martes, 26 de octubre de 2010

CANCER CERVICAL. PERCY ZAPATA MENDO.

Cáncer cervical


Es un cáncer que comienza en el cuello uterino, la parte inferior del útero (matriz) que se abre en la parte superior de la vagina.


Causas, incidencia y factores de riesgo


A nivel mundial, el cáncer cervical es el tercer tipo de cáncer más común en las mujeres y es mucho menos común en los Estados Unidos debido a la práctica de las citologías vaginales (pruebas de Papanicolau).


Los cánceres cervicales comienzan en las células de la superficie del cuello uterino. Existen dos tipos de dichas células en dicha superficie: escamosas y columnares. La mayoría de los cánceres de cuello uterino provienen de las células escamosas.


El desarrollo del cáncer cervical generalmente es muy lento y comienza como una afección precancerosa llamada displasia. Esta afección precancerosa se puede detectar por medio de una citología vaginal y es 100% tratable. Por esta razón es tan importante que las mujeres se practiquen citologías vaginales regularmente. La mayoría de las mujeres a quienes se les diagnostica cáncer cervical en la actualidad no se han sometido a citologías vaginales regulares o no han tenido un seguimiento por resultados anormales.


Los cambios precancerosos que no se han detectado pueden convertirse en cáncer cervical y diseminarse a la vejiga, los intestinos, los pulmones y el hígado. Pueden pasar años para que los cambios precancerosos se conviertan en este tipo de cáncer. Los pacientes con esta afección generalmente no tienen problemas hasta que dicho cáncer esté avanzado y se haya diseminado.


Casi todos los cánceres cervicales son causados por el virus del papiloma humano (VPH), un virus común que se disemina a través de las relaciones sexuales. Existen muchos tipos diferentes de VPH y algunas cepas de este virus llevan a cáncer cervical. (Otras cepas pueden causar verrugas genitales, mientras que otras no causan ningún problema en absoluto).


Otros factores de riesgo para el cáncer cervical abarcan:


• Tener relaciones sexuales a temprana edad


• Tener múltiples compañeros sexuales


• Parejas sexuales que tengan múltiples compañeros sexuales o que participen en actividades sexuales de alto riesgo


• Mujeres cuyas madres tomaron durante su embarazo el medicamento DES (dietilestilbestrol) a comienzos de los años 60 para prevenir el aborto espontáneo


• Sistema inmunitario debilitado


• Estrato económico bajo que no les permite a las mujeres costear las citologías vaginales regulares


Síntomas


La mayor parte del tiempo, el cáncer cervical es asintomático. Los síntomas que se pueden presentar abarcan:


• Flujo vaginal continuo, que puede ser pálido, acuoso, rosado, marrón, sanguinolento o de olor fétido


• Sangrado vaginal anormal entre períodos, después de la relación sexual o después de la menopausia


• Períodos menstruales más abundantes y que duran más de lo normal


• Cualquier sangrado después de la menopausia


Los síntomas del cáncer cervical avanzado comprenden:


• Inapetencia


• Pérdida de peso


• Fatiga


• Dolor pélvico


• Dolor de espalda


• Dolor en las piernas


• Inflamación en una sola pierna


• Sangrado vaginal profuso


• Fuga o filtración de orina o heces por la vagina


• Fracturas óseas


Signos y exámenes


Los cambios precancerosos del cuello uterino y el cáncer cervical no se pueden ver a simple vista. Se necesitan exámenes y herramientas especiales para descubrir tales enfermedades.


Las citologías vaginales detectan los precánceres y el cáncer, pero no ofrecen el diagnóstico final. Si se encuentran cambios anormales, generalmente se examina el cuello uterino bajo aumento o ampliación microscópica, lo cual se denomina colposcopia. Durante este procedimiento, se extraen fragmentos de tejido en forma quirúrgica (biopsia) y se envían al laboratorio para su análisis.


Otros exámenes pueden abarcar:


• Legrado endocervical (LEC) para examinar la abertura del cuello uterino


• Conización quirúrgica


Si a una mujer se le diagnostica cáncer cervical, el médico ordenará más exámenes para determinar qué tan lejos se ha diseminado dicho cáncer, lo cual se denomina estadificación. Los exámenes pueden abarcar:


• Tomografía computarizada


• Cistoscopia


• Resonancia magnética


• Radiografía del tórax


• Pielografía intravenosa (PIV)


Tratamiento


El tratamiento del cáncer cervical depende de la etapa de éste, del tamaño y forma del tumor, la edad, la salud general de la mujer y su deseo de tener hijos en el futuro.


