TRANSFUSIÓN SANGUÍNEA: OPINIONES SESGADAS DE UN GRUPO RELIGIOSO SOBRE UN PROCEDIMIENTO MÉDICO QUE SALVA VIDAS. PERCY ZAPATA MENDO.

TRANSFUSIÓN SANGUÍNEA: OPINIONES SESGADAS DE UN GRUPO RELIGIOSO SOBRE UN PROCEDIMIENTO MÉDICO QUE SALVA VIDAS



El rechazo a la transfusión sanguínea se encuentra representado a nivel mundial por los “Testigos de Jehová”, congregación religiosa que desde hace siete décadas se encuentra promoviendo abiertamente su oposición sobre este procedimiento médico, desarrollando agresivas campañas publicitarias por medio de sus revistas publicitarias “Atalaya” y “Despertad”. Estas publicaciones tratan el tema con un fundamentalismo religioso apoyado por “referencias científicas” que hablan de “opciones de calidad” al tratamiento con sangre. Si uno aborda ligeramente estas lecturas, podemos ser persuadidos del porqué de sus posturas dogmáticas, en especial si carecemos de conocimientos fisiológicos y fisiopatológicos consistentes.

Los Testigos de Jehová saben perfectamente que la inmensa mayoría de la población carece de una cultura informativa e investigadora, que el ciudadano es renuente para tomarse un tiempo en profundizar el estudio de un determinado tema y formarse una opinión razonada e independiente, y debo admitir con amargura, que existen profesionales de la salud que están siendo convencidas con argumentos que carecen de rigor científico, con el cual han sido formados. Por favor, no me vayan a tachar de Ateo o Agnóstico por exigir el método científico, pues estoy plenamente convencido que el conocimiento médico es una manifestación divina, una inspiración dada por un ser superior al que conocemos por Dios, bajo cualquier nombre que le quieran asignar cada cