viernes, 22 de noviembre de 2013

PAPERAS. PERCY ZAPATA MENDO.

PAPERAS

La parotiditis (paperas) es una infección vírica contagiosa que causa un agrandamiento doloroso de las glándulas salivales. La infección puede también afectar a otros órganos, especialmente en los adultos.
Es una enfermedad viral producida por el paramixovirus. Este virus inicialmente penetra y se multiplica en las células del aparato respiratorio para luego ser transportado por la sangre hacia todos los tejidos, teniendo predilección por las glándulas salivales, siendo una de ellas la parótida, por esto se le puede aislar en saliva. También se le puede aislar en orina o en cualquier otro tejido. El contagio de la enfermedad puede ser por contacto directo, por objetos contaminados con saliva u orina. Puede presentarse a cualquier edad siendo más frecuente en adultos jóvenes.

CAUSAS

La parotiditis es menos contagiosa que la varicela o el sarampión. En áreas muy pobladas pueden darse casos durante todo el año, pero es más frecuente hacia el final del invierno y el comienzo de la primavera. Pueden producirse epidemias cuando varias personas propensas viven juntas. Aunque la enfermedad puede ocurrir a cualquier edad, la mayoría de los casos afecta a niños entre 5 y 15 años de edad. La enfermedad no es frecuente en menores de 2 años. Una infección por el virus de la parotiditis habitualmente proporciona inmunidad de por vida.

SÍNTOMAS DE PAPERAS

Inicialmente aparece dolor y endurecimiento en la zona correspondiente a la glándula parótida (entre el lóbulo de la oreja y la mandíbula), generalmente debido a la inflamación de la zona. Característicamente el lóbulo de la oreja suele elevarse. La zona afectada tiende a ser dolorosa a la palpación e incluso con la administración de ácidos (limón, vinagre, etc...).

Tras el contagio, el aumento del tamaño de la glándula alcanza su máximo volumen a los 2 - 3 días. Generalmente primero se inflama un lado y en el transcurso de 2 días el otro lado; aunque puede sólo ser en un solo lado. Suele además asociarse a fiebre generalmente menor de 40º. El periodo en que suelen aparecer los síntomas es aproximadamente 3-7 días aunque esto es muy variable de una persona a otra.

Las complicaciones aunque muy infrecuentes se pueden presentar, y estas incluyen:

Ø Meningoencefalitis o inflamación de las meninges y el encéfalo.
Ø Orquitis, epididimitis o inflamación del testículo.
Ø Ooforitis: Inflamación del ovario.
Ø Nefritis: Inflamación del riñón.
Ø Miocarditis: Inflamación del músculo cardiaco.
Ø Artritis: Inflamación de las articulaciones.

PREVENCIÓN

El mejor tratamiento es la prevención mediante las vacunas, cuya primera dosis se administra a los 15 meses y el refuerzo a los 6 años. En general esta vacuna no suele producir fiebre ni otras complicaciones. La vacuna induce defensas contra el virus en alrededor del 96% de las personas en quienes no ha habido un contacto previo con el virus.
Se debe tener especial cuidado con los adolescentes varones que están cursando con esta infección por el riesgo de desarrollo de orquitis y epididimitis. Esta complicación suele seguir a los síntomas de la parotiditis en un periodo de 8 días, con un comienzo brusco de fiebre, nauseas, dolor abdominal y testicular; su duración aproximada es de 4 días. Esta complicación puede asociarse con una disminución en la fertilidad.
Sin embargo, en las mujeres la inflamación de los ovarios no produce disminución de la fertilidad femenina. Posterior al desarrollo de la infección, se crea una inmunidad o resistencia a la infección por este virus durante toda la vida.

DIAGNÓSTICOS

Básicamente el diagnóstico se establece mediante los síntomas y signos que son característicos. El médico piensa en una parotiditis cuando una persona tiene las glándulas salivales inflamadas. El diagnóstico es muy probable si esto sucede durante una epidemia de esta enfermedad. En otros momentos es posible que se necesite realizar algún análisis para descartar otras causas posibles. Los análisis de laboratorio pueden identificar el virus de la parotiditis y sus anticuerpos, pero rara vez son necesarios para llegar al diagnóstico.

