martes, 15 de octubre de 2013

LA HIPNOSIS EN LA PROFESIÓN MÉDICA. PERCY ZAPATA MENDO.

LA HIPNOSIS EN LA PROFESIÓN MÉDICA

Un día como hoy de hace diez y seis años, realicé por primera vez una sesión de hipnotismo para tratar una afección psicológica en un estudiante adolescente, y fue la primera de una serie de tratamientos que realicé fuera de mis horarios habituales de atención, puesto que preparar al paciente, lleva un tiempo relativamente largo. He de confesar, que dejé esa práctica a los trece meses de haberla iniciada, pues de manera personal, vi que el poder que desarrollaba, no era ético para la consecución de los objetivos iniciales, que era el proceso de readaptación o superación del problema o fobias que presentaba el afectado. No obstante, en otras latitudes y países, el hipnotismo se sigue sugiriendo como una alternativa para el tratamiento de una serie de afecciones, como se pasará a describir en las siguientes líneas.
La hipnosis según el psiquiatra Brian Weiss es una excelente herramienta para que un paciente recuerde incidentes olvidados durante mucho tiempo. No encierra misterio alguno: se trata sólo de un estado de concentración enfocada. Siguiendo las instrucciones de un hipnotista bien preparado, el paciente relaja el cuerpo, con lo que la memoria se agudiza. La hipnoterapia es una forma abreviada del tratamiento para reducir la ansiedad, eliminar fobias, cambiar malos hábitos y ayudar a rememorar material reprimido, entre otras cosas.
Brian Weiss es graduado en las universidades de Columbia y Yale, trabajó como profesor en la Universidad de Miami. Fue jefe del área de psiquiatría del Hospital Monte Sinaí de Miami Beach. Célebre autor de varios trabajos relacionados con el amor y la creencia en la reencarnación.1
En los últimos cuarenta años han confirmado a la hipnosis como un modo legítimo de intervención psicológica y médica en el tratamiento de numerosas enfermedades. Ha tenido larga evolución y su uso es difícilmente consistente a través del mundo clínico. Disponiendo de ciertas facilidades ahora se usa rutinariamente en el tratamiento del dolor, síntomas psicosomáticos, manejo de estrés, control de malos hábitos, disminución de la autoestima y similares. Más frecuentemente aparece como tratamiento de último recurso. Según la evidencia empírica disponible, la hipnosis utilizada como coadyuvante incrementa la eficacia de intervenciones para una amplia variedad de problemas físicos y psicológicos.2 Por ello, es importante conocer el nivel de formación en hipnosis de los psicólogos españoles y sus actitudes.3
1.- Definiciones
A menudo se dice que hay tantas definiciones de hipnosis como de hipnotizadores. Los investigadores y los médicos poseen requerimientos distintos para las explicaciones de la hipnosis, de modo que el foco de las teorías desde estos respectivos campos puede variar enormemente. Una distinción fundamental en la teoría de la hipnosis, puede estar entre el acercamiento de la hipnosis al 'estado' y al 'no estado'.
Los defensores del ´no estado´ creen que la hipnosis en un estado de conciencia alterado, mientras que quienes defienden el ´estado´ creen que los efectos hipnóticos son producto de procesos psicológicos más mundanos como la absorción y la expectación. La definición AAP (abajo) esencialmente un consenso de un amplio rango de investigadores y médicos, continúa neutral en esta discusión. Las siguientes definiciones se han dividido en definiciones (discutibles) bien conocidas por considerados grupos e individuos y definiciones menos conocidas.
Definiciones bien conocidas
§  Asociación Americana de Psicología (AAP) - American Psychological Association (APA)
Típicamente la hipnosis está envuelta en la introducción del procedimiento durante por el cual el sujeto es informado de que se le van a presentar experiencias imaginativas. La inducción hipnótica es una sugestión inicial extendida para usar la propia imaginación, y puede contener elaboraciones posteriores a la introducción. Un procedimiento hipnótico se usa para incitar y evaluar respuestas a las sugestiones.
