domingo, 7 de noviembre de 2010

TRASTORNOS DEL SUEÑO EN LOS ANCIANOS. PERCY ZAPATA MENDO.

Trastornos del sueño en los ancianos

Es cualquier patrón de interrupción del sueño tales como problemas para quedarse y permanecer dormido, sueño excesivo o comportamientos anormales relacionados con el sueño.

Causas, incidencia y factores de riesgo

Es común que las personas mayores o ancianos sufran problemas de sueño. En general, necesitan dormir menos y también tienen un sueño menos profundo que las personas jóvenes. Algunas causas y factores que contribuyen a que se presenten trastornos del sueño en los adultos mayores son, entre otros, los siguientes:

• Necesidad de orinar con frecuencia en la noche

• Dolor crónico debido a enfermedades como la artritis

o Enfermedades crónicas tales como la insuficiencia cardíaca congestiva

o Depresión (la depresión es una causa común de problemas de sueño en personas de todas las edades)

o Afecciones neurológicas:

o Enfermedad de Alzheimer

o Síndrome psicorgánico

• Medicamentos recetados, drogas psicoactivas o alcohol

o Estilo de vida sedentario

o Estimulantes como la cafeína

Síntomas

• Dificultad para quedarse dormido

• Dificultad para diferenciar entre el día y la noche

• Despertar temprano en la mañana

• Despertar frecuentemente durante la noche

Signos y exámenes

El médico llevará a cabo un examen físico para descartar causas médicas. El diagnóstico también se basa en los antecedentes de perturbaciones del sueño del paciente y otros factores contribuyentes.

Tratamiento

El alivio del dolor crónico y el control de las afecciones médicas subyacentes, como la micción frecuente, pueden mejorar el sueño en algunas personas. Igualmente, el tratamiento efectivo de la depresión puede ayudar a mejorar el sueño.

Las intervenciones que estimulen el sueño, tales como un ambiente tranquilo para dormir y un vaso de leche caliente antes de acostarse, pueden mejorar los síntomas. Otras formas de estimular el sueño abarcan el hecho de llevar un estilo de vida saludable y las siguientes medidas:

• Evitar las comidas pesadas poco antes de acostarse

• Evitar los estimulantes como la cafeína

• Hacer ejercicio en las primeras horas del día

• Acostarse y despertarse a la misma hora todos los días (no hacer siestas)

• Utilizar la cama únicamente para dormir o para la actividad sexual

Si no puede conciliar el sueño después de 20 minutos, levántese de la cama y realice una actividad tranquila como leer o escuchar música.

Se debe evitar en lo posible el uso de pastillas para dormir por largos períodos de tiempo, ya que pueden producir dependencia y llevar al empeoramiento de los problemas de sueño, con el tiempo si no se usan correctamente.

• Si se necesitan, pastillas para dormir como Ambien y Lunesta son relativamente seguras cuando se utilizan de manera apropiada.

• Es mejor NO tomar pastillas para dormir en días consecutivos o por más de dos a cuatro días a la semana.

• El alcohol puede empeorar los efectos secundarios de las pastillas para dormir y se debe evitar.

ADVERTENCIA: La FDA le ha solicitado a los fabricantes de medicamentos sedantes e hipnóticos para conciliar el sueño poner etiquetas de advertencia más fuertes en sus productos, de tal manera que los consumidores sean más conscientes de los riesgos potenciales. Los posibles riesgos de tomar tales medicamentos comprenden reacciones alérgicas severas y trastornos peligrosos relacionados con el sueño, incluyendo quedarse dormido al conducir. Pregúntele al médico acerca de estos riesgos.

Expectativas (pronóstico)

La mayoría de las personas observa una mejoría en los trastornos del sueño con tratamientos o intervenciones; sin embargo, otras pueden continuar teniendo alteraciones persistentes en este aspecto.

Complicaciones

Una complicación es el consumo de alcohol o de drogas con la intención de mejorar el sueño.

Situaciones que requieren asistencia médica

Solicite una cita con el médico si la falta de sueño o el exceso de éste está interfiriendo con su vida diaria.

Prevención

La eliminación de la mayor cantidad de causas perturbadoras del sueño posibles y el fomento del ejercicio regular pueden ayudar a controlar los problemas del sueño.

Referencias

Mahowald MW. Disorders of sleep. In: Goldman L, Ausiello D, eds. Cecil Medicine. 23rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 429.