El cáncer cervical precoz se puede curar con la extirpación o destrucción de los tejidos precancerosos o cancerosos. Existen diversas formas quirúrgicas de hacer esto sin extirpar el útero ni dañar el cuello uterino, de tal manera que la mujer pueda aún tener hijos en el futuro.


Los tipos de cirugía para el cáncer cervical precoz comprenden:


• LEEP (procedimiento de escisión electroquirúrgica con asa) que utiliza electricidad para extirpar el tejido anormal


• Crioterapia que congela las células anormales


• Terapia con láser que utiliza luz para cauterizar el tejido anormal


Una histerectomía (extirpación del útero pero no de los ovarios) a menudo no se lleva a cabo para el cáncer cervical que no se ha diseminado. Se puede practicar en mujeres que hayan tenido procedimientos LEEP repetitivos.


El tratamiento para el cáncer cervical más avanzado puede comprender:


• Histerectomía radical, con la cual se extirpa el útero y mucho de los tejidos circundantes, incluyendo los ganglios linfáticos y la parte superior de la vagina.


• Evisceración pélvica, un tipo extremo de cirugía en la cual se extirpan todos los órganos de la pelvis, incluidos la vejiga y el recto.


Es posible utilizar la radioterapia para tratar los casos en que el cáncer se ha diseminado más allá de la pelvis o el cáncer que ha reaparecido. La radioterapia es ya sea interna o externa.


• En la radioterapia interna, se utiliza un dispositivo lleno de material radiactivo, que se coloca dentro de la vagina de la mujer al lado del cáncer cervical y se retira cuando ella se va para su casa.


• En la radioterapia interna, desde una máquina grande se emite radiación al cuerpo donde el cáncer está localizado. Es similar a los rayos X.


La quimioterapia utiliza medicamentos para destruir el cáncer y algunos de los que se usan como quimioterapia para el cáncer cervical son: 5-FU, cisplatino, carboplatino, ifosfamida, paclitaxel y ciclofosfamida. En algunas ocasiones, se utiliza radiación y quimioterapia antes o después de la cirugía.


Expectativas (pronóstico)


Hay muchos factores que afectan el pronóstico del cáncer cervical, a saber:


• El tipo de cáncer


• La etapa de la enfermedad


• La edad y condición física general de la mujer


Las afecciones precancerosas son completamente curables cuando se les hace un seguimiento y tratamiento apropiado. La probabilidad de estar vivo a los 5 años (tasa de supervivencia a 5 años) para el cáncer que se ha diseminado al interior de las paredes del cuello uterino, pero no por fuera del área de éste, es del 92%.


Sin embargo, la tasa de supervivencia a 5 años disminuye regularmente a medida que el cáncer se disemina a otras áreas.


Complicaciones


• Algunos tipos de cáncer de cuello uterino no responden bien al tratamiento.


• El cáncer puede retornar (reaparecer) después del tratamiento.


• Las mujeres que reciben tratamiento para salvar el útero tienen un alto riesgo de retorno (reaparición) del cáncer.


• La cirugía y la radiación pueden causar problemas con la función sexual, intestinal y vesical.


Situaciones que requieren asistencia médica


Consulte con el médico si usted:


• Es una mujer sexualmente activa que no se ha practicado una citología vaginal en el último año.


• Tiene al menos 20 años y nunca se ha sometido a un examen pélvico ni le han practicado una citología vaginal.


• Cree que su madre pudo haber tomado dietilestilbestrol (DES) cuando estaba embarazada.


• No se ha practicado citologías vaginales regulares (pregúntele al médico con qué frecuencia se debe hacer esto)


Prevención


Una nueva vacuna para prevenir el cáncer de cuello uterino ahora está disponible. En junio de 2006, la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos aprobó la vacuna llamada Gardasil, la cual previene contra la infección producida por los dos tipos de virus del papiloma humano (VPH) responsables de la mayoría de los casos de cáncer cervical. Los estudios han mostrado que la vacuna parece prevenir el cáncer cervical en sus etapas iniciales y las lesiones precancerosas. Gardasil es la primera vacuna aprobada dirigida específicamente a prevenir cualquier tipo de cáncer.