Al usar la hipnosis, una persona (el sujeto) es guiada por otra (el hipnotizador) para responder a sugestiones por cambios en experiencia subjetiva, alteraciones en la percepción, sensación, emoción, pensamiento, o comportamiento. Las personas también pueden aprender auto-hipnosis la cual es el acto de administrarse procedimientos hipnóticos uno mismo. Si el sujeto responde a sugestiones hipnóticas, generalmente infiere en que se ha inducido hipnosis. Muchos creen que las respuestas a la hipnosis y a las experiencias son características de un estado hipnótico. Mientras que algunos creen que no es necesario usar la palabra hipnosis como parte de una inducción hipnótica. Otros lo ven como esencial.
Dependiendo de la meta del practicante y los propósitos de la investigación clínica los procedimientos y las sugestiones usadas diferirán. Tradicionalmente los procedimientos están relacionados con la relajación, aunque ésta no es necesaria para la hipnosis y se puede usar un amplio rango de variedad de sugestiones incluyendo las que permiten estar más alerta. Sugestiones que permiten extender la hipnosis para ser determinada comparando escalas de respuestas estandarizadas pueden usarse en ambos ajustes, clínicos e investigadores. Mientras que la mayoría de los individuos responden al menos a algunas sugestiones, la puntuación en escalas de rangos estandarizados va desde alta a insignificante. Tradicionalmente las puntuaciones se agrupan en categorías de, ´bajo´, ´medio´ y ´alto´. Como es el caso de otras medidas de escalas positivas de las construcciones psicológicas como la atención y el conocimiento, la evidencia de haber conseguido hipnosis, aumenta con la puntuación individual.
§  Michael Yapko
Michael Yapko define la hipnosis como un proceso de comunicación influyente en el cual el operador saca y guía las asociaciones internas del paciente a modo de establecer o reforzar asociaciones terapéuticas en el contexto de una relación mutuamente responsiva y colaborativa y orientada a una meta.
§  Dave Elman
Dave Elman define la hipnosis como un estado mental en cual la facultad crítica de la mente humana es puenteada y se establece un pensamiento selectivo. La facultad crítica de su mente es esa parte que traspasa el enjuiciamiento. Dicha parte distingue entre conceptos como, caliente y frío, agrio y dulce, grande y pequeño o claro y oscuro. Al plantear esta facultad mental de tal modo que no pueda distinguir entre dichos conceptos, es posible substituir el pensamiento selectivo por la construcción de enjuiciamiento convencional.
§  Richard Bandler
Cofundador de la programación neuro-lingüística, es más famoso por su trabajo quitando fobias en 2 minutos con la interrupción del apretón de manos. Una inducción al trance que usa el proceso subconsciente de un apretón de manos para inducir en un profundo trance y asegura que jamás ha encontrado a una sola persona que no sea hipnotizable.

El estado de hipnosis parece facilitar el recuerdo, dándose un efecto de hipermnesia que puede resultar de utilidad en el recuerdo de testigos, en los juicios o recuerdos de acontecimientos pasados en las sesiones clínicas. La hipermnesia se define como un aumento de memoria, que puede darse en estado hipnótico (“hipermnesia hipnótica”), pero que también dependerían sus resultados de otros factores como: el material de estímulo (imágenes o palabras), su codificación visual o auditiva, el significado que tenga para el sujeto, el tipo de tareas intermedias que se realicen en las pruebas de recuerdo, el número y tiempo de las pruebas de recuperación, etc.4
En la hipnosis forense existen muchos casos que se inclinan por la relación hipermnesia e hipnosis, por ejemplo, en el recuerdo de números de matrículas, nombres y datos claves para la investigación, identificaciones incluso en estados alterados. Algunas investigaciones afirman que la hipnosis ayuda a recordar detalles de un suceso, incluso de naturaleza traumática como guerras, violencias, crimen o sufrimiento, y que puede favorecer la recuperación de información en estado hipnótico en casos de experiencias traumatizantes.4 Algunos autores consideran la hipnosis como una buena herramienta para recapitular información autobiográfica.4
2.- Historia
