MATRIMONIO HOMOSEXUAL. PERCY ZAPATA MENDO.

Matrimonio homosexual
31 de octubre del 2012

Preámbulo
Hoy por la mañana sintonicé un canal de televisión de señal abierta, donde su entrevistador de confesa y abierta opción homosexual  y que en cualquier oportunidad que se le presente – o no – hace gala de confesarlo, entrevistó como un evento de trascendencia para nuestra sociedad, el matrimonio de dos peruanos homosexuales, ambos oriundos de Huánuco; uno de ellos radicado en Holanda desde hace cinco años, el otro en Argentina por cuatro años(éste último hablando con un dejo argentino sumamente marcado, y eso que a lo largo de su entrevista mencionaba que regresó al Perú porque desea junto a su pareja mantener vivo nuestros “valores culturales”, habría que preguntarle a qué tipo de valores se refiere, por lo pronto, la dicción rioplatense  había extinto a la muy castiza y mejor entonación peruana que hay del español en el mundo y reconocido por los propios españoles, sin ser chauvinista), lugar donde se realizó la boda.
Celebrando la “valentía por casarse”, el entrevistador les preguntó la razón de haber elegido a Argentina como lugar donde realizar sus nupcias homosexuales, puesto que otros países “más civilizados” como Colombia y Uruguay también ofrecía las mismas facilidades. La respuesta a mi parecer es obvia, uno de ellos ya radicaba allí y podría facilitar los papeleos del otro. Y la explicación de ellos fue que lo hicieron porque en ese país hay “menos machismo” que en el Perú ¿¡!?. No sé si estos jóvenes que hablan de “machismo” o el entrevistador que nos tacha de “incivilizados”, saben de las estadísticas policiales aún de los más liberales países de Europa, donde los crímenes no sólo contra las minorías étnicas están a la orden del día, sino que es más acendrada contra los que tienen preferencias con las personas de su mismo sexo…así que por favor ni minimicen nuestro grado cultural ni maximicen la tolerancia en los países civilizados eh.
En el Perú existe una institución jurídica que contempla las uniones entre personas del mismo sexo, a lo que el entrevistador les preguntó por qué “desean casarse si para mí, el matrimonio es una opción anticuada, anacrónica…”, los aludidos manifestaron casi al unísono que ellos deseaban a la Institución del Matrimonio porque les permitiría ser una “familia normal, con derecho de tener un hijo”. ¡Válgame Dios!, se nota que tanto el que dirige la entrevista como los entrevistados, a pesar que luchan por unos derechos que le son inherentes, confunden a las papas con los camotes por el sólo hecho que ambos son tubérculos, pero mejor paso a desglosar cada uno de estos ítem que expusieron de manera reiterativa en la entrevista de más de quince minutos – más incluso que otras de verdadera importancia para el más del 99% de la población peruana -, valiéndome de estadísticas y estudios de países “más civilizados que este machista llamado Perú”, como dijera el profesor Massimo Introvigne: “Lo que molesta es que se hayan suscitado un tema que hoy es tabú, como si cualquier dato que vaya en desmedro de la conducta homosexual debiera silenciarse…los que se rasgan las vestiduras, buscan prohibir la cita de aquellos datos estadísticos que consideran como políticamente incorrectos. Es una forma de censura inaceptable, en ocasiones disfrazada de científica. Pero los datos estadísticos son números y estos números, en cuanto tales, no deberían ofender a nadie y no se les puede hacer decir más –ni menos– de lo que dicen”.

Introducción
El matrimonio entre personas del mismo sexo, denominado matrimonio homosexual o matrimonio gay, es una institución jurídica que regula la relación y convivencia entre dos personas del mismo sexo, con iguales requisitos y efectos que los existentes para los matrimonios entre personas de distinto sexo. La misma se ha establecido legalmente en muchos países, mediante la extensión de la institución ya existente del matrimonio heterosexual. Además se mantienen la naturaleza, los requisitos y los efectos que el ordenamiento jurídico venía reconociendo previamente a los matrimonios.
En algunos países donde aún no existe el matrimonio gay, estos pueden optar por otras figuras legales, tales como las "parejas de hecho" o "uniones civiles"- como en el caso de nuestro país, Perú - . Estas instituciones son rechazadas por los activistas homosexuales, que aspiran a una unión legal equiparable al matrimonio heterosexual, con derecho a adopción.