El hecho de practicar relaciones sexuales con protección (usando condones) también reduce el riesgo de contraer VPH y otras enfermedades de transmisión sexual. La infección con el virus del papiloma humano ocasiona verrugas genitales, las cuales pueden ser apenas visibles o de varias pulgadas de ancho. Si una mujer observa verrugas en los genitales de su pareja, debe evitar la relación sexual con esa persona.


Para reducir adicionalmente el riesgo de padecer cáncer cervical, las mujeres deben limitar el número de compañeros sexuales y evitar las parejas que participan en actividades sexuales de alto riesgo.


El hecho de practicarse citologías vaginales puede ayudar a detectar cambios precancerosos que pueden tratarse antes de que se conviertan en cáncer cervical. Las citologías son muy efectivas para descubrir tales cambios, pero tienen que hacerse en forma regular. Los exámenes pélvicos anuales, incluyendo una citología vaginal, se deben iniciar cuando la mujer se vuelve sexualmente activa, o en mujeres de 20 años que no son sexualmente activas. Si se observan cambios anormales, se debe llevar a cabo una colposcopia con biopsia.
Deje de fumar, en caso de hacerlo, dado que el consumo de cigarrillo está asociado con un aumento del riesgo de cáncer cervical.


Nombres alternativos


Cáncer de cuello uterino


Referencias


Armstrong C. ACIP Releases Recommendations on Quadrivalent Human Papillomavirus Vaccine. Am Fam Physician. May 1, 2007;75(9);1391-1380.


Kahn JA. HPV vaccination for the prevention of cervical intraepithelial neoplasia. N Engl J Med. 2009 Jul 16;361(3):271-8.


Noller KL. Intraepithelial neoplasia of the lower genital tract (cervix, vulva): Etiology, screening, diagnostic techniques, management. In: Katz VL, Lentz GM, Lobo RA, Gershenson DM, eds. Comprehensive Gynecology. 5th ed. Philadelphia, Pa: Mosby Elsevier; 2007:chap 28.


NCCN Clinical Practical Guidelines in Oncology: Cervical cancer. V.1.2010. National Comprehensive Cancer Network, Inc. Available at www.nccn.org. Accessed December 28, 2009.

CALLOS Y CALLOSIDADES. PERCY ZAPATA MENDO.

Callos y callosidades


Son capas de piel engrosadas causadas por la repetitiva presión o fricción.


Causas


Los callos y las callosidades son causados por presión o fricción en la piel. Un callo es piel engrosada que se forma en la parte de arriba o en un lado de un dedo del pie, generalmente por el calzado que no ajusta bien. Una callosidad es piel engrosada en las manos o en las plantas de los pies.


El engrosamiento de la piel es una reacción de protectora; por ejemplo, los granjeros o remeros tienen callosidades en las manos que impiden que desarrollen ampollas dolorosas.


Las personas con juanetes con frecuencia desarrollan una callosidad en el juanete, debido al roce contra el zapato.


Ni los callos ni las callosidades son afecciones graves.


Síntomas


• La piel está endurecida y gruesa.


• La piel puede ser escamosa y seca.


• Se encuentran áreas de piel gruesa y endurecida en las manos, los pies u otras áreas que pueden sufrir fricción o presión.


Pruebas y exámenes


El médico hace el diagnóstico después de observar la piel y en la mayoría de los casos no se requieren exámenes.


Tratamiento


Por lo general, el único tratamiento necesario es la eliminación de la fricción. Si el callo es el resultado de un calzado que no ajusta bien, al cambiar el calzado, el callo se elimina al cabo de un par de semanas. Hasta entonces, proteja la piel con parches para callos en forma de dona, disponibles en farmacias. Si lo desea, utilice piedra pómex para desgastar suavemente el callo.


Las callosidades en las manos se pueden tratar generalmente con el uso de guantes durante las actividades que causen fricción, como la jardinería y el levantamiento de pesos.


Si se produce una infección o úlcera en un área de un callo o callosidad, es posible que sea necesario que el médico elimine el tejido dañado y probablemente se requiera un tratamiento con antibióticos.