La naturaleza de la hipnosis es enigmática y no se sabe mucho sobre ella. Son abundantes las divergencias que rodean a las teorías relativas a la hipnosis. Se destina una parte considerable a comentar la naturaleza de la hipnosis, si se trata de un estado alterado de la conciencia o si, ni siquiera, se trata de un diferenciado.5
El doctor David Waxman, autor de numerosos artículos y libros de hipnoterapia, psiquiatra y miembro fundador de la sección correspondiente a Hipnosis Médica y Mental de la Real Sociedad de Medicina señala que: Desde los comienzos de la raza humana, el ser humano ha intentado imponer, para bien o para mal, sobre sus semejantes su fuerza y voluntad. Desde los albores de la historia, ha tratado de influir sobre los destinos ajenos recurriendo a la brujería o hechicería, a la revelación a través de los agentes supernaturales, al poder de la palabra o a la sugestión. Del descubrimiento accidental de unos fenómenos naturales y mediantes los poderes mágicos y fluidos magnéticos han surgido las refinadas técnicas del siglo XX que producen el estado conocido como hipnosis.5
Algunas personas creen que los milagros, sobre todo las “curaciones” descritas en la Biblia, pueden explicarse como efecto de las habilidades hipnóticas del curandero que “produjo” el milagro. Aunque no existían pruebas científicas relativas a la existencia de una forma temprana de hipnosis, las descripciones de curaciones milagrosas parecen indicar cierto conocimiento de la interpretación entre el cuerpo y la mente. Algo equivalente al reconocimiento temprano del “poder de la palabra” de Waxman.5
La influencia de la mente sobre el cuerpo consistió una parte importante de los “templos de sueño” de Egipto y de la antigua Grecia. Los participantes eran “hipnotizados” durante el sueño al mismo tiempo que recibían sugestiones curativas. La ceremonia y el misticismo eran elementos básicos de los visitantes en las curas a las que se sometían en dichos templos.5
El médico griego Hipócrates (460-377 a.C.), a menudo reconocido como el “padre de la medicina”, era consciente de la interrelación entre el cuerpo, sino también nuestros sentimientos y emociones, así como también los orígenes de la enfermedad.5
Cinco siglos después, Galeno de Pérgamo (129-199 d.C.) profundizó en la relación entre mente y cuerpo y surgió la idea de que un fluido celestial o etéreo generaba el vínculo entre ambos. Cría que los problemas mentales podían ser el origen de enfermedades físicas y viceversa. Galeno, al igual que muchos otros científicos y filósofos posteriores a él, propuso que si se aprovecha tal fluido, podría influirse sobre el curso de la enfermedad. Más aún confiaba plenamente en el fluido era instrumental en la transmisión de la luz, calor e impulso del sistema nervioso central.5
En África como en Asia los curanderos, los faquires y los yoguis practicaban sus habilidades especiales recurriendo a diferentes poderes sobrenaturales. En la Edad Media, el uso de la sugestión con finalidades curativas fue considerado como sacrilegio por parte de los cristianos. Con todo, muchas de las preguntas “curas milagrosas” fueron ejecutadas recurriendo a santuarios o reliquias sagradas supuestamente dotadas de poderes curativos.5
Es muy posible que en la actualidad conozcamos como hipnosis se derive de estos antiguos rituales y de las costumbres de muy diversas culturas. En 1775 Mesmer adoptó su teoría y se refirió a ella como “magnetismo animal”, el fluido invisible funcionaba más acorde a las leyes del magnetismo que a las de la gravedad. Profundizó en su teoría para explicar que la enfermedad era el resultado de la presencia de obstáculos en el flujo invisible a través del cuerpo, y que tales obstáculos podían ser eliminados a través de crisis (estados de trance que muchas veces concluían en delirios o ataques). Gracias a la crisis se restablecía la armonía en el flujo del fluido personal y el paciente recuperaba su salud. Se observa que el mesmerismo fue un precursor de la práctica actual de la hipnosis. Más adelante, en el siglo XIX, se forjó otra característica común entre el mermismo y la hipnosis se descubrió que era posible inducir en el paciente un estado de analgesia, incluso hasta el grado de poder intervenirlo quirúrgicamente sin dolor, en operaciones que comúnmente eran dolorosas.