El matrimonio entre personas del mismo sexo es considerado un tema de derechos humanos universales por diversas organizaciones de defensa de los Derechos Humanos.
Diferencias entre los matrimonios heterosexuales y homosexuales
Entre las diferencias de parejas heterosexuales y homosexuales se encuentra la duración, mientras un alto porcentaje de matrimonios heterosexuales dura más de 20 años, la gran mayoría de relaciones entre personas del mismo sexo tienen un periodo de vida muy corto y transitorio y que es menor a los cinco años en promedio, "lo cual no tiene que ver con el factor de la presión social que hace la mayoría, sino la conducta propia de función de pareja".
Probabilidad de divorcio
Es estudio de Patrones de Riesgo en "matrimonios" del mismo sexo en Noruega y Suecia indica que la probabilidad de divorcio en las parejas "hombre-hombre" es un 35% más alta que la de los matrimonios heterosexuales, en tanto que en las parejas entre “mujer–mujer” el índice es triple.
Las parejas del mismo sexo tienden a conformar uniones más inestables y de menor duración que las parejas heterosexuales. Un estudio de seguimiento en EE.UU, elaborado a partir de una encuesta sobre diversos aspectos de vida familiar, respondida por cerca de 5.500 parejas de distinto tipo, mostró que las parejas casadas “hombre-mujer”, mostraban promedios de convivencia cercanos a 10 años, en cambio aquellas formadas por hombres habían convivido durante 3.5 años y por lesbianas, 2.2 años.
Enfermedades de transmisión sexual
En un estudio holandés, la contribución de parejas estables y ocasionales en la incidencia del virus del VIH entre hombres homosexuales de Ámsterdam (The Contribution of Steady and Casual Parthership to the Incidence of HIV Infection among Homosexual Men in Amsterdam), indica que mientras tres cuartas partes de las parejas de sexo opuesto casadas permanecen fieles, las parejas entre personas del mismo sexo típicamente muestran un alto grado de promiscuidad y tienen un promedio de ocho parejas sexuales por año.
Violencia
Un estudio de la Oficina de Estadísticas del Departamento de Justicia Norteamericano, publicó un informe basado en una encuesta de seguimiento sobre una muestra de 49.000 hogares que se aplica periódicamente durante 3 años y que mide, entre otros aspectos, los niveles de violencia intrafamiliar en los hogares. Esto significa; maltrato y golpes, violación y abuso sexual cometidos por algún miembro de la pareja que conforma el hogar. Es importante constatar como resultado, que en los hogares con alguna pareja del mismo sexo, los niveles de violencia son mayores. Del total de encuestados, un 0.26% de las mujeres casadas y 0.05 de los hombres casados, reportaron ser víctimas de violencia de parte de su cónyuge en el último año. En las parejas del mismo sexo, este porcentaje alcanzó al 11.4% en el caso de lesbianas y 15.4% en homosexuales.
Según las estadísticas del FBI de 1999, en Estados Unidos se produjeron 1.317 incidentes de agresiones entre homosexuales, desde asaltos hasta injurias graves.
Según datos de la Coalición Nacional de Programas Antiviolencia de 1999, hubo 3.120 incidentes de violencia doméstica homosexual registrados en San Francisco, Nueva York, Chicago, Boston, Los Ángeles, Colorado, Cleveland y Columbus.
La revista Clinical Psychology Review revisó en 1999, 19 estudios sobre violencia doméstica homosexual: el 28% de las parejas homosexuales de ambos sexos registraron violencia física; en concreto se registró violencia en el 48% de las parejas lesbianas y en el 38% de las parejas de varones. En un estudio sólo de parejas lesbianas, se registraban maltratos psicológicos entre un 73% y un 90% de las parejas. Más de un 30% de las lesbianas habían estado en una relación donde al menos había sucedido una agresión física.
Otro informe importante es el de los National Institutes of Health del año 2000: "los convivientes del mismo sexo registraron una violencia con la pareja íntima significativamente mayor que los convivientes de sexos opuestos". El 39,2% de las lesbianas declaró haber sido agredida físicamente, acosada o incluso violada por su pareja del mismo sexo. Entre los varones homosexuales, un 15,4% admitió haber sufrido estas agresiones.