TRATAMIENTOS


En la mayoría de los casos esta enfermedad se auto limita y su tratamiento sólo consiste en mejorar los síntomas que se vayan presentando, básicamente mediante antitérmicos y antinflamatorios. El reposo en cama se deberá hacer según la necesidad. Con esta medida no hay datos estadísticos que demuestren una disminución en la tasa de complicaciones y por el contrario si puede resultar incómodo para el enfermo, por ello lo mejor es hacer reposo cuando se desee. La dieta es otro factor muy importante a tener en cuenta. Ésta debe ajustarse a la capacidad para comer sin tener dificultad. Si la ingesta es posible, no hay contraindicación para limitar la alimentación.

INSUFICIENCIA CARDÍACA. PERCY ZAPATA MENDO.

INSUFICIENCIA CARDÍACA

Se habla de insuficiencia cardíaca cuando la función del corazón está alterada o no bombea suficiente sangre como abastecer a los órganos, músculos y tejidos del organismo. Cuando el corazón empieza a fallar, el organismo lo detecta inmediatamente y pone en marcha los mecanismos compensatorios, por lo que muchos pacientes no llegan a percibir los síntomas anormales que manifiesta el corazón. Estos mecanismos sólo son eficaces durante cierto tiempo, por lo que llega un momento en el que el organismo no puede remediar el fallo en el bombeo del corazón.

CAUSAS

La causa más común de IC es la enfermedad coronaria, como la angina de pecho y, especialmente, el infarto de miocardio. Otra causa habitual es la hipertensión arterial, que debe ser detectada y controlada a tiempo para prevenir y evitar el desarrollo de IC. La tensión arterial debe encontrarse por debajo de 140/90 en la consulta, y 135/85 si la medición la realiza el propio paciente o la familia en el domicilio. También el consumo excesivo de alcohol puede llevar a una situación de IC, ya que daña el músculo cardiaco y origina la denominada miocardiopatía dilatada, una dilatación progresiva del corazón debida a un adelgazamiento y debilitamiento de sus paredes.

El primer síntoma de la insuficiencia cardiaca se manifiesta cuando el enfermo se somete a cualquier situación en la que es necesario un mayor bombeo del corazón y una mayor cantidad de sangre al organismo. El paciente sentirá ahogo y falta de aire mientras realiza ejercicio o lleva a cabo actividades que antes toleraba bien.

Poco a poco la situación se va agravando y la insuficiencia puede repercutir en otros órganos vitales como los riñones. Entre los principales mecanismos de defensa se encuentran la taquicardia en situación de reposo (al no bombear suficiente sangre el corazón aumenta el número de latidos en cada unidad de tiempo) y el aumento progresivo del tamaño del corazón para conseguir contracciones más fuertes que compensen su deficiencia. Por este motivo los enfermos con IC suelen tener un aumento del tamaño del corazón. La IC puede afectar a la calidad de vida del paciente y limitar sus actividades cotidianas debido a la fatiga y los problemas para respirar. La enfermedad no cursa de manera lineal, es decir que hay periodos en los que el paciente permanece estable y otros en los que aparecen descompensaciones que hacen necesaria la hospitalización.

SÍNTOMAS DE INSUFICIENCIA CARDÍACA

·        Disnea: sensación de falta de aire al respirar. Al principio aparece al realizar un esfuerzo físico, caminar deprisa o subir escaleras, pero poco a poco los episodios se hacen más intensos y aparecen al realizar cualquier tarea, como vestirse o asearse, e incluso en reposo.

·        Ortopnea: dificultad para respirar cuando se está tumbado, de manera que el enfermo se ve obligado a dormir con dos o tres almohadas o en posición algo incorporada.

·        Fatiga: el cansancio muscular se debe al bombeo insuficiente de sangre.