Una Comisión Real, nombrada por el rey Luis XVI en 1784, descubrió que las curas de Mesmer no disponían de poderes personales curativos del paciente y que Mesmer no disponía de poderes personales curativos reales. Se evidenciaba la relación entre el cuerpo y la mente, y las curas habían estado determinadas por la influencia de Mesmer sobre la mente del paciente. La mayoría de los males que curaba Mesmer serían clasificados como psicosomáticos en la actualidad. Los restantes se asocian con el dolor y eran sensibles al procedimiento de Mesmer. De todo esto se desprende que mesmerismo, como también la hipnosis, consiste en un tratamiento uncialmente dirigido a la mente, incluso aunque sea capaz de remediar molestias mentales y físicas.5
El portugués Abbe de Faria es considerado como el padre de la hipnosis moderna, quien denominó “sueño lúcido” al estado hipnótico. Faria proporcionaba sugerencias verbales a sus oyentes tras haberles inducido previamente un sueño lúcido –el trance hipnótico- y a continuación invocaba fenómenos hipnóticos como alucinaciones, inhibiciones o movimientos involuntarios y sugestiones pos hipnóticas. A diferencia de los mesmerianos, Faria reconoció que la inducción de un trance hipnótico no dependía de ningún poder especial, sino casi completamente de la habilidad innata del sujeto y de las técnicas que empleara el hipnotizador.5
James Braid (1795-1860), un cirujano británico y otro de los pioneros de la hipnosis mencionó por primera vez el término “hipnosis”. Braid reconocía el rol de la imaginación y de la predisposición a la sugestión. Su aportación más importante consistió en su enfoque científico hacia la hipnosis quien, con casos psicológicos reales, demostró que los fenómenos observados eran el resultado de la imaginación que estaba siendo inducida mediante las sugestiones del hipnotizador.5
Durante la misma época James Esdaile, en cirujano británico, recurría a la hipnosis anestésica para practicar operaciones quirúrgicas en el hospital de una prisión de la India. Se dice que Esdaile practicó unas tres mil operaciones y, aunque más del diez por ciento de las mismas fueron cirugía mayor, sólo dispuso de la hipnosis como sistema analgésico. En su libro Mesmerismo in India and its practical application in surgery and medicine (1846) señalaba que los porcentajes de mortalidad oscilaban entre el 25 y el 50% y que a la India le correspondía el porcentaje más alto hasta que comenzó a practicar la hipnosis, momento a partir del cual se redujo al 5%. Por lo tanto, la razón más probable es que la mente subconsciente genera una mayor resistencia a la infección orgánica.5
Fue el médico vienés Josef Breuer (1842-1925) quien descubrió la clave esencial para entender el uso de la hipnosis a un área más amplia y de más valor: el tratamiento de la histeria.5
Gracias a las observaciones de Breuer y su amigo Sigmund Freud (1856-1939) concluyeron que los síntomas de la histeria desaparecen cuando se elimina su causa aparente por medio de la hipnosis. La hipnoterapia volvió a florecer durante la Primera Guerra Mundial. Fue usada para la eliminación de síntomas y de experiencias traumáticas reprimidas. En los años siguientes la hipnosis volvió a caer en declive gracias al conductismo y el psicoanálisis estaba en vigor.5
Clark Hull publicó el libro Hipnosis & Suggestibility en 1993 con contribuciones experimentales y teóricas al campo de la hipnoterapia.