Las callosidades a menudo reflejan una presión indebida que se ejerce sobre la piel debido a un problema subyacente como los juanetes, por lo que el tratamiento apropiado de la afección subyacente debe prevenir la reaparición de estas callosidades.


Pronóstico


Los callos y callosidades rara vez son un problema grave. Si se tratan apropiadamente, deben mejorar sin causar problemas a largo plazo.


Posibles complicaciones


Las complicaciones debido a este problema son muy raras. Las personas con diabetes son propensas a úlceras e infecciones y deben examinar regularmente sus pies para identificar estos problemas de inmediato, ya que tales lesiones requieren atención médica.


Cuándo contactar a un profesional médico


Revise muy bien los pies si padece diabetes o entumecimiento en los pies o en los dedos de los pies. Si es diabético y nota problemas en los pies, póngase en contacto con el médico.


De otro modo, el simple hecho de cambiar a un calzado que ajuste mejor o usar guantes debe resolver la mayoría de los problemas con los callos y callosidades.


Si sospecha que una callosidad o un callo está infectado o no está mejorando a pesar del tratamiento, contacte al médico. Igualmente, consulte con el médico si se presentan síntomas continuos de dolor, enrojecimiento, calor o secreción.


Nombres alternativos


Callosidades y callos


Referencias


Scardina RJ, Lee SM. Corns. In: Frontera, WR, Silver JK, eds. Essentials of Physical Medicine and Rehabilitation. 2nd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2008:chap 79.


Freeman DB. Corns and calluses resulting from mechanical hyperkeratosis. Am Fam Physician. 2002; 65(11): 2277-2280.


American Diabetes Association. Standard of Medical Care in Diabetes – 2009. Diabetes Care. 2009;32:S13-S61.

CALCULOS RENALES. PERCY ZAPATA MENDO.

Cálculos renales


Son masas sólidas compuestas de pequeños cristales. Se pueden presentar uno o más cálculos al mismo tiempo en el riñón o en el uréter.


Causas, incidencia y factores de riesgo


Los cálculos renales se puede formar cuando la orina contiene una gran cantidad de ciertas sustancias, las cuales pueden crear pequeños cristales que se convierten en cálculos.


El mayor factor de riesgo para los cálculos renales es la deshidratación.


Los cálculos renales pueden no manifestar síntomas hasta que comienzan a bajar por los conductos (uréteres) a través de los cuales la orina sale de la vejiga. Cuando esto sucede, los cálculos pueden bloquear el flujo de orina fuera de los riñones. Esto ocasiona hinchazón del riñón o los riñones, provocando dolor, el cual generalmente es fuerte.

Los cálculos renales son comunes. Una persona que haya padecido de cálculos, con frecuencia, los vuelve a presentar nuevamente en el futuro. Los cálculos a menudo ocurren en bebés prematuros.


Algunos tipos de cálculos tienden a darse en familias y algunos tipos pueden ocurrir con enfermedad intestinal, una derivación ileal para obesidad o defectos en los túbulos renales.


Existen diferentes tipos de cálculos renales y su causa exacta depende del tipo:


• Los cálculos de calcio son los más comunes. Ocurren con mayor frecuencia en los hombres y aparecen generalmente entre los 20 y 30 años de edad. Es probable su reaparición. El calcio puede combinarse con otras sustancias como el oxalato (la sustancia más común), fosfato o carbonato para formar el cálculo. El oxalato está presente en ciertos alimentos. Las enfermedades del intestino delgado aumentan el riesgo de formar cálculos de oxalato de calcio.


• Los cálculos de cistina pueden formarse en personas con cistinuria. Este es un trastorno que se da en familias y afecta tanto a hombres como a mujeres.


• Los cálculos de estruvita se encuentran principalmente en mujeres que tengan una infección urinaria. Estos cálculos pueden crecer mucho y obstruir el riñón, los uréteres o la vejiga.


• Los cálculos de ácido úrico también son más comunes en los hombres que en las mujeres y pueden ocurrir con gota y quimioterapia.


Otras sustancias también pueden formar cálculos.