·        Edema: hinchazón de las piernas motivada por la retención de agua y sal. En los casos severos el edema puede ser muy aparatoso.

·        Oliguria: significa eliminar menos cantidad de orina de la habitual (menos de 400 miligramos al día). La disnea y los edemas suelen ir precedido de oliguria. En la IC los riñones retienen agua y sal de forma anómala, que luego se acumulará en los pulmones y en los tejidos, produciendo disnea y edemas. A menudo va acompañada por nicturia, que es el aumento de la diuresis por la noche, al adoptar la posición de decúbito y aumentar el retorno venoso.

Otros síntomas de la IC son la plenitud gástrica, molestias intestinales, hinchazón abdominal, dolor en el lado derecho del abdomen, congestión de las venas del cuello, palpitaciones, mareos, síncopes, falta de apetito o anorexia. Cuando el corazón no realiza bien el bombeo la sangre que llega al corazón para ser bombeada se estanca en las venas que van al corazón y éstas se congestionan. Parte de los líquidos que forman la sangre tienden a pasar a los tejidos, especialmente en las piernas y los pies por efecto de la gravedad. También en los pulmones se produce el paso del líquido al espacio que debería estar ocupado por aire, lo que provoca la disnea.

TRATAMIENTOS

El tratamiento de la IC pasa por un cambio de los hábitos alimenticios. Entre las medidas generales a tomar se encuentran las siguientes:

ü Eliminar el salero de la mesa.
ü Cocinar con poca sal.
ü Evitar las conservas y alimentos precocinados, y sustituirlos por alimentos frescos.
ü No consumir aperitivos salados (aceitunas, patatas fritas, panchitos, almendras y otros frutos secos. * Evitar los alimentos con gran contenido en sodio (salazones, jamón serrano y embutidos).
ü Reducir el consumo de bicarbonato sódico y los comprimidos efervescentes en general.
ü Controlar el contenido sódico de las aguas minerales, especialmente de las que tienen gas.
ü Realizar varias comidas al día y ligeras, no pocas y copiosas.

ü En cuanto al deporte, los pacientes con IC en situación estable deben realizar ejercicio físico regular, como caminar a buen ritmo entre media hora al día, en el caso de personas muy mayores, y una hora diaria para las más jóvenes. Otros deportes aconsejables son la natación, la gimnasia suave y la bicicleta, siempre que se eviten los sobreesfuerzos. El ejercicio siempre debe adaptarse a las circunstancias del paciente y deben evitarse los deportes bruscos y violentos. Nunca realice ejercicio después de las comidas principales o en condiciones de frío o calor extremos.

¿DEBEMOS SEGUIR EL CRITERIO CLÍNICO O DEBEMOS ESPERAR LOS UROCULTIVOS?. PERCY ZAPATA MENDO.

¿DEBEMOS SEGUIR EL CRITERIO CLÍNICO O DEBEMOS ESPERAR LOS UROCULTIVOS?

"Los cultivos de orina convencionales no se necesitan de forma rutinaria"

Cuando los médicos sospechan que un paciente sufre de una infección del tracto urinario, con frecuencia solicitan una muestra de orina para evaluar la presencia de bacterias. Ahora, una nueva investigación sugiere que tal vez ese paso sea innecesario.

Casi una cuarta parte de las mujeres que presentaban señales de una infección en el tracto urinario (una sensación de ardor al orinar o sentir una necesidad urgente de orinar) no mostraban evidencia de bacterias en la orina ni en la vejiga, halló el estudio. Y aunque varias pruebas de cultivo de orina hallaron una variedad de bacterias distintas, solo un germen, la Escherichia coli, se halló tanto en la prueba de orina como en la vejiga.

Los hallazgos sugieren que quizá las pruebas actuales de laboratorio no sean suficientemente refinadas como para detectar las cantidades muy pequeñas de bacterias en la vejiga. También es posible que los síntomas no sean provocados por una infección de vejiga, sino por una infección en la uretra. O la inflamación en la uretra podría estar provocando los síntomas, en lugar de bacterias.