En 1955 la Asociación Británica de Medicina recomendó que en los programas de estudio se incluyera la descripción de la hipnosis y sus posibilidades, limitaciones y peligros psicoterapéuticos.5
En la actualidad tanto la profesión médica como el público en general aceptan el tratamiento médico hipnótico como una rama de medicina alternativa. Ha aumentado el uso rutinario de la hipnosis en Europa, Asia y Austria y países como Sudáfrica y Japón también parecen mostrar mucho interés.5
3.- Hipnotismo y sus aplicaciones
Ø Hipnotismo y tabaquismo
El principal uso “terapéutico” del hipnotismo en el mundo es ayudar a dejar de fumar. La hipnosis ha ayudado a dejar de fumar a muchos miles de personas en el mundo desde hace más de cuarenta años. La riqueza de la hipnosis como técnica para ayudar a la deshabituación del tabaco es múltiple, por una parte porque merma el deseo al mantener la concentración dirigida a otros estímulos, por otra modifica la percepción del tabaco haciendo que se vea lo que realmente se estaba fumando, y por otra elimina completamente la ansiedad permitiendo superar el síndrome de abstinencia sin dificultad ni sufrimiento.
Ø Hipnosis y fobias
La hipnosis es con diferencia la técnica menos invasiva en el tratamiento de fobias de toda clase. Desde la simple sensación de rechazo que producen algunos insectos al pánico que impide volar en avión (aerofobia), o salir solo a la calle (agorafobia) todos los miedos se pueden corregir rápidamente mediante el uso de la hipnosis. Las terapias más modernas de intervención en fobias normalmente no requieren más de una par de sesiones o tres para dejar atrás cualquier miedo por arraigado que esté.
Ø Hipnosis y obesidad
La hipnosis puede ser útil como una terapia para la pérdida de peso. En un análisis que se llevó a cabo en 1996 en que se combinaba hipnosis con terapia cognitiva-conductual (TCC) se encontró que las personas que usaban ambos tratamientos perdían más peso que aquellas a las que únicamente se les aplicaba TCC.2 Uno de los tratamientos que aprovecha la hipnosis como herramienta para combatir la obesidad es la banda gástrica virtual.
Ø Hipnosis y dolor
Pierre Rainville, profesor de la Universidad de Montreal, ha sido el primero en investigar las relaciones entre hipnosis y dolor gracias a las técnicas de tomografía axial computarizada. Ha demostrado que un estímulo de la misma intensidad física, juzgado doloroso por los sujetos en estado de vela normal y no dolorosos cuando estos mismos sujetos estaban bajo hipnosis, evoca modificaciones de actividades en el Córtex cingular anterior, una región medial del córtex pre frontal. Esta región es conocida por su pertenencia, entre otras, a la matriz del dolor, un conjunto de regiones del cerebro cuya actividad aumenta por una actividad dolorosa. Este estudio ha recibido numerosas confirmaciones experimentales.
Stuart Derbyshire y su equipo 3 han utilizado por su parte una sugestión hipnótica de hiperalgesia a fin de contrastar las actividades cerebrales evocadas por un dolor imaginado y las de un dolor inducido bajo hipnosis. Concluyen igualmente que la sensación subjetiva de dolor y el sentimiento desagradable que le es asociado se refleja en la actividad del córtex cingular anterior.
Este estudio aporta un argumento claro en favor de la veracidad de inducir un dolor sin algún estímulo físico sin que él sea imaginado o imaginario. Esta conclusión debe sensibilizar a ciertos médicos o prácticos para revisar su juicio sobre que algunos dolores que calificaban hasta el momento como ficticios. Este estudio ha sido enriquecido, entre otros, por un estudio finlandés conducido por Tuukka Raij y publicado en 2005.4
Hofbauer ha realizado una experiencia en el trastorno esquizoide de la personalidad, publicada en 2001, con una sugestión que conduce sobre la sensación dolorosa y no sobre el carácter desagradable de esta sensación como era el caso en el estudio de Rainville. Ha puesto en evidencia una modulación de la actividad en los córtex somato-sensoriales y no en el córtex cingular anterior poniendo así en evidencia la importancia de la sugestión.
Ø Hipnosis y atención
Los dos estudios que han abordado esta cuestión con exactitud son los de Raz y Egner, presentados en 2005. El primero ha mostrado una baja de la actividad del córtex cingular anterior normalmente implicado en la detección de conflictos.
El estudio de Egner ha mostrado un aumento de la actividad del córtex cingular anterior en situación de conflicto.