Síntomas


El principal síntoma es el dolor intenso que comienza de manera repentina y puede desaparecer súbitamente:


• El dolor puede sentirse en el área abdominal o en un costado de la espalda


• El dolor puede irradiarse al área de la ingle (dolor inguinal) o a los testículos ( dolor testicular)


Otros síntomas pueden abarcar:


• Color anormal de la orina


• Sangre en la orina


• Escalofríos


• Fiebre


• Náuseas


• Vómitos


Signos y exámenes


El dolor puede ser tan fuerte que sea necesario el uso de analgésicos narcóticos. La espalda o el área ventral (abdomen) podrían sentirse sensibles al tacto.


Los exámenes para cálculos renales abarcan:


• Análisis del cálculo para mostrar de qué tipo es


• Nivel de ácido úrico


• Análisis de orina para ver cristales y glóbulos rojos en la orina


Los cálculos o una obstrucción del uréter pueden observarse en:


• Tomografía computarizada del abdomen


• Resonancia magnética del abdomen/riñón


• Radiografía del abdomen


• Pielografía intravenosa (PIV)


• Ecografía del riñón


• Pielografía retrógrada


Los exámenes pueden revelar niveles altos de calcio, oxilato y ácido úrico en la sangre o en la orina.


Tratamiento


Los objetivos del tratamiento son aliviar los síntomas y prevenir síntomas posteriores (los cálculos renales que son muy pequeños usualmente desaparecen por sí solos). El tratamiento varía según el tipo de cálculo y la gravedad de los síntomas. Las personas con síntomas severos podrían requerir hospitalización.


Cuando el cálculo sale, se debe colar la orina y conservar, y analizar dicho cálculo para determinar su tipo.


Tome de 6 a 8 vasos de agua por día para producir una gran cantidad de orina. Algunas personas podrían necesitar la administración de líquidos a través de una vena ( intravenosos).


Los analgésicos pueden ayudar a controlar el dolor asociado con la eliminación de los cálculos (cólico renal). Para el dolor severo, es posible que necesite tomar analgésicos narcóticos o antinflamatorios no esteroides (AINES), como ibuprofeno.


Dependiendo del tipo de cálculo, el médico puede recetar medicamentos para disminuir su formación o ayudar a descomponerlo y eliminar el material que lo está causando. Estos medicamentos pueden ser:


• Alopurinol (para los cálculos de ácido úrico)


• Antibióticos (para los cálculos de estruvita)


• Diuréticos


• Soluciones de fosfato


• Bicarbonato de sodio y citrato de sodio (los cuales hacen la orina más alcalina)


La cirugía generalmente se necesita si:


• El cálculo es demasiado grande como para salir por sí solo


• El cálculo está creciendo


• El cálculo está bloqueando el flujo de orina y causando una infección o daño renal


En la actualidad, la mayoría de los tratamientos son mucho menos invasivos que en el pasado.


• La litotricia extracorporal por ondas de choque se utiliza para eliminar cálculos ligeramente más pequeños a media pulgada que se encuentran localizados cerca al riñón. Este método utiliza ondas ultrasónicas u ondas de choque para romper los cálculos. Luego, los cálculos salen del cuerpo en la orina.


• La nefrolitotomía percutánea se utiliza para cálculos grandes en o cerca al riñón o cuando los riñones o áreas circundantes se forman incorrectamente. El cálculo se extrae con un endoscopio que se inserta en el riñón a través de una pequeña abertura.


• La ureteroscopia se puede utilizar para cálculos en las vías urinarias bajas.


• La cirugía abierta estándar (nefrolitotomía) puede ser necesaria si otros métodos no funcionan o no son posibles.


Expectativas (pronóstico)


Los cálculos renales son dolorosos, pero por lo general son eliminados del cuerpo sin causar daño permanente. Los cálculos tienden a reaparecer, especialmente si no se encuentra y se trata su causa.


Complicaciones


• Disminución o pérdida de función en el riñón afectado


• Daño renal, cicatrización


• Obstrucción del uréter, uropatía obstructiva unilateral aguda


• Reaparición de los cálculos


• Infección de las vías urinarias


Situaciones que requieren asistencia médica


Consulte con el médico si tiene síntomas de un cálculo renal.


También consulte si los síntomas reaparecen, la micción se torna dolorosa, disminuye la diuresis o aparecen otros síntomas nuevos.