Estudio sobre parejas homosexuales de larga duración
En tanto, el estudio: La Pareja Masculina (The Male Couple) evaluó la calidad y estabilidad de las parejas homosexuales de larga duración, en base a datos aportados por 156 parejas de varones homosexuales cuyas relaciones habían durado de 1 a 37 años.
Sin embargo, sólo 7 de estas "parejas" fueron capaces de mantener la fidelidad sexual y en ningún caso la fidelidad duró más de 5 años.
Los autores del estudio The Male Couple, Mc Whirter y Mattison admiten que la actividad sexual fuera de la relación homosexual con frecuencia produce la pérdida de la confianza, de la autoestima y de la dependencia, esenciales para una unión sana de pareja.

Adopción de niños por homosexuales

La adopción de niños por parte de homosexuales, adopción homosexual, o denominada por los medios "adopción homoparental", consiste en recibir como hijo a un niño por parte de una pareja homosexual.
Toda la legislación vigente en lo que respecta a adopciones suele hacer pesar más el interés del menor que el de los padres biológicos o adoptivos. Sin embargo, en el caso de la adopción homosexual, la consigna y defensa de un supuesto "derecho" de los homosexuales a adoptar, se hace pesar más que el interés del menor, por lo que la adopción homoparental se ha ido imponiendo por medios legales en diversas partes del mundo moderno como consecuencia de la gradual aceptación social de la homosexualidad debido a la desinformación en los medios masivos de comunicación. La argumentación igualitarista de que "los homosexuales poseen el mismo derecho de adoptar que los heterosexuales" ignora completamente que la adopción debe enfocarse a buscar lo mejor para los niños y no a cumplir los caprichos de los adoptantes. El derecho de la adopción consiste en un derecho para el niño a recuperar lo que ha perdido, es decir, un padre y una madre. Este derecho no es para los adoptantes, de ser así, el niño legal y formalmente sería visto como un objeto y no como un ser humano.
Perspectiva científica
Los niños son el resultado de la unión exclusiva de un hombre y una mujer. El hecho de tener niños no es un aspecto propio de las relaciones homosexuales, tampoco es un hecho natural incontrovertible e innegable. Entre sexos iguales no es posible la concepción del embrión. La naturaleza sexual no estableció que los individuos fuesen producto de las uniones homosexuales, y por la misma razón tampoco estableció que fuesen criados por homosexuales, de modo que la crianza de niños por homosexuales es un acto contra la naturaleza. Si la naturaleza hubiese establecido algo diferente, los opositores a estos privilegios no tendrían nada que discutir al respecto, sin embargo, en razón de este único principio natural y evidente, la mayoría de la sociedad rechaza la adopción gay. Gradualmente, a la vez que este privilegio va imponiéndose en la sociedad, van apareciendo también sus consecuencias.
Estudios defectuosos que apoyaban la adopción de niños por homosexuales
Desde el año 2002 se han realizado sólo dos estudios para determinar si existen consecuencias de la adopción de niños por homosexuales. El primero de ellos fue realizado en 2002 por la American Academy of Pediatrics y el segundo en 2008 por la "División 44 LGBT" de la APA (Gay & Lesbian Parenting). Ambos sugirieron que no existen diferencias entre niños criados por homosexuales y niños criados por heterosexuales, por lo que terminaron recomendando la adopción entre padres del mismo sexo.
El estudio de la APA, claramente influido por intereses homosexualistas, fue cuestionado por la comunidad científica internacional debido a que la muestra constaba apenas de 44 niños siendo que el estudio menciona que en Estados Unidos hay seis millones de niños viviendo en un hogar homosexual, por lo que la muestra era estadísticamente irrelevante. Además, el estudio fue aplicado sólo en mujeres homosexuales y la mayoría de los niños no eran adoptados sino que eran hijos naturales de las mujeres homosexuales, lo cual significa que el estudio no obtuvo evidencia alguna respecto a influencia o no influencia de padres homosexuales varones. Charlotte J. Patterson, autora del estudio, incluso reconoció que los niños criados por padres homosexuales tienen mayor índice de estrés y ansiedad que los niños criados con una mujer heterosexual. Asimismo, el Estado de Florida cuestionó la validez del estudio y prohibió la adopción homoparental reconociendo el bien superior del niño.
