domingo, 8 de junio de 2014

HIPOTIROIDISMO. PERCY ZAPATA MENDO.

HIPOTIROIDISMO

El hipotiroidismo es una afección en la que la glándula tiroides tiene un funcionamiento anómalo y produce muy poca cantidad de hormona tiroidea. Cuando las hormonas tiroideas disminuyen, la secreción de tirotropina o TSH (que regula la secreción de hormona) aumenta, en un intento de conseguir que el tiroides trabaje al máximo para recuperar el nivel de hormonas tiroideas, situación que no se consigue.

En consecuencia, el hipotiroidismo se caracteriza por una disminución global de la actividad orgánica que afecta a funciones metabólicas, neuronales, cardiocirculatorias, digestivas, etcétera.

La tiroides y las hormonas tiroideas

El hipotiroidismo es una alteración de la función de la glándula tiroides. El tiroides es una pequeña glándula que mide alrededor de 5 cm de diámetro situada en el cuello, bajo la piel, y por debajo de la nuez de Adán.

Se divide en dos mitades denominadas lóbulos, que están conectadas en su parte central (istmo), pareciéndose a la letra H o a un nudo de corbata.

Esta glándula secreta las hormonas tiroideas, que controlan la velocidad de las funciones químicas del cuerpo (velocidad metabólica). Las hormonas tiroideas tienen dos efectos importantes sobre el metabolismo:

Estimular a casi todos los tejidos del cuerpo para que produzcan proteínas.
Aumentar la cantidad de oxígeno que utilizan las células.

Sin las hormonas tiroideas, el crecimiento físico, el desarrollo mental y otras funciones del cuerpo, se atrasan o detienen.

Para producir hormonas tiroideas, la glándula tiroides necesita yodo, un elemento que contienen los alimentos y el agua.

Las hormonas del tiroides se encuentran en dos formas:

·        La tiroxina (T4) que es la forma producida en la glándula tiroides. Tiene un efecto ligero en la aceleración de la velocidad de los procesos metabólicos del cuerpo.
La tiroxina se convierte en el hígado y otros órganos en una forma metabólicamente activa, la triyodotironina (T3).

La mayoría de las formas T4 y T3 se unen a ciertas proteínas de la sangre, y son activas solamente cuando no están unidas a ellas. Así, el organismo mantiene la cantidad correcta de hormonas tiroideas, necesaria para conservar una velocidad metabólica estable.

Varios factores intervienen en el funcionamiento normal de la glándula tiroides: el hipotálamo, la hipófisis, las proteínas transportadoras de hormona tiroidea (de la sangre) y la conversión en el hígado, y los otros tejidos, de T4 y T3.

En el hipotálamo (situado en el encéfalo) se segrega la hormona liberadora de tirotropina (TRH). Esta actúa sobre la hipófisis haciendo que secrete la hormona estimulante del tiroides o tirotropina (TSH). Y ya por último, esta tirotropina es la que actúa sobre la tiroides para que produzca las hormonas tiroideas.

Tipos de hipotiroidismo

Existen diversos tipos de hipotiroidismo: el primario, el secundario y el terciario. Estas son sus características principales:

Hipotiroidismo primario

Es el más frecuente. La glándula está afectada y no funciona correctamente. Puede aparecer también bocio. Se denomina bocio al aumento de la glándula tiroidea. En casos de bocio hay tres posibilidades:

·        Que la función de la glándula tiroidea sea normal.
·        Que la función de la glándula tiroidea esté aumentada, y en este caso se trataría de hipertiroidismo.
·        Que la función de la glándula tiroidea esté disminuida, lo que se conoce como hipotiroidismo. Los casos de hipotiroidismo con bocio son más frecuentes en zonas donde hay déficit de yodo. Presenta una relación directa con la dieta.

Hipotiroidismo secundario

La glándula tiroidea está en perfecto estado, sin embargo, la hipófisis no secreta la TSH (hormona estimulante de la tiroides), y es por ello por lo que la glándula tiroidea no produce las hormonas tiroideas. Nunca aparece bocio.

