 3 semanas. Esto debe abarcar ejercicios para fortalecer su abdomen y mejorar la flexibilidad de su columna vertebral.

Si las medidas en el hogar no ayudan, el médico puede recomendar inyecciones para reducir la inflamación alrededor del nervio. Asimismo, se pueden recetar otros medicamentos para ayudar a reducir los dolores punzantes asociados con la ciática.

Los ejercicios de fisioterapia también se pueden recomendar. Los tratamientos adicionales dependen de la afección que esté causando la ciática.

La neuralgia es muy difícil de tratar. Si usted tiene problemas continuos de dolor, tal vez necesite ver a un neurólogo o algiólogo para garantizar que tenga acceso a la más amplia variedad de opciones de tratamiento.

Pronóstico

Con frecuencia, la ciática mejorará por sí sola; sin embargo, es común que reaparezca.

Posibles complicaciones

Las complicaciones más serias dependen de la causa de la ciática:

• Hernia de disco

• Estenosis raquídea

Cuándo contactar a un profesional médico

Llame al médico enseguida si usted tiene:

• Fiebre inexplicable con dolor de espalda.

• Dolor de espalda después de un golpe o caída fuerte.

• Enrojecimiento o hinchazón en la espalda o la columna.

• Dolor que baja por las piernas por debajo de la rodilla.

• Debilidad o entumecimiento en glúteos, muslos, piernas o pelvis.

• Ardor con la micción o sangre en la orina.

• Dolor que es peor cuando usted se acuesta o que lo despierta por la noche.

• Dolor intenso que no le permite estar cómodo.

• Pérdida del control de esfínteres (incontinencia).

Llame igualmente si:

• Ha estado bajando de peso involuntariamente.

• Usa esteroides o fármacos intravenosos.

• Ha tenido dolor de espalda antes, pero este episodio es diferente y se siente peor.

• Este episodio de dolor de espalda ha durado más de 4 semanas.

Prevención

La prevención varía dependiendo de la causa del daño al nervio. Evite permanecer sentado o acostado por tiempo prolongado ejerciendo presión sobre los glúteos.

Nombres alternativos

Neuropatía del nervio ciático; Disfunción del nervio ciático

Referencias

Chou R, Qaseem A, et al. Diagnosis and treatment of low back pain: a joint clinical practice guideline from the American College of Physicians and the American Pain Society. Ann Intern Med. 2007;147(7):478-491.

Chou R, Atlas SJ, Stanos SP, Rosenquist RW. Nonsurgical interventional therapies for low back pain: a review of the evidence for an American Pain Society clinical practice guideline. Spine. 2009;34(10):1078-93.

Jegede KA, Ndu A, Grauer JN. Contemporary management of symptomatic lumbar disc herniations. Orthop Clin North Am. 2010 Apr;41(2):217-24.