Por su parte, el estudio de la American Academy of Pediatrics presentó dos grandes defectos. En primer lugar comparó a niños criados por parejas homosexuales de clase alta con niños criados por madres solteras en lugar de compararlos con niños criados en familias heterosexuales de la misma clase social. En segundo lugar, el reporte intentó demostrar que no había repercusiones en la orientación sexual del niño adoptado, sin embargo, los niños eran menores a los ocho años, edad a la que todavía no hay una orientación sexual definida. Las investigadoras Susan Golombok y Fiona Tasker hicieron un seguimiento hasta la edad adulta de varios niños que participaron en este estudio y encontraron que el 56% de los adultos criados por parejas homosexuales consideraban la posibilidad de tener una relación homosexual contra el 14% de niños criados por una madre soltera. Asimismo, el 24% tuvieron relaciones homosexuales en comparación del 0% de los que fueron criados por una madre heterosexual. Por último, encontraron que el 36% presentó algún tipo de atracción sexual por el mismo sexo contra el 2 % de los que fueron criados por una madre heterosexual. Las deficiencias de este estudio no sólo invalidaron la tesis de que la adopción homosexual no tiene influencia en la orientación sexual del niño, sino que además terminaron probando lo contrario.
Legislación
La prensa, los centros de educación, los políticos e incluso algunos sectores “religiosos” se han dedicado a promover la idea de que la homosexualidad no es diferente a la unión entre un hombre y una mujer, y que por eso mismo tienen derecho a adoptar niños.
En España, desde la regulación legal del erróneamente llamado "matrimonio" entre personas del mismo sexo, se contempla esta posibilidad en dicho país. España fue el primer país que estableció la igualdad total en lo relativo a la adopción y "matrimonio" para parejas del mismo sexo, cuando entró en vigor la nueva legislación española, el 3 de julio de 2005.
La gran mayoría de los españoles no aprueba esta ley, lo que se ve reflejado en la manifestación de un millón y medio de personas y otro millón de firmas en contra de esta ley; y también en el parecer de organismos como el Senado, el Consejo de Estado, el Consejo General del Poder Judicial, la Academia de Jurisprudencia y la Conferencia Episcopal Española. Mientras que, según el Instituto Nacional de Estadística, las parejas homosexuales en España son tan sólo 10.000. Y ha tenido en contra, además, la mitad del Congreso de los Diputados, pues ha salido con sólo cuarenta votos de diferencia: 147 en contra y 187 a favor.
Un margen tan pequeño para una ley tan importante sólo demuestra nuevamente que se trata de una concesión a grupos minoritarios de presión. Los homosexuales son sólo el 2.5% de la población.
El gobierno socialista justificó esta ley como respuesta a una supuesta "gran demanda de la sociedad", pero el resultado ha sido que en el primer año de la vigencia de esta ley los "matrimonios" homosexuales han sido sólo el 0.2% de los matrimonios realizados. Aunque los medios de comunicación los hayan enfatizado para dar la impresión de que han sido muy numerosos.
Opiniones médicas
La opinión médica está algo dividida al respecto: Por un lado, algunos médicos sin profundizar demasiado en el tema, consideran que lo importante para un correcto crecimiento de los menores no es el "género" de los padres sino solamente el cariño dado a sus hijos. Asociaciones como la Asociación Estadounidense de Pediatría o el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid, se muestran a favor de la adopción de niños por homosexuales.
La decisión reciente de la Academia Americana de Pediatría de aprobar las adopciones por parte de homosexuales es otro ejemplo preocupante de cómo la decisión de la APA de "normalizar" la homosexualidad ha tenido un amplio efecto desgranador.
Sin embargo, existen médicos que creen necesaria la figura de un padre y una madre para que los niños dispongan de un modelo masculino y femenino y así desarrollarse de manera integral para completar una sana identidad sexual. Especialistas como el doctor Carlos Marina, médico especialista en Pediatría y ex presidente de la Sociedad de Pediatría de Madrid y Castilla-La Mancha, y profesor en la Universidad Europea de Madrid, afirma: "dada la inmadurez y consiguiente vulnerabilidad del niño, éste está expuesto a crecer y desarrollarse en un ambiente totalmente anómalo".