Hipotiroidismo terciario

Es el hipotálamo el que se ve afectado. No produce la hormona liberadora de tirotropina, haciendo que todo el conjunto se vea afectado, puesto que sin esta hormona, la hipófisis no puede secretar la TSH y, a su vez, la glándula tiroidea tampoco es capaz de secretar las hormonas tiroideas.

Causas del hipotiroidismo

Esta enfermedad puede originarse por diferentes motivos. Estas son las causas y tipos más comunes de hipotiroidismo:

Tiroiditis de Hashimoto o auto inmunitaria

La causa más común de hipotiroidismo es la denominada Tiroiditis de Hashimoto, que da lugar a una destrucción progresiva del tiroides (es como si el organismo no reconociera al tiroides como propio, por lo que procede a su destrucción por medio de anticuerpos que produce el sistema inmune). Esta afección es muy común en mujeres a partir de los 40 años, aunque puede darse en los varones y a otras edades.

Tiroiditis posparto

Suele ser asintomática, por lo que la mayoría de las veces no se diagnostica. La mujer afectada sufrirá hipertiroidismo y, posteriormente, hipotiroidismo. En el 80% de los casos las pacientes recuperan el funcionamiento normal de la glándula tiroidea al cabo de un año aproximadamente.

Defectos congénitos

·        Hipotiroidismo congénito: el recién nacido presenta hipotiroidismo.
·        Hipotiroidismo adquirido en el periodo neonatal: cuando el hipotiroidismo se desarrolla poco después del nacimiento.

Otras causas de hipotiroidismo

·        Terapias de radiación en el cuello para el tratamiento de cáncer.
·        Extirpación quirúrgica de parte o de toda la glándula tiroidea.
·        Tiroiditis granulomatosa subaguda: aparece después de una infección vírica. Comienza con una inflamación de garganta, que consiste en un dolor en el cuello que cada vez se vuelve más doloroso, y se presenta generalmente con una fiebre ligera.
·        Medicamentos anti tiroides: la toma de medicamentos anti tiroideos (como el carbimazol, metimazol o propiltiouracilo) puede paralizar la síntesis de hormonas tiroideas y/o generar anticuerpos, provocando en último término hipotiroidismo.
·        Tratamiento con litio empleado en problemas de psicosis maniaco-depresivas.
·        Carencia crónica de yodo en la dieta (sobre todo en países en vías de desarrollo).
La incidencia de hipotiroidismo por esta causa oscila entre 1/4.000 y 1/10.000 nacimientos. Afecta más a niñas que a niños.

·        Puede deberse a la ausencia o al desarrollo anormal de la glándula.
·        Puede que haya insuficiencia hipofisaria y que no sea posible estimular la tiroides.
·        Puede que se produzca una formación defectuosa de las hormonas tiroideas.

Factores de riesgo de hipotiroidismo

Hay una serie de colectivos que son más propensos a desarrollar esta enfermedad:

·        Mujeres mayores de 50 años.
·        Mujeres en el periodo de posparto.
·        Personas sometidas a una cirugía de la tiroides o aquellas que siguen terapias con yodo radiactivo.
·        Recién nacidos de madres hipertiroideas.
·        Personas con anticuerpos anti tiroideos.

Síntomas del hipotiroidismo

La instauración es habitualmente lenta y progresiva. Los síntomas del hipotiroidismo se relacionan con una disminución en la actividad funcional de todos los sistemas del organismo; son sutiles y graduales, y pueden ser confundidos con una depresión.

Los más clásicos son:

·        Las expresiones faciales son toscas, la voz es ronca y la dicción (forma de emplear las palabras para formar oraciones) es lenta.
·        Los párpados están caídos, los ojos y la cara ofrecen un aspecto hinchado y abultado.
·        Muchas personas aumentan de peso, tienen estreñimiento.
·        Algunos pacientes son incapaces de tolerar el frío.
·        El cabello se vuelve ralo, áspero y seco, y la piel cambia a áspera, gruesa, seca y escamosa. También las uñas se ven afectadas y son quebradizas y débiles.
·        En muchos casos, se desarrolla el síndrome del túnel carpiano, que provoca hormigueo o dolor en las manos.
·        El pulso se vuelve más lento, las palmas de las manos y las plantas de los pies aparecen un poco anaranjadas (carotenemia).
·        Algunas personas, sobre todo la gente mayor, se vuelven olvidadizas y parecen confusas o dementes.