Prevención


Si tiene antecedentes de cálculos renales, tome abundante líquido (entre 6 y 8 vasos de agua al día) para producir suficiente orina. Dependiendo del tipo de cálculo, es posible que sea necesario tomar medicamentos u otras medidas para evitar que los cálculos se vuelvan a presentar.


Es posible que sea necesario cambiar la alimentación para evitar que algunos tipos de cálculos vuelvan a aparecer.


Nombres alternativos


Piedras en el riñón; Cálculos en el riñón; Nefrolitiasis


Referencias


Cameron MA, Sakhaee K. Uric acid nephrolithiasis. Urol Clin North Am. 2007;34(3):335-346.


Chandhoke PS. Evaluation of the recurrent stone former. Urol Clin North Am. 2007; 34(3):315-322.


Finkielstein VA. Strategies for preventing calcium oxalate stones. CMAJ. 2006;174(10):1407-1409.


Pietrow PK, Preminger GM. Evaluation and medical management of urinary lithiasis. In: Wein AJ, ed. Campbell-Walsh Urology. 9th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 43.

CALCULOS BILIARES. PERCY ZAPATA MENDO.

Cálculos biliares

Son depósitos duros y similares a cristales de roca que se forman dentro de la vesícula biliar. Estos cálculos pueden ser tan pequeños como un grano de arena o tan grandes como una pelota de golf.

Causas

La causa de los cálculos biliares varía. Hay dos tipos principales de estos cálculos:

• Cálculos compuestos de colesterol, los cuales son de lejos el tipo más común. Estos cálculos de colesterol no tienen nada que ver con los niveles de colesterol en la sangre.

• Cálculos compuestos de demasiada bilirrubina en la bilis. La bilis es un líquido que se produce en el hígado y que le ayuda al cuerpo a digerir las grasas. La bilis está compuesta de agua, colesterol, sales biliares y otros químicos, como bilirrubina. Estos cálculos se denominan pigmentarios.

Los cálculos biliares son más frecuentes en las mujeres, indígenas estadounidenses y otros grupos étnicos y personas mayores de 40 años de edad. Estos cálculos también pueden ser hereditarios.

Los siguientes factores también pueden hacerlo a uno más propenso a la formación de cálculos biliares:

• Insuficiencia de la vesícula biliar para vaciar la bilis apropiadamente, lo cual es más probable que suceda durante el embarazo.

• Afecciones médicas que provocan que el hígado produzca demasiada bilirrubina, como anemia hemolítica crónica, incluyendo anemia drepanocítica.

• Cirrosis hepática e infecciones de las vías biliares (cálculos pigmentarios)

• Diabetes

• Trasplante de médula ósea o de órganos sólidos

• Pérdida rápida de peso, particularmente consumir una dieta muy baja en calorías

• Recibir nutrición a través de una vena por tiempo prolongado (alimentaciones intravenosas)

Síntomas

Muchas personas con cálculos biliares nunca han tenido ningún síntoma. Los cálculos biliares con frecuencia se descubren cuando se toman radiografías de rutina, en una cirugía abdominal u otro procedimiento médico.

Sin embargo, si un cálculo grande bloquea el conducto cístico o el conducto colédoco (llamado coledocolitiasis), se puede presentar un dolor de tipo cólico desde la mitad hasta la parte superior derecha del abdomen, lo cual se conoce como cólico biliar. El dolor desaparece si el cálculo pasa hacia la primera parte del intestino delgado (el duodeno).

Los síntomas que se pueden presentar abarcan:

• Dolor en la parte superior derecha o media del abdomen que:

o desaparece o retorna

o puede ser agudo, tipo calambre o sordo

o puede irradiarse a la espalda o debajo del omóplato derecho

o se presenta pocos minutos después de una comida

• Fiebre

• Coloración amarillenta de la piel y de la esclerótica de los ojos (ictericia)

Los síntomas adicionales que pueden estar asociados con esta enfermedad comprenden:

• Llenura abdominal

• Heces color arcilla

• Náuseas y vómitos

Es importante acudir a un médico si usted tiene síntomas de cálculos biliares. Estos cálculos se encuentran en muchas personas con cáncer de la vesícula.