El catedrático de Psicopatología de la Universidad Complutense de Madrid y presidente de la sección de educación especial de la Sociedad Española de Psicopatología, Aquilino Polaino, coincide con las críticas, afirmando que "la adopción de padres homosexuales trae consecuencias psicopatológicas en el adoptado".
Dale O'Leary, escritora e investigadora de la Asociación Médica Católica de Estados Unidos, ha expuesto, por su parte, los diversos riesgos que implica para un niño el ser adoptado por parejas homosexuales:
Si para los niños adoptados por un matrimonio heterosexual representa un problema el saber la razón por la cual fueron dados en adopción, ¿No les afectará aún más saber el por qué han sido entregados a una familia a la que siempre faltará un padre o una madre?
Las parejas homosexuales no serán capaces de admitir el daño que han hecho a los niños que aman y atribuirán indudablemente sus problemas a la "sociedad" y a la homofobia. Los niños no serán capaces de expresar su insatisfacción y al mismo tiempo se sentirán culpables por no ser agradecidos. Los niños llegarán a sentir que hay algo equivocado en su deseo natural de tener un padre del sexo opuesto.
Los niños dados en adopción han sido separados de sus madres biológicas y a menudo también de cuidadores transitorios. Esto puede llevar a desórdenes de afectividad. El contacto con una única figura materna durante los primeros ocho meses de vida es crucial para el desarrollo emocional. Criar a un niño con un desorden de dependencia afectiva requiere una sensibilidad especial por parte de sus padres adoptivos.
Debido a que los niños entregados en adopción han sufrido ya una gran pérdida (la de sus padres biológicos), es muy importante colocarlos en la situación más estable posible. Las parejas homosexuales son las menos estables.
Las parejas de varones homosexuales tienen muchas probabilidades de romperse. Las parejas lesbianas tienen más probabilidades de permanecer unidas pero no son tan estables como las parejas heterosexuales. Por esta causa, con una pareja de homosexuales, el niño corre un riesgo mayor de una segunda gran pérdida durante la infancia. La investigación sobre los efectos del divorcio en los niños es clara e inequívoca: el divorcio produce un daño profundo. El daño es necesariamente mayor para un hijo adoptado.
Las estadísticas señalan que las relaciones homosexuales son excesivamente inestables, esto es: los homosexuales cambian de pareja constantemente y con mucha facilidad. La gran inestabilidad existente en las parejas homosexuales, tiene un porcentaje muchísimo mayor que el de las parejas heterosexuales. El 60% de esas relaciones duran un año, y sólo el 7% superan los cinco años.
Aunque la información favorable para el movimiento gay y la ampliación de sus privilegios insista en que no se ha dado ningún caso demostrado de niños insatisfechos, menos felices o con desórdenes emocionales y afectivos que cualquier otro niño crecido en el seno de una pareja heterosexual, lo cierto es que existen múltiples casos de niños cuya experiencia de vivir dentro de hogares y estilo de vida gay, ha resultado desafortunada.
Rendimiento escolar
En una encuesta efectuada en 1996 en Australia, a profesores, donde niños criados en hogares formados por parejas del mismo sexo fueron comparados con niños de hogares de padre y madre, muestra que, en el desenvolvimiento académico y social, en las expectativas de los padres e involucramiento de éstos en el colegio, los hijos de matrimonios heterosexuales destacaron en primer lugar, luego aquellos formados por convivientes y muy por debajo, aquellos criados en hogares de parejas homosexuales.
Estudio sobre probabilidad de abuso sexual
Otros estudios muestran que puede haber un patrón de comportamiento que hace mayor el riesgo de abuso sexual cuando los padres son homosexuales. Un informe efectuado en EE.UU, elaborado a partir de expedientes de hijos adoptivos que fueron abusados sexualmente, muestra una clara tendencia a un mayor abuso cuando los padres se declaran homosexuales. Este estudio mostró que en el caso de los niños abusados por hombres, en un 63% de los casos el padre era homosexual y en el caso de los niños abusados por mujeres en el 75% de los casos la madre era lesbiana.