Estos resultados a primera vista incompatibles ilustran al contrario la importancia de las condiciones de estudio de los fenómenos hipnóticos, ya que en el primer caso una sugestión fue realizada bajo la norma "el texto que aparecía era de una lengua desconocida" mientras que la segunda no hacía ninguna sugestión directa de una norma. Estos dos estudios confirman que no existe una base cerebral de la hipnosis, sino que las actividades cerebrales son dependientes de la sugestión hipnótica utilizada.
Ø Hipnosis y memoria
Mientras que algunos estudios sostienen que la hipnosis no mejora la capacidad de recordar, otros estudios también aseguran que la hipnosis mejora la capacidad de recordar e incluso de nombrar detalles que conscientemente no se habían recogido.
4.- Riesgos
La hipnosis no es una técnica peligrosa, pero su uso por parte de terapeutas o hipnólogos sí puede resultar nocivo para la salud. El peligro radica en que los pseudoprofesionales y los terapeutas mal informados transmiten creencias erróneas sobre la hipnosis a sus clientes.3
Se conoce que produce marcados cambios en el funcionamiento mental y en la percepción, expectación, respuesta condicionada, autocontrol y motivación. Estos cambios pueden producir a su vez cambios útiles en el estado físico. Reportes tanto científicos como anecdóticos respaldan su efectividad y amplia aplicación. Todavía los buenos resultados en terreno clínico son recibidos con sospecha y suspicacia. Es verdaderamente cierto que la hipnosis sigue siendo controvertida. A no ser que los médicos estén familiarizados con sus demostrados beneficios, ellos son propensos a ver la hipnosis como ajena a la práctica médica. Ellos usualmente se sienten mejor refiriendo los pacientes a feedback o a acupuntura.6
Naturalmente hay muchos medicamentos y mucha tecnología que hacen innecesaria la hipnosis, pero que no siempre están al alcance de todos ni cumplen lo que esperamos de ellos.6
La persona no puede sufrir daño psicológico al despertar y recordar aquello que le afectó en la regresión. Si la persona habla de un acontecimiento traumático, borramos esa información y dejamos únicamente la información provechosa.7
Referencias
1. - Brian Weiss, 2004. Muchas vidas muchos maestros. EDICIONES B, S.A.
2. - Montgomery y Schnur, 2005.
3.- Mendoza, M. Elena; Capafons, Antonio; Espejo, Begoña y Montalvo, Doris. (2009). Creencias y actitudes hacia la hipnosis de los psicólogos españoles. Psicothema, vol. 21, n' 3. pp. 465-47 Universidad de Valencia. Recuperado en la base de datos Fuente Académica.
4.- Larra, Francisco J. Bujalance; Valero, Luis Aguayo; Abascal, José Fernádez. (2003). Hipermnesia bajo condiciones de vigilia e hipnosis. Clínica y Salud, vol. 14 n°. 2 - Págs. 203-220. Recuperado en la base de datos Fuente Académica.
5. - Hambleton, Roger. (2008). Hipnosis: guía para el control de riesgos. España: Desclée de Brouwer. Recuperado en e-libro.
6. - Silva, Alberto Franco. (2000). Hipnosis, una larga Polémica. MedUNAB, Vol. 3, p64-64, 1p. Recuperado en la base de datos Fuente Académica.
7.- Álvarez, David; Ruiz, Juan; Manzano, Jorge. (2006). Re-encarnación y karma, Regresión a vidas pasadas. Xipe Totek, Vol. 15 Issue 2, p132-154, 23p. Recuperado en la base de datos Fuente Académica.
Bibliografía
Álvarez, David; Ruiz, Juan; Manzano, Jorge. (2006). Re-encarnación y karma, Regresión a vidas pasadas. Xipe Totek, Vol. 15 Issue 2, p132-154, 23p. Recuperado en la base de datos Fuente Académica.
Hambleton, Roger. (2008). Hipnosis: guía para el control de riesgos. España: Desclée de Brouwer. Recuperado en e-libro.
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