Pruebas y exámenes

Los exámenes para detectar la presencia de cálculos biliares o inflamación de la vesícula biliar abarcan:

• Ecografía abdominal

• Tomografía computarizada abdominal

• Colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE)

• Gammagrafía de la vesícula biliar con radionúclidos

• Ecografía endoscópica

• Colangiopancreatografía por resonancia magnética (CPRM)

• Colangiografía transhepática percutánea (CTHP)

El médico puede ordenar los siguientes exámenes de sangre:

• Bilirrubina

• Pruebas de la función hepática

• Enzimas pancreáticas

Tratamiento

Algunas personas tienen cálculos biliares y nunca han tenido ningún síntoma. Es posible que no se encuentren cálculos biliares hasta que se haga una ecografía por otra razón. La cirugía puede no ser necesaria a menos que empiecen los síntomas.

En general, los pacientes que tengan síntomas necesitarán cirugía ya sea inmediatamente o después de un corto período de tiempo.

• En el pasado, la colecistectomía abierta (extirpación de la vesícula biliar) era el procedimiento usual para los casos sin complicaciones. Sin embargo, ahora se realiza con menos frecuencia.

• En la actualidad, se utiliza con mayor frecuencia una técnica llamada colecistectomía laparoscópica. En este procedimiento, se utilizan incisiones quirúrgicas más pequeñas que permiten una recuperación más rápida. A los pacientes puede dárseles el alta del hospital el mismo día de la cirugía o a la mañana siguiente.

Se pueden llevar a cabo una colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE) y un procedimiento llamado esfinterotomía para localizar o tratar cálculos biliares en el conducto colédoco.

MEDICAMENTOS

Se pueden administrar medicamentos llamados ácidos quenodesoxicólicos (AQDC) o ácido ursodesoxicólico (AUDC, ursodiol ) para disolver los cálculos de colesterol. Sin embargo, pueden tardar dos años o más en hacer efecto y los cálculos pueden retornar después de que el tratamiento termine.

En raras ocasiones, se introducen químicos dentro de la vesícula biliar a través de un catéter. El químico disuelve rápidamente los cálculos de colesterol. Este tratamiento no se utiliza con mucha frecuencia, debido a que es difícil de llevar a cabo, los químicos pueden ser tóxicos y los cálculos biliares pueden reaparecer.

LITOTRICIA

La litotricia electrohidráulica por ondas de choque (ESWL, por sus siglas en inglés ) de la vesícula biliar también se ha utilizado para pacientes seleccionados que no puedan tener una cirugía. Dado que los cálculos biliares a menudo reaparecen en muchos pacientes, este tratamiento ya no se utiliza con mucha frecuencia.

Pronóstico

Los cálculos biliares se desarrollan en muchas personas sin causar síntomas. Las probabilidades de que se presenten síntomas o complicaciones a partir de cálculos biliares es baja. Casi todos los pacientes que se someten a cirugía de la vesícula no experimentan el retorno de los síntomas (si éstos fueron causados realmente por cálculos biliares).

Posibles complicaciones

El bloqueo del conducto cístico o conducto colédoco por cálculos biliares puede causar los siguientes problemas:

• Colecistitis aguda

• Colangitis

• Colecistitis crónica

• Coledocolitiasis

• Pancreatitis

Cuándo contactar a un profesional médico

Solicite una cita médica si presenta:

• Dolor en la parte superior derecha del abdomen

• Coloración amarillenta de la piel o la esclerótica de los ojos

Prevención

No se conoce ninguna forma de prevenir los cálculos biliares. Si usted tiene síntomas de este tipo de cálculos, el hecho de consumir una dieta baja en grasa y bajar de peso puede ayudarle a controlarlos.

Nombres alternativos

Colelitiasis; Ataque de la vesícula biliar; Cólico biliar; Ataque de cálculos; Cálculo biliar; Cálculos biliares

Referencias

Siddiqui T. Early versus delayed laparoscopic cholecystectomy for acute cholecystitis: a meta-analysis of randomized clinical trials. Am J Surg. 2008;195(1):40-47.

Chari RS, Shah SA. Biliary system. In: Townsend CM, Beauchamp RD, Evers BM, Mattox KL. Sabiston Textbook of Surgery. 18th ed. St. Louis, Mo: WB Saunders; 2007:chap. 54.

Afdhal N. Diseases of the gallbladder and bile ducts. In: Goldman L, Ausiello D, eds. Cecil Medicine. 23rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap. 159.