Algunos estudios muestran que la probabilidad de abuso se multiplica por 40 cuando un niño varón queda al cuidado de varones homosexuales. Además un niño abusado tiene más probabilidades de convertirse en abusador cuando llegue a adulto. Las estadísticas muestran que hasta un 70% de los padres que abusaron de sus hijos, habían sido abusados ellos mismos durante su infancia.
La Dra. Judith A. Reisman, profesora de investigación de la American University confirma que solamente el 9% de la población heterosexual, es pederasta. En cambio la población homosexual pederasta alcanza el 60%.En otras palabras, el 87% de la población pederasta es homosexual, mientras que el 13% restante es heterosexual.
Estudio sobre influencia del abuso sexual en la infancia en el desarrollo de la homosexualidad
En particular también se ha observado que el abuso sexual en la infancia tiene un importante papel para el desarrollo de la homosexualidad.
El 46% de los hombres homosexuales y el 22% de las mujeres homosexuales fueron abusados sexualmente en su infancia por una persona del mismo sexo. En cambio, entre la población heterosexual sólo un 7% de los hombres y un 1% de las mujeres sufrió acoso o abusos sexuales en su infancia por una persona del mismo sexo.
David Finkelhor, experto en abuso sexual infantil, dice que "los chicos que fueron abusados sexualmente por hombres mayores tuvieron, al crecer, cuatro veces más posibilidades de implicarse en actividad homosexual que los que no fueron víctimas. Más aún, los adolescentes a menudo relacionaban su homosexualidad con sus experiencias de abuso sexual".
La APA incluso reconoce que, en la mayoría de las personas, la condición homosexual se determina a una edad muy temprana.
Algunos casos investigados por la policía
En 2009, un fiscal estadounidense pidió 20 años de cárcel para Frank Lombard, un homosexual que había adoptado con su pareja gay, a un niño de raza negra al cual abusaba periódicamente. Lombard alquilaba al niño a pederastas en Internet, hasta que un oficial encubierto del FBI le tendió una trampa que condujo a su arresto. Pese a la indignación en EE.UU., las autoridades han aclarado que de acuerdo con las regulaciones vigentes, el hombre no es candidato a la pena de muerte.
Activismo político gay y pederastas
La acción de la policía ha constituido en ocasiones un duro revés para el brazo político del movimiento homosexual LGBT, detrás del cual se esconden algunos pederastas y abusadores. En 2009, cayó un círculo de pederastas que operaba desde el interior mismo del movimiento. La policía presento 50 cargos por pedofilia y abuso, los cuales incluían el abuso sexual de bebés a partir de los 3 meses de edad, el intento de sodomizar a un bebé de 18 meses, etc. Entre los acusados se cuentan James Rennie, jefe ejecutivo de LGBT en Escocia y consejero en educación sexual, que recomendaba en forma vehemente la adopción homosexual.

Referencias
1.- El matrimonio y los derechos fundamentales.
2.-Blumstein, P. Schwartz P.: Américan Couples: 1975-1978. Murray Research Center: Harvard University. NY Morrow, 1983.
3. - Traditional Values Coalition. 2002. Domestic Battering.
4.- Instituto Mexicano de Orientación Sexual
5.- La Razón, 30-junio-2006.
6.- La Voz de Cádiz, 30 de junio, pg 33.
7.- Periódico ALBA del 24-30 de junio, pg 6.
8.- Diario de Cádiz, 1 de julio, pg.52.
9.- La Razón, 31-XII-2005, pg.10.
10.- Entrevista a investigadora Dale O'Leary sobre la adopción por homosexuales.
11.- Dr. Van den Aardweg, doctor en psicología en Ámsterdam.
12. - Paul Cameron: Gay Foster Parents are More apt to Molest. Journal of Familiy Research, Vol 17, No. 7 Nov. 2002
13. - Gay adoption horror: Duke University official molested adopted african american son, pimped son to cop in web sting
14. - Judith A. Reisman, Crafting Gay Children. Psychiatric Journal, University of Ottawa, J. W. Bradford et al., 1988
15. - Dailey, T. Homosexuality and Child Abuse. Family Research Council. Número 247.
16. - APA Online. Public Affairs.
17. - Gay rights campaigner led a double life as leader of paedophile ring that carried out a catalogue of child abuse

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