Kamel NS, Gammack JK. Insomnia in the elderly: cause, approach, and treatment. Am J Med. 2006 Jun;119(6):463-9.

NEUMONIA ("PULMONIA"). PERCY ZAPATA MENDO.

Neumonía

Es una afección respiratoria en la cual hay una infección del pulmón.

La neumonía extrahospitalaria se refiere a la que se presenta en personas que no estuvieron recientemente en el hospital u otro centro de atención en salud (clínica particular, centro de rehabilitación).

Causas

La neumonía es una enfermedad común que afecta a millones de personas en los Estados Unidos cada año. Los gérmenes llamados bacterias, virus y hongos pueden causar la neumonía.

Las formas como usted puede contraer esta enfermedad abarcan:

• Las bacterias y virus que viven en la nariz, los senos paranasales o la boca pueden propagarse a los pulmones.

• Usted puede inhalar algunos de estos gérmenes directamente hacia los pulmones.

• Usted inhala alimento, líquidos, vómito o secreciones desde la boca hacia los pulmones (neumonía por aspiración)

La neumonía causada por bacterias tiende a ser la más grave. En los adultos, las bacterias son la causa más común de neumonía.

• El germen causante de neumonía más común en adultos es el Streptococcus pneumoniae (neumococo).

• La neumonía atípica, con frecuencia llamada neumonía errante, es causada por bacterias tales como Legionella pneumophila, Mycoplasma pneumoniae y Chlamydophila pneumoniae.

• La neumonía por Pneumocystis jiroveci algunas veces se ve en personas cuyo sistema inmunitario está alterado (debido al SIDA o a ciertos medicamentos que inhiben el sistema inmunitario).

• Staphylococcus aureus, Moraxella catarrhalis, Streptococcus pyogenes, Neisseria meningitidis, Klebsiella pneumoniae o Haemophilus influenzae son otras bacterias que pueden causar neumonía.

• La tuberculosis puede causar neumonía en algunas personas, sobre todo aquéllas con un sistema inmunitario débil.

Los virus también son una causa frecuente de neumonía, sobre todo en bebés y niños pequeños.

Los factores de riesgo (afecciones que aumentan las probabilidades de contraer neumonía) abarcan:

• Parálisis cerebral

• Enfermedad pulmonar crónica (EPOC, bronquiectasia, fibrosis quística)

• Fumar cigarrillo

• Disfagia (debido a accidente cerebrovascular, demencia, mal de Parkinson u otros trastornos neurológicos)

• Problema del sistema inmunitario

• Alteración de la conciencia (pérdida de la función cerebral debido a demencia, accidente cerebrovascular u otros trastornos neurológicos)

• Vivir en un asilo para ancianos

• Otras enfermedades graves, tales como cardiopatía, cirrosis hepática o diabetes mellitus

• Cirugía o traumatismo reciente

• Infección viral respiratoria reciente (resfriado común, laringitis, gripe)

Síntomas

Los síntomas más comunes de neumonía son:

• Tos (con algunas neumonías usted puede expectorar una mucosidad amarillenta o verdosa o incluso moco con sangre)

• Fiebre que puede ser leve o alta

• Escalofríos con temblores

• Dificultad para respirar (puede únicamente ocurrir cuando sube escalas)

Los síntomas adicionales abarcan:

• Confusión, especialmente en las personas de mayor edad

• Sudoración excesiva y piel pegajosa

• Dolor de cabeza

• Inapetencia, baja energía y fatiga

• Dolor torácico agudo o punzante que empeora cuando usted respira profundamente o tose

Pruebas y exámenes

Si usted tiene neumonía, es posible que esté haciendo un esfuerzo para respirar o que esté respirando rápido.

Las crepitaciones se escuchan al auscultar el tórax con el estetoscopio. También se pueden escuchar otros ruidos respiratorios anormales a través del estetoscopio o a través de una percusión (dar golpecitos con los dedos sobre la pared torácica).

El médico probablemente ordenará una radiografía del tórax si tiene sospechas de neumonía.