Si no se trata puede llegar a un caso extremo produciendo un coma mixedematoso. Es poco frecuente. Tiene lugar cuando el nivel de la hormona T4 es extremadamente bajo. Se caracteriza por:

·        Temperatura por debajo de lo normal.
·        Disminución de la respiración.
·        Presión arterial baja.
·        Glucemia baja.
·        Falta de reacción o respuesta.

En caso de que el hipotiroidismo lo padezca un recién nacido, los signos más  característicos son:

·        Cara de apariencia hinchada.
·        Mirada triste.
·        Lengua larga que sobresale de la boca.

Cuando se trata de una paciente embarazada existen unos síntomas que distinguen el hipotiroidismo de las complicaciones normales del embarazo:

Problemas oculares.
Temblores de manos.
Hipertensión arterial.
Bocio.
Debilidad muscular.
Defecación más frecuente.
Separación de las uñas del lecho ungueal.

Diagnóstico del hipotiroidismo

Es importante un diagnóstico precoz para poder restablecer lo antes posible los niveles normales de las hormonas y que no se produzca ningún daño. La manera de diagnosticar el hipotiroidismo es realizando una serie de pruebas, incluyendo un examen físico, radiografía del cuello y análisis de:

·        Hormona estimulante de la tiroides en suero (TSH). Su nivel elevado indica que se está segregando en mayor cantidad para contrarrestar la disminución de la función de la tiroides.
·        T4.
·        Anticuerpos anti tiroideos.

Los niveles de las hormonas van a variar según la causa de la enfermedad. En personas con hipotiroidismo primario se encontrarán niveles bajos de T4 (el nivel de T3 generalmente se mantiene dentro de la normalidad). Los hipotiroidismos secundarios presentarán niveles bajos, tanto de T4 como de TSH.

Si los niveles de TSH son altos y los de T4 son normales se denomina hipotiroidismo subclínico. La disminución de la función tiroidea se ve compensada por un aumento de los niveles de TSH que estimulan la tiroides.

Cuando los resultados de los niveles de hormonas son anómalos, incluso cuando la glándula funciona correctamente, se denomina síndrome del enfermo eutiroideo. Generalmente tiene lugar en pacientes con alguna enfermedad grave que no afecta al tiroides. No necesita tratamiento.

Además un análisis de sangre mostrará:

·        Anemia.
·        Niveles de colesterol altos.
·        Enzimas hepáticas elevadas.
·        Prolactina sérica elevada.
·        Sodio bajo.

En el caso de que se presente bocio, es recomendable realizar una ecografía tiroidea. Si hay sospecha de alteraciones en el desarrollo de la glándula o de deficiencia enzimática se realiza una gammagrafía tiroidea.

Tratamiento del hipotiroidismo

Este problema requiere terapia de por vida. El tratamiento del hipotiroidismo consiste en la reposición de la hormona tiroidea T4. La terapia solo sustituye la hormona T4 y no la T3, puesto que en condiciones normales la mayoría de la T3 presente en el organismo procede de la modificación de la T4.

El medicamento que se usa con mayor frecuencia es la levotiroxina. Se prescribirá la menor dosis posible que restablezca los niveles normales de esa hormona.

Hay que seguir una serie de pautas a la hora de abordar el tratamiento del hipotiroidismo con esta medicación:

·        No se debe abandonar el tratamiento sin consultar con el médico, aunque los síntomas mejoren.
·        Si se cambia de marca, hay que informar al médico.
·        Algunos cambios en la alimentación pueden afectar a la absorción del medicamento, sobre todo si es una dieta rica en soja o fibra.
·        Es mejor ingerir el medicamento en ayunas.
·        No se debe tomar junto con calcio, hierro, multivitaminas, antiácidos de hidróxido de aluminio, colestipol.  

Se debe informar al médico en caso de síntomas que evidencien el incremento de la actividad del tiroides:

·        Pérdida de peso rápida.
·        Inquietud o temblores.
·        Sudoración.

En caso de hipotiroidismo de causa autoinmune es posible que vaya asociado a alteraciones en otras glándulas (suprarrenales, paratifoideas, gónadas), de manera que será preciso tratar también esas alteraciones.