"Nuestro estudio provee más evidencia de que los cultivos de orina convencionales no se necesitan de forma rutinaria. La mayoría de laboratorio no cuantifican cantidades suficientemente bajas de microorganismos a menos que se les solicite específicamente.

La mayoría de mujeres son tratadas de inmediato por los síntomas de cualquier forma, porque el cultivo de orina no ofrece una respuesta hasta dos días después", explicó el autor líder del estudio, el Dr. Thomas Hooton, profesor de medicina de la Facultad de Medicina Miller de la Universidad de Miami, en Florida.

Hooton añadió que un régimen corto de antibióticos probablemente resulte efectivo, y que es importante seguir estudiando las infecciones del tracto urinario. En particular, apuntó, "debemos saber más sobre qué exactamente provoca los síntomas".

Los resultados del estudio aparecen en la edición del 14 de noviembre de la revista New England Journal of Medicine.

Las infecciones del tracto urinario (también conocidas como ITU o cistitis aguda) son infecciones bacterianas comunes responsables de unos 9 millones de consultas al médico cada año en EE. UU., según el estudio.

¿Micción espontánea o cateterismo vesical?

Las bacterias responsables de la infección por lo general se hallan mediante una prueba de orina recolectada en condiciones de esterilidad en la micción. La orina recolectada directamente de la vejiga daría unos resultados más precisos porque hay menos lugares para que la orina se contamine potencialmente. Pero recolectar orina de la vejiga requiere la inserción de un catéter, un procedimiento incómodo, invasivo y más costoso.

Las 226 mujeres del estudio se ofrecieron voluntariamente para recolectar una muestra de orina expulsada, e inmediatamente después permitieron que se recolectara otra muestra directamente de la vejiga con un catéter.

Todas las mujeres estaban sanas y eran pre menopáusicas, y tenían síntomas de una infección de la vejiga.

Cuando los investigadores hallaron E. coli en la muestra de orina expulsada, también era bastante probable que la hallaran en la orina de la vejiga. Sin embargo, cuando otros tipos de bacterias se hallaron en la muestra de orina expulsada, con frecuencia no se correlacionaban con las bacterias de la vejiga.

Los investigadores también hallaron que cuando otras bacterias se encontraban en la muestra de orina expulsada, con frecuencia la E. coli estaba presente en las muestras de orina de la vejiga.

"La E. coli probablemente provoque la mayoría de las infecciones", apuntó Hooton.

"Nuestros hallazgos son una confirmación adicional de que la recolección de orina tiene una utilidad limitada. No se obtienen resultados hasta dos días después, y hablando prácticamente, se trata de un costo añadido, porque sabemos que la E. coli provoca la mayoría de ITU", anotó Hooton.

Si el médico decide tratarla sin pedir una muestra de orina para cultivar, es algo razonable, apuntó el autor de un editorial que acompaña al estudio en la revista, el Dr. Michael Donnenberg, profesor de medicina, microbiología e inmunología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland, en Baltimore.

Pero, anotó Donnenberg, este estudio también plantea varias preguntas. "¿Provocan los síntomas las bacterias en la uretra? Y si es así, ¿tratarlas hace que los síntomas desaparezcan antes?".

La prueba que se usa actualmente debe refinarse si se sigue usando en la práctica clínica, sugirió. Cada año, se siguen haciendo millones de estas pruebas, escribió en el editorial.

Ambos expertos apuntaron que investigaciones posteriores sobre cuándo los antibióticos son útiles y cuándo no lo son podrían ayudar a reducir el uso potencialmente no necesario de los fármacos. Reducir el uso innecesario de antibióticos es importante debido a los problemas con la creciente resistencia a los antibióticos.

FUENTES:


Thomas Hooton, M.D., professor of medicine, University of Miami Miller School of Medicine; Michael S. Donnenberg, M.D., professor of medicine, and professor of microbiology and immunology, and director, medical scientist training program, University of Maryland School of Medicine, Baltimore; Nov. 14, 2013, New England Journal of Medicine.