Algunos pacientes pueden necesitar otros exámenes, como:

• Gasometría arterial para ver si está llegando suficiente oxígeno a la sangre en los pulmones

• Conteo sanguíneo completo para verificar el conteo de glóbulos blancos

• Tomografía computarizada del tórax

• Tinción de Gram y cultivo de esputo para buscar el organismo causante de los síntomas

• Cultivo de líquido pleural si hay presencia de líquido en el espacio que rodea los pulmones

Tratamiento

El médico debe decidir primero si usted necesita o no estar en el hospital. Si usted recibe tratamiento en el hospital, recibirá líquidos y antibióticos por vía intravenosa, oxigenoterapia y posiblemente tratamientos respiratorios. Es muy importante que los antibióticos se empiecen poco después de ingresar al hospital.

Usted tiene mayor probabilidad de ser hospitalizado si:

• Tiene otro problema de salud serio

• Tiene síntomas graves

• Es incapaz de cuidar de sí mismo en casa o es incapaz de comer o beber

• Es un niño pequeño o tiene más de 65 años

• Ha estado tomando antibióticos en casa y no está mejorando

Sin embargo, muchas personas pueden tratarse en casa. Si las bacterias están causando la neumonía, el médico intentará curar la infección con antibióticos. Puede ser difícil para el médico saber si usted tiene una neumonía viral o bacteriana, de manera que puede recibir antibióticos.

Algunas veces, a los pacientes con neumonía leve que por lo demás son sanos se los trata con antibióticos macrólidos orales (azitromicina, claritromicina o eritromicina).

A los pacientes con otras enfermedades serias, como cardiopatía, enfermedad pulmonar obstructiva crónica o enfisema, nefropatía o diabetes con frecuencia se les administra uno de los siguientes medicamentos:

• Fluoroquinolona (levofloxacina [Levaquin], gemifloxacina [Factive] o moxifloxacina [Avelox]).

• Amoxicilina o amoxicilina-clavulanato en dosis altas más un antibiótico macrólido (azitromicina, claritromicina o eritromicina).

• Antibióticos de cefalosporina (por ejemplo, cefuroxima o cefpodoxima) más un macrólido (azitromicina, claritromicina o eritromicina)

Si la causa es un virus, los antibióticos típicos no serán eficaces. Algunas veces, sin embargo, el médico puede usar medicamentos antivirales.

Usted puede tomar estas medidas en el hogar:

• Controlar la fiebre con ácido acetilsalicílico (aspirin), antinflamatorios no esteroides (AINES, tales como ibuprofeno o naproxeno) o paracetamol. No le dé ácido acetilsalicílico a los niños.

• No tomar antitusígenos sin hablar primero con el médico, ya que pueden dificultarle al cuerpo la expectoración del esputo extra.

• Beber mucho líquido para ayudar a aflojar las secreciones y sacar la flema.

• Descansar mucho. Procure que otra persona realice las tareas domésticas.

Pronóstico

Con tratamiento, la mayoría de los pacientes mejora al cabo de dos semanas. Los pacientes de edades avanzadas o débiles pueden necesitar tratamiento por más tiempo.

Las personas que tienen mayor probabilidad de tener neumonía complicada abarcan:

• Adultos mayores o niños muy pequeños

• Personas cuyo sistema inmunitario no trabaja bien

• Personas con otros problemas médicos serios, como diabetes o cirrosis del hígado

Es posible que el médico quiera constatar que la radiografía del tórax vuelva a ser normal después de tomar una tanda de antibióticos. Sin embargo, pueden pasar muchas semanas para que las radiografías se aclaren.

Posibles complicaciones

Las posibles complicaciones abarcan:

• Síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA), una forma grave de insuficiencia respiratoria

• Empiemas o abscesos pulmonares que son complicaciones de la neumonía poco frecuentes, pero graves. Ocurren cuando se forman cavidades de pus alrededor o dentro del pulmón, y algunas veces pueden requerir drenaje con cirugía.

• Insuficiencia respiratoria que requiere un respirador o ventilador.

• Sepsis, una afección en la cual hay hinchazón (inflamación) incontrolable en el cuerpo, lo cual puede llevar a insuficiencia de órganos.

Cuándo contactar a un profesional médico

Consulte con el médico si presenta:

• Síntomas respiratorios que están empeorando.

• Dificultad para respirar, escalofríos o fiebres persistentes.

• Respiración rápida y con dolor.

• Tos que produce moco sanguinolento o de color mohoso.

• Dolor de pecho que empeora al toser o inhalar.

• Sudores nocturnos o pérdida de peso inexplicable.

• Signos de neumonía y un sistema inmunitario debilitado, como con VIH o quimioterapia.

Es posible que los bebés con neumonía no presenten tos. Llame al médico si el bebé hace ruidos roncos o si el área debajo de la caja torácica se está retrayendo mientras respira.