En caso de coma mixedematoso se debe administrar hormona tiroidea por vía intravenosa y medicamentos esteroides.

Es muy importante instaurar un buen tratamiento del hipotiroidismo en los niños, ya que estas hormonas son imprescindibles para el crecimiento y para un desarrollo mental normal.

No hay que olvidar mantener una dieta equilibrada, puesto que el hipotiroidismo provoca una tendencia a aumentar de peso. Por ello, es conveniente seguir una dieta baja en grasa y rica en frutas y verduras.

Un paciente de hipotiroidismo bien tratado es aquel que tiene un peso acorde a la talla, niveles de T4 entre 4 y 10 ug% y TSH entre 0,5 y 5 uUl/ml.

Pronóstico del hipotiroidismo

En la mayoría de los casos, el nivel de las hormonas tiroideas retorna a niveles normales con la terapia sustitutiva.

En caso de coma mixedematoso puede causar la muerte. Además, puede provocar:

·        Cardiopatías.
·        Aumento del riesgo de infección.
·        Infertilidad.
·        Aborto espontáneo.

En las personas sin tratamiento las consecuencias van a ser:

·        Dar a luz a un feto con defectos congénitos.
·        Cardiopatía debida a niveles altos de colesterol.
·        Insuficiencia cardiaca.
En caso de tratarse con dosis demasiado altas de hormona tiroidea aumenta el riesgo de que el paciente sufra:

·        Angina de pecho o ataque cardíaco.
·        Osteoporosis.


En el caso de los recién nacidos, los tratados durante el primer mes de vida suelen desarrollar una inteligencia normal. Sin tratamiento, se produce un retraso mental severo y retraso en el crecimiento que puede ocasionar un daño irreversible.

HIPERTIROIDISMO. PERCY ZAPATA MENDO.

Hipertiroidismo

Hipertiroidismo es el nombre por el que se conoce al aumento del funcionamiento de la glándula tiroides, que implica un aumento de los niveles de hormonas tiroideas (T4 y T3) en la sangre, y que tiene como consecuencia la aceleración de la actividad metabólica del organismo. Se trata de un trastorno frecuente, que afecta aproximadamente al 1% de la población, sobre todo a mujeres de entre 30 y 40 años.
Las hormonas tiroideas se forman en la glándula tiroides, que se encuentra en la parte más baja del cuello, justo en el borde del esternón. El tiroides elabora dos hormonas tiroideas, la T3 y la T4, y necesita yodo para sintetizarlas. Este mineral se encuentra en la sal, vegetales y productos del mar, por lo que en una dieta saludable hay cantidades suficientes para producir las hormonas tiroideas.
La función de las hormonas tiroideas consiste en estimular el funcionamiento de diferentes órganos, en especial el cerebro, los músculos, el corazón y el riñón. De esta manera, las hormonas tiroideas facilitan la contracción muscular, el funcionamiento de las neuronas, etcétera. Se podría decir que tienen un “efecto natural vigorizante”, así que la alteración de la cantidad de estas hormonas, en exceso o en defecto, provoca un deterioro de la salud global del individuo.
El control natural de la cantidad de hormonas tiroideas en sangre depende de:
·        Control cerebral: la hormona TSH (del inglés Thyroid Stimulating Hormone, hormona estimulante del tiroides), secretada por la glándula hipófisis, situada en el cerebro, es la encargada de regular la excreción de hormonas tiroideas, según las necesidades.
·        Autorregulación: las propias hormonas tiroideas inhiben la excreción de hormonas tiroideas. Así siempre se asegura que los niveles no sobrepasen unos límites.

