viernes, 27 de febrero de 2015

LA MASTURBACIÓN EN LOS HOMBRES… ¿ES SALUDABLE?

LA MASTURBACIÓN EN LOS HOMBRES… ¿ES SALUDABLE?

La masturbación consiste en cualquier forma de auto placer sexual obtenido mediante una estimulación directa. Esta es una definición general que nos da la idea de que la masturbación no sólo implica la auto estimulación de la zona genital, sino que puede venir acompañada de otros estímulos físicos en diferentes zonas del cuerpo. Al fin y al cabo, la piel es un órgano sensorial muy extenso que nos ofrece múltiples opciones sensitivas.

La otra cuestión que se asocia al autoerotismo es la más humana y atañe al deseo y a la intimidad. En general, salvo excepciones, esta práctica sexual surge de un impulso, de un deseo de placer y de autosatisfacción, que suele formar parte de nuestra esfera privada e íntima.

Cuando tiene lugar a solas, uno se encuentra ante esta experiencia libre del juicio ajeno, aunque no necesariamente del propio. Precisamente por ello no se trata de una mera práctica mecánica de estimulación física, sino que va mucho más allá, invadiendo toda la esfera de nuestra condición humana sexuada, rica en sentimientos, percepciones y sensaciones.

Los hombres empiezan a masturbarse durante la pubertad y al inicio de la adolescencia, en un momento crucial de su desarrollo, que a su vez comporta el cambio de la identidad infantil a una identidad que se encamina hacia la propia del adulto. Es un momento de transformaciones importante en que la masturbación y el despertar sexual, debido a una serie de cambios biológicos y psicológicos, son una novedad fascinante y, en algunos casos, inquietante, debido al desconocimiento y a las creencias que se asocian a esta práctica sexual.

Afortunadamente muchas de estas falsas creencias ya forman parte del pasado, como los mitos infundados acerca de que la masturbación es causa de muerte, que te salga vellos en la palma de la mano, que te deja ciego o te llena de granos. Durante la etapa adulta uno puede sonreír ante estos mitos, pues su propia experiencia le avala; pero no olvidemos que en la pubertad y la adolescencia no tenemos información suficiente y fiable como para pasar por estos inicios del despertar sexual sin esta inquietud inicial que puede dejar huella.

La masturbación masculina suele practicarse con mayor intensidad en la etapa de la adolescencia y decrece a medida que aumenta la edad, aunque esto es muy variable. Algunos hombres se masturban a diario, mientras que otros prefieren una frecuencia semanal. Los resultados de diversas investigaciones indican que la masturbación no tiene fecha de caducidad y que hay hombres que siguen masturbándose a lo largo de toda su vida, superados los setenta años y muchos más, sintiendo una satisfacción placentera que les lleva a dar valor a esta práctica sexual.

Lo más idóneo es dejarse orientar por el ritmo propio y deseado, más que concentrarse en alcanzar una supuesta frecuencia adecuada y refrendada por las normas de la sociedad. Y desde luego tener bien claro que la vejez no es el fin de la sexualidad ni, por tanto, de las prácticas relacionadas con el autoerotismo. Por consiguiente, no hay una frecuencia más normal que otra para la auto estimulación, sino prácticas más o menos afines a los impulsos y deseos de cada individuo.

¿Es saludable?

Aun hoy en día aún no se sabe con seguridad, mas algunas investigaciones científicas apuntan que la masturbación frecuente y continuada a lo largo de la vida de un hombre disminuye en cierto grado el riesgo de padecer cáncer de próstata, y algunos urólogos la recomiendan porque previene y ayuda a mantener a raya las prostatitis.

En otro orden de ideas, la masturbación se considera saludable porque mantiene en forma el aparato genital masculino, su trofismo (desarrollo) y sus funciones. Es algo similar a ir al “gimnasio” para mantenerse en forma y tonificar la musculatura del cuerpo.

La masturbación en sí no tiene contraindicaciones, salvo las que pueda establecer un especialista tras una intervención quirúrgica o tras el diagnóstico de una enfermedad que así lo indique, lo que suele ser bastante excepcional.

En la esfera de lo psicológico la insatisfacción surge a partir de cuestiones relacionadas con el sentimiento de culpabilidad, o con una sensación de inadecuación. Por ejemplo, una de las creencias arraigadas en nuestra sociedad es que masturbarse es cosa de adolescentes, lo que no es cierto, o de personas que no tienen pareja o que son incapaces de encontrar una pareja sexual aunque sea esporádica.


En ocasiones un hombre puede pensar que es la auto estimulación es una traición a su pareja, o que es un signo de que algo no funciona en la relación. Sin embargo, ni siquiera es extraño que la frecuencia de la masturbación aumente tras iniciar una nueva relación de pareja, y esto se debe a que el estímulo de la nueva pareja desata el deseo y la necesidad de incrementar el número de prácticas eróticas y sexuales.