Prevención

Lávese las manos frecuentemente, en especial después de sonarse la nariz, ir al baño, cambiar pañales y antes de comer o preparar alimentos.

No fume, ya que el tabaco daña la capacidad del pulmón para detener la infección.

Las vacunas pueden ayudar a prevenir la neumonía en los niños, los ancianos y personas con diabetes, asma, enfisema, VIH, cáncer u otras afecciones crónicas:

• Una droga llamada Synagis (palivizumab) se le administra a algunos niños menores de 24 meses para prevenir neumonía causada por el virus sincicial respiratorio.

• Vacuna antigripal que previene la neumonía y otros problemas causados por el virus de la influenza. Se debe administrar anualmente para proteger a la persona contra nuevas cepas virales.

• Vacuna Hib que previene la neumonía en niños a causa del Haemophilus influenzae tipo b.

• Vacuna antineumocócica (Pneumovax, Prevnar) reduce las probabilidades de contraer neumonía a causa del Streptococcus pneumoniae.

Si usted tiene cáncer o VIH, hable con el médico acerca de las formas adicionales de prevenir la neumonía y otras infecciones.

Nombres alternativos

Bronconeumonía; Neumonía extrahospitalaria

Referencias

Higgins K, Singer M, Valappil T, Nambiar S, Lin D, Cox E. Overview of recent studies of community-acquired pneumonia. Clin Infect Dis. 2008;47:S150-156.

Van der Poll T, Opal SM. Pathogenesis, treatment, and prevention of pneumococcal pneumonia. Lancet. 2009;374:1543-1556.

Recommended Childhood and Adolescent Immunization Schedules -- United States, 2010. Committee on Infectious Diseases. Pediatrics. 2010;125:195-196.

Advisory Committee on Immunization Practices. Recommended adult immunization schedule: United States, 2010. Ann Intern Med. 2010. 152:36-39.

Li JZ, Winston LG, Moore DH, Bent S. Efficacy of short-course antibiotic regimens for community-acquired pneumonia: a meta-analysis. Am J Med. 2007;120:783-790.

Mandell LA, Wunderink RG, Anzueto A, et al. Infectious Diseases Society of America/American Thoracic Society consensus guidelines on the management of community-acquired pneumonia in adults. Clin Infect Dis. 2007 Mar 1;44 Suppl 2:S27-72.

LA DEPRESION EN LOS ANCIANOS. PERCY ZAPATA MENDO.

LA DEPRESION EN LOS ANCIANOS

La depresión es un padecimiento médico en el cual una persona tiene sentimientos persistentes de tristeza, a menudo con desmotivación y falta de autoestima.

La depresión en los ancianos es un problema generalizado, pero con frecuencia no se reconoce ni recibe tratamiento.

Causas, incidencia y factores de riesgo

En los ancianos, muchos cambios en la vida pueden incrementar el riesgo de depresión o llevar a que la depresión existente empeore. Algunos de estos cambios son:

• Adaptarse a la mudanza del hogar a un apartamento o a un centro de la tercera edad

• Dolor crónico

• Sentimientos de aislamiento o soledad a medida que los niños se van y su cónyuge y amigos cercanos mueren

• Pérdida de la independencia (problemas para movilizarse, cuidar de sí mismo o conducir)

• Enfermedades múltiples

• Luchas con la pérdida de memoria y problemas para pensar con claridad

Los ancianos a menudo usan el alcohol para autotratarse la depresión, pero esto puede empeorar los síntomas.

La depresión también puede ser signo de un problema médico. Puede ser una reacción a una enfermedad o ser causada por el padecimiento físico.

• Los padecimientos físicos que incrementan el riesgo de depresión abarcan: trastornos tiroideos, mal de Parkinson, cardiopatía, cáncer y accidente cerebrovascular.

• Los síntomas de depresión pueden ocurrir como parte de la demencia (mal de Alzheimer).

• Los síntomas de depresión también son un efecto secundario de muchos fármacos comúnmente recetados para los ancianos.

Muchas personas mayores no admiten que se sienten deprimidas por miedo a ser juzgadas como débiles o locas. Algunas de estas personas no informarán sobre su depresión porque creen que sentirse triste es "normal" o que nada se puede hacer al respecto.

Síntomas

Muchos de los síntomas usuales de la depresión pueden estar presentes en los ancianos.