Causas de hipertiroidismo

Estas son algunas de las causas más comunes de hipertiroidismo:

Alteraciones del control cerebral
La hormona TSH secretada por la glándula hipófisis en el cerebro es capaz de estimular a la glándula tiroides para que sintetice más hormonas tiroideas. Es posible que surja un tumor en la hipófisis que secrete sin control TSH y provoque un hiperfuncionamiento de la glándula tiroides.
Enfermedad de Graves
Esta enfermedad de origen autoinmune es la causa más común de hipertiroidismo. La afección se produce por una respuesta anormal del sistema inmunitario, que tiene como consecuencia que las defensas del cuerpo humano se vuelvan contra la glándula tiroidea pero, en vez de destruirla, crean sustancias que estimulan la síntesis de hormonas tiroideas, del mismo modo que la TSH de la hipófisis. Es más frecuente en mujeres que en hombres.
Bocio multinodular tóxico
Cuando se toma poco yodo, o por razones no conocidas, la glándula tiroidea incrementa su tamaño para suplir esa falta e intentar captar todo el yodo posible. Para crecer, las células que forman la glándula se multiplican; en ocasiones el crecimiento se descontrola y cada célula forma nódulos que fabrican hormonas tiroideas por su cuenta sin regulación.
Adenoma tóxico
Suele ocurrir dentro de un bocio multinodular en el que un nódulo descontrola aún más su división celular, y sufre mutaciones que facilitan que comience a sintetizar hormonas tiroideas sin control, como si se formase una glándula tiroides extra.
Tiroiditis
Una infección vírica provoca la inflamación de la glándula tiroides, la cual expulsa todas las reservas de hormonas tiroideas que contenía y provoca un aumento repentino de estas en la sangre. Afecta principalmente a mujeres entre los 30 y los 50 años de edad. Cursa con fiebre y dolor en la mandíbula o el oído.
Otras causas de hipertiroidismo
El exceso de yodo puede provocar hipertiroidismo, aunque no es suficiente con la dieta porque para que esto ocurra son necesarias grandes cantidades, que normalmente proceden de la administración de medicamentos o el empleo de pruebas diagnósticas que usan yodo.
Raro, pero también posible, es el estroma ovárico, que es un tipo de cáncer de ovario formado por células capaces de producir hormonas tiroideas sin control.

Síntomas del hipertiroidismo

En general, las personas afectadas por hipertiroidismo sufren un aumento de la excitación en todos sus órganos y sistemas. Estas alteraciones se producen poco a poco, así que al principio pueden ser achacadas al estrés y el nerviosismo.
En los ancianos, sin embargo, el hipertiroidismo puede manifestarse solo con cansancio, pérdida de peso y depresión; se llama hipertiroidismo apático y es más difícil de detectar. En otras ocasiones los síntomas surgen de repente en su máxima intensidad, es lo que se conoce como “tormenta tiroidea”. Los síntomas más importantes son:
·        Pérdida de peso: el metabolismo global del enfermo está aumentado, de forma que consume más energía aun sin hacer ejercicio. La sensación de hambre, sin embargo, se incrementa, y apetece comer más cantidad y con más frecuencia.
·        Hiperactividad: el estado mental está alterado y los enfermos se muestran inquietos, con ganas de hacer muchas actividades continuamente, aunque no sea el momento adecuado. A esto se le añade insomnio, por lo que es normal que cuando la enfermedad lleva un tiempo instaurado el paciente se sienta fatigado, pero siga estando nervioso.
·        Falta de concentración: cualquier estímulo externo (un pequeño sonido, luces de electrodomésticos, etc.) distraen la atención de los hipertiroideos. Esto es de especial importancia en los adolescentes en época de estudio.
·        Irritabilidad y cambios de humor.
·        Temblor fino: el sistema nervioso y el muscular están hiperestimulados, incluso en reposo. Es fácil observar un temblor en las manos cuando se extienden los brazos (más fácil de ver si se pone un folio encima).
·        Bocio: se conoce así al aumento de la glándula tiroides que protruye en la parte más baja del cuello, provocando a veces problemas al tragar o respirar. No ocurre en todos los casos de hipertiroidismo, y a veces solo se palpa y no se ve. Hay zonas donde la población general tiene bocio, principalmente por falta de yodo en la dieta, pero también por tomar alimentos que contienen sustancias que provocan bocio de por sí (como las coles, el repollo y la coliflor); en España, por ejemplo, esto era típico en algunas comarcas de Galicia.
·        Exoftalmos: es decir, ojos saltones o “mirada de asombro”. Ocurre por dos motivos: primero, los músculos y la grasa que están detrás del ojo se inflaman, empujando el ojo hacia fuera; segundo, los músculos que abren los párpados están hiperexcitados y hacen que el ojo esté siempre muy abierto.
·        Debilidad muscular: la falta de relajación muscular hace que se pierda fuerza y aumente el cansancio.
·        Palpitaciones y taquicardia: el corazón late más deprisa y el pulso es más fuerte. Si el enfermo tenía antes algún problema de corazón es frecuente que ahora empeore y, en ocasiones, requiera estar ingresado para poder controlarlo. También es habitual que aparezcan arritmias cardíacas, como la fibrilación auricular.
·        Aumento del sudor: la piel siempre está caliente y húmeda; los hipertiroideos no toleran bien el calor, incluso se quejan de calor cuando la temperatura real no es alta.
·        Picores y enrojecimiento de las palmas de las manos.
·        Pelo frágil: el cabello se torna fino y quebradizo. El 40% de los pacientes continúa con una alopecia difusa durante algunos meses después de la curación.
·        Aumento del ritmo intestinal: al igual que el resto de órganos, el tubo digestivo está sobre estimulado y el tránsito intestinal es más veloz. Por ello, la frecuencia de las defecaciones aumenta, a veces con diarrea.
·        Disminución de la menstruación o, a veces, amenorrea (desaparición de la menstruación).
·        Disfunción sexual (en hombres).
·        Osteopenia: la reabsorción del hueso viejo es más rápida que la formación de hueso nuevo, así que los huesos son más frágiles y las fracturas ocurren con más facilidad.
·        Mixedema pre tibial: se trata de una alteración de la piel de las piernas, a la altura de la espinilla. Se forma una placa inflamada, rosada o violácea, de aspecto de “piel de naranja”.
En general, se recomienda a la población general que acuda al médico si:
·        Aprecia cambios en su estado emocional, como excitación o depresión. Se marea.
·        Nota palpitaciones, es decir, que el corazón late rápidamente y de forma irregular.

