viernes, 7 de enero de 2011

LEPRA O ENFERMEDAD DE HANSEN. PERCY ZAPATA MENDO.

LEPRA O ENFERMEDAD DE HANSEN



1 INTRODUCCIÓN

Enfermedad de Hansen o Lepra, enfermedad infecciosa crónica de los seres humanos que afecta sobre todo a la piel, membranas mucosas y nervios. La enfermedad esta causada por un bacilo con forma de bastón, Mycobacterium leprae, similar al bacilo responsable de la tuberculosis. El bacilo de la lepra fue identificado en 1874 por el médico noruego Gerhard Henrik Armauer Hansen.

En el Antiguo y Nuevo Testamento el término lepra se aplicaba a diversos trastornos físicos que no estaban relacionados con la lepra verdadera y que se consideraban castigos divinos. Se decía que la víctima estaba en un estado de tsara'ath, o de pecado. Este término hebreo se tradujo después por lepros, del que deriva la palabra lepra.

La enfermedad se propagó desde su probable zona de origen en el valle del Indo en la India hasta el Mediterráneo y regiones del norte de África, y toda Europa se vio afectada por la enfermedad. Hoy es mucho menos frecuente aunque todavía se observan numerosos casos, sobre todo en países donde existe malnutrición.

Los científicos no han conseguido reproducir la lepra típica en animales de experimentación. Sin embargo, el microorganismo patógeno puede crecer en los armadillos y varios laboratorios han logrado cultivar el bacilo causante de la lepra.

Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se registran alrededor de 700.000 nuevos casos de lepra en el mundo. Los países con mayor número de casos son: India, Brasil, Myanmar, Indonesia, Nepal, Madagascar, Etiopia, Mozambique, República Democrática del Congo, Tanzania y Guinea.

2 TIPOS


La lepra se clasifica de acuerdo con los síntomas y la histopatología (anomalías de las células de los tejidos afectados por la enfermedad) en: lepromatosa, una forma generalizada; tuberculoide, una forma localizada; y dimorfa (borderline), una forma entre la tuberculoide y la lepromatosa. Cuando el estado inmunitario del paciente es bueno (se opone una gran resistencia a la enfermedad) se desarrolla la forma tuberculoide. La ausencia de resistencia frente al microorganismo origina la forma lepromatosa, en la que la enfermedad no afecta sólo los nervios periféricos sino que también la piel, las extremidades, las membranas mucosas, y los ojos.

3 SÍNTOMAS

Los primeros síntomas suelen ser anestesia (pérdida de sensibilidad) en una zona de la piel. En la forma lepromatosa hay infiltración de grandes áreas cutáneas. Las membranas mucosas de la nariz, la boca y la garganta son invadidas por un gran número de microorganismos. Debido a la afectación de los nervios, los músculos sufren parálisis. La pérdida de sensibilidad que acompaña a la destrucción de los nervios provoca lesiones de las que el sujeto no se percata debido a la insensibilidad que padece. Esto puede conducir a infecciones secundarias, a la sustitución de tejidos sanos por tejidos cicatriciales, y a la destrucción o reabsorción del hueso. La desfiguración típica que sufre el sujeto con lepra, como la pérdida de extremidades debido a la lesión ósea, o la llamada facies leonina en la que el rostro se asemeja al de un león con gruesos nódulos cutáneos, son signos avanzados de la enfermedad, que hoy permite evitar el tratamiento precoz.

4 TRATAMIENTO

Durante muchos años el empleo del aceite de chaulmogra fue el tratamiento de la lepra, que en la actualidad se centra en fármacos como la dapsona, rifampicima y clofacimina, junto a un aporte nutricional adecuado.

Si se produce la destrucción de muchos bacilos, ocurre una reacción sistémica. Esta reacción, llamada eritema nudoso leproso, o ENL, puede conducir a un deterioro progresivo de los nervios. Los corticoides controlan dichas reacciones.

La lepra es tal vez la enfermedad menos contagiosa de todas las infecciosas. Hoy, los pacientes diagnosticados rara vez se aíslan. En la actualidad se prepara una vacuna contra la lepra.