La depresión en los ancianos puede ser difícil de detectar. Los síntomas como fatiga, inapetencia y problemas para dormir también pueden ser parte del proceso de envejecimiento o de un padecimiento físico. Como resultado, la depresión temprana puede ser ignorada o confundida con otras afecciones que son comunes en los ancianos.

Las claves para la depresión en los ancianos pueden abarcar:

• Estar más confundido u olvidadizo

• Comer menos. La nevera puede estar vacía o contener comida descompuesta.

• No bañarse o afeitarse con la frecuencia de antes. Los visitantes pueden notar olores de orina o materia fecal. La ropa puede estar sucia y arrugada.

• No arreglar la casa

• Suspender los medicamentos o no tomarlos de la manera correcta

• Aislarse de los demás. No hablar mucho y no responder el teléfono ni retornar las llamadas telefónicas

Signos y exámenes

Una discusión sobre sus síntomas, un examen físico y exámenes de sangre y orina ayudarán a determinar si un padecimiento físico está causando la depresión.

Algunas veces, el médico general lo remitirá a un experto en depresión, como un psiquiatra, para que ayude con el diagnóstico y el tratamiento. Esto puede ser especialmente útil para establecer la diferencia entre depresión y aflicción normal, que ocurre muy a menudo en este grupo de edad.

Tratamiento

El primer paso es abordar cualquier padecimiento físico y suspender cualquier medicamento que pueda estar empeorando los síntomas.

Si estas medidas no alivian la depresión, los antidepresivos y hablar de los problemas (psicoterapia) con un psicólogo, un psiquiatra u otro terapeuta normalmente sirven.

La terapia con antidepresivos se debe monitorear cuidadosamente por sus efectos secundarios, los cuales pueden ser más frecuentes en los ancianos. Los médicos generalmente prescriben dosis más bajas de antidepresivos para las personas mayores e incrementan la dosis en forma más lenta que en los adultos más jóvenes.

Para manejar mejor la depresión en el hogar, los ancianos deben:

• Hacer ejercicio regularmente, buscar actividades agradables y mantener buenos hábitos de sueño.

• Aprender a vigilar los signos tempranos de depresión y saber cómo reaccionar si empeoran.

• Minimizar el consumo de alcohol y evitar las drogas ilícitas. Estas sustancias pueden hacer que la depresión empeore con el tiempo y también pueden alterar el juicio respecto al suicidio.

• Rodearse de personas que sean cariñosas y positivas.

• Hablar de sus sentimientos con alguien en quien confíe.

• Tomar los medicamentos correctamente y aprender la forma de manejar los efectos secundarios.

Expectativas (pronóstico)

La depresión generalmente responde al tratamiento. Si no se detecta, la depresión puede llevar a complicaciones. El pronóstico generalmente es bueno para aquellas personas que tengan acceso a servicios sociales, familiares y amigos que puedan ayudarlos a mantenerse activos y ocupados.

Complicaciones

La complicación más preocupante de la depresión es el suicidio. La depresión y la edad avanzada son factores de riesgo para esto. Los hombres representan la mayoría de los suicidios entre los ancianos: los divorciados o viudos son quienes están en mayor riesgo. Las familias deben prestarles atención especial a los familiares de edad avanzada que vivan solos.

Otras complicaciones abarcan la disminución del desempeño en el trabajo y en las relaciones sociales.

Situaciones que requieren asistencia médica

Consulte con el médico si siente tristeza, minusvalía o desesperanza persistentes o si llora con frecuencia. Asimismo, consulte si está teniendo dificultad para enfrentar situaciones estresantes en la vida y desea una remisión a donde le puedan ofrecer psicoterapia.

Si usted está cuidando de un familiar en edad avanzada y piensa que dicha persona podría tener depresión, póngase en contacto con el médico.

Prevención

El hecho de permanecer física, mental y socialmente activo puede ayudarle a reducir el riesgo de depresión en una edad avanzada.

Referencias

Cassano P, Fava M. Mood disorders: major depressive disorder and dysthymic disorder. In: Stern TA, Rosenbaum JF, Fava M, Biederman J, Rauch SL, eds. Massachusetts General Hospital Comprehensive Clinical Psychiatry. 1st ed. Philadelphia, Pa: Mosby Elsevier;2008:chap 29.

Unutzer J. Clinical practice: late-life depression. N Engl J Med. 2007;357:2269-2276.