Diagnóstico del hipertiroidismo

Sin duda la prueba diagnóstica más importante es el análisis clínico de sangre. Los niveles de hormonas tiroideas (T4 y T3) estarán más elevados de lo normal en todos los casos de hipertiroidismo.
Para identificar la causa del hipertiroidismo se deben realizar otras pruebas que permitan descartar las posibles opciones. Con el análisis sanguíneo se pueden averiguar los niveles de TSH, que estará elevada si la causa del hipertiroidismo es un tumor de la hipófisis, pero en el resto de los casos la TSH estará disminuida. También se puede detectar la molécula TSI, que estimula a la glándula tiroides en la enfermedad de Graves.
En el caso del bocio multinodular o del adenoma tóxico se debe realizar una gammagrafía. Esta prueba consiste en inyectar en la sangre una sustancia que contenga yodo radioactivo, que señaliza las áreas de la captación de la tiroides. Lo normal es que toda la glándula capte yodo por igual. En el caso del bocio multinodular se observarán zonas del tiroides que no captan yodo y nódulos que captan en exceso; y en el caso del adenoma tóxico se verá un único nódulo grande que capta mucho yodo radioactivo. El examen no es doloroso para el paciente y no supone un alto riesgo; solo se tiene que hacer bajo cierta vigilancia por si existe una alergia no conocida previamente.
Además, si se sospecha de la presencia de algún tumor en la glándula tiroides se pueden tomar muestras con PAAF, que consiste en puncionar la tumoración con una aguja muy fina que aspira las células existentes para analizarlas posteriormente. Para poder realizar la punción es necesario que el nódulo sea palpable; si no es así, se pueden tomar muestras con la ayuda de un ecógrafo o hacer una biopsia mediante una pequeña cirugía.
Por último, es muy importante controlar el buen funcionamiento de los órganos que se ven afectados por las altas cantidades de hormonas tiroideas, como el corazón, por lo que se debe vigilar la tensión arterial diariamente, y también se debe realizar un electrocardiograma que descarte la presencia de arritmias. Si se sospecha una arritmia del tipo fibrilación auricular, el médico puede optar por realizar una ecocardiografía para poder ver el movimiento del corazón directamente.

Tratamiento del hipertiroidismo

Estos son los recursos utilizados para el tratamiento del hipertiroidismo:
Medicamentos anti tiroideos
Algunos de estos fármacos son el propiltiouracilo y el metimazol. No se sabe muy bien cómo actúan exactamente, pero disminuyen los niveles de hormonas tiroideas. En 6 u 8 semanas se suelen alcanzar los niveles normales de T4 y T3, y durante todo el tratamiento se deben realizar análisis de sangre a menudo para controlar que los niveles de hormonas tiroideas no sean menores de lo habitual (hipotiroidismo).
Como cualquier medicamento, los anti tiroideos pueden tener efectos secundarios, entre los que destacan picor, exantemas en la piel, fiebre y, el más grave, agranulocitosis. La agranulocitosis es la desaparición de los neutrófilos en la sangre, que son un tipo de células defensivas que nos protegen de las infecciones; cuando esto ocurre es necesario retirar el fármaco inmediatamente y corregir la alteración.
Se debe consultar con el médico si se está recibiendo tratamiento con anti tiroideos y se presentan síntomas de insuficiencia tiroidea, como:
·        Depresión.
·        Lentitud física y mental.
·        Aumento de peso.
Propanolol
Es un tipo de betabloqueante, es decir, un fármaco capaz de bloquear los efectos del sistema nervioso autónomo. Se utiliza para aliviar los síntomas propios de la excitación a la que está sometido el sistema nervioso que hemos comentado (nerviosismo, temblor, sudor, etc.).
Yodo radioactivo
Si utilizamos dosis diferentes que las que se usan para la gammagrafía, el yodo radioactivo puede destruir parte de la glándula tiroides, y así paralizar la sobreproducción de hormonas tiroideas. No es un tratamiento que se pueda utilizar en niños o embarazadas, ya que se trata de una sustancia radioactiva perjudicial para los órganos en crecimiento. El principal problema que puede ocasionar es que se destruya más glándula tiroides de lo normal, y la producción de T3 y T4 sea escasa (hipotiroidismo).
Cirugía
En ciertas ocasiones es necesario extirpar la glándula tiroides, ya sea en parte o totalmente. La cirugía está indicada especialmente en los casos de bocio multinodular y de adenoma tóxico, y se procura respetar la mayor cantidad de glándula tiroides sana posible. En ocasiones, queda menos glándula de lo necesario y, como ocurría al emplear yodo radioactivo, la persona se queda en un estado de hipotiroidismo.
Levotiroxina
No es un fármaco para el tratamiento del hipertiroidismo, todo lo contrario, es un medicamento que sustituye a las hormonas tiroideas; por lo tanto, solo se utiliza cuando los tratamientos anteriores provocan un estado de hipotiroidismo que es necesario corregir. Tiene muy pocos efectos secundarios y es fácil de controlar, por eso es preferible corregir el hipertiroidismo con seguridad, incluso provocando un hipotiroidismo que es sencillo de paliar.

Pronóstico del hipertiroidismo

Como se puede observar, hay varios tratamientos que hacen que el hipertiroidismo sea, por lo general, curable. De hecho, algunas veces no se requiere tratamiento específico sobre el tiroides porque la causa es pasajera y desaparece sola.
En el caso del hipertiroidismo causado por la enfermedad de Graves es raro que mejore por sí mismo, y normalmente empeora con el tiempo. Esta enfermedad tiene muchas complicaciones, varias graves, que afectan la calidad de vida del paciente, y suele ser causa de bajas laborales frecuentes.

Por lo general, con un tratamiento adecuado el hipertiroidismo es fácil de controlar y curar pero, sin tratamiento, puede desencadenar una crisis tiro tóxico, caracterizado por taquicardia o arritmia cardiaca severa, insuficiencia cardiaca, deshidratación y afectación del estado de conciencia, que supone una urgencia médica porque puede llegar a causar la muerte.

BRONQUITIS AGUDA. PERCY ZAPATA MENDO.

BRONQUITIS AGUDA

La bronquitis aguda es la inflamación de las vías aéreas superiores, por lo habitual después de una infección respiratoria alta. La fuente suele ser una infección viral, aunque a veces es una bacteriana; rara vez se identifica el patógeno. El síntoma más común es la tos, con fiebre o sin ella, y tal vez la producción de esputo. En pacientes con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), también puede haber hemoptisis, dolor torácico urente e hipoxemia. El diagnóstico se basa en los hallazgos clínicos. El tratamiento es sintomático; los antibióticos son necesarios sólo en pacientes seleccionados con enfermedad pulmonar crónica. El pronóstico es excelente en aquellos sin enfermedad pulmonar, pero en los que presentan EPOC puede producirse la insuficiencia respiratoria aguda.

Con frecuencia, la bronquitis aguda es un componente de una infección respiratoria de las vías aéreas superiores causada por rinovirus, para-influenza, influenza A o B, virus respiratorio sincitial, coronavirus o metaneumovirus humano. Causas menos comunes pueden ser Mycoplasma pneumoniae, Bordetella pertussis y Chlamydia pneumoniae. Los pacientes en riesgo incluyen a los que fuman y a los que presentan EPOC u otras enfermedades que deterioran los mecanismos de depuración bronquial, como la fibrosis quística o enfermedades que conducen a las bronquiectasias.

Signos y síntomas
Los síntomas consisten en tos no productiva o mínimamente productiva acompañada o precedida por síntomas de infección respiratoria de las vías aéreas superiores. La disnea subjetiva aparece como consecuencia del dolor torácico u opresivo que sucede con la respiración, no de la hipoxia, salvo en pacientes con enfermedad pulmonar subyacente. Los signos a menudo están ausentes, pero puede haber roncus dispersos y sibilancias. El esputo puede ser claro, purulento o, en ocasiones, sanguinolento. Las características del esputo no se corresponden con una etiología particular (es decir, viral o bacteriana). Puede haber fiebre, si bien la fiebre alta o prolongada es inusual y sugiere influenza o neumonía.

Cuando se resuelve, la tos es el último síntoma en desaparecer y a menudo tarda varias semanas o incluso más tiempo.

Diagnóstico

Ø El diagnóstico se basa en la presentación clínica.

Ø La radiografía de tórax es necesaria sólo si los hallazgos sugieren neumonía (p. ej., signos vitales anormales, crepitantes, signos de consolidación, hipoxemia). Los pacientes adultos mayores constituyen la excepción ocasional. Ellos pueden requerir radiografía de tórax para la tos productiva y la fiebre en ausencia de hallazgos auscultatorios (sobre todo si hay antecedentes de EPOC u otro trastorno pulmonar).

Ø En general, la tinción de Gram del esputo y el cultivo no son de utilidad.

La tos se resuelve en el transcurso de 2 semanas en el 75% de los casos. A los pacientes con tos persistente, se les debe realizar una radiografía de tórax. Puede ser necesaria la evaluación para determinar pertussis, con un cultivo de las secreciones nasofaríngeas, y las etiologías no infecciosas, como secreción mucosa retro nasal, rinitis alérgica y la variante tusígena del asma.

Tratamiento

  • ·        Alivio de los síntomas (paracetamol, hidratación, tal vez antitusivos)
  • ·        Agonistas β inhalados o anticolinérgicos para las sibilancias
  • ·        A veces, antibióticos orales para los pacientes con EPOC

La bronquitis aguda en pacientes sanos en otros aspectos es una de las principales razones en las que se produce el uso excesivo de antibióticos. Casi todos los pacientes necesitan sólo tratamiento sintomático, como paracetamol e hidratación. Los antitusivos deben usarse sólo si la tos interfiere con el sueño. Los pacientes con sibilancias pueden beneficiarse con el uso de agonistas β inhalados (p. ej., salbutamol) o un anticolinérgico (p. ej., ipratropio) durante ≤ 7 días. Si la tos persiste > 2 semanas por la irritación de las vías aéreas, algunos pacientes se benefician con algunos días de corticosteroides inhalados. De manera típica, no se emplean antibióticos orales, salvo en pacientes con tos ferina o en los que presentan EPOC que tienen al menos 2 de las siguientes características:

  • ·        Aumento de la tos
  • ·        Aumento de la disnea
  • ·        Aumento de la purulencia del esputo


Los fármacos comprenden amoxicilina, 500 mg VO 3 veces al día durante 7 días, doxiciclina, 100 mg VO 2 veces al día durante 7 días, azitromicina, 500 mg VO 1 vez/día durante 4 días, o trimetoprim/sulfametoxazol, 160/800 mg VO 2 veces al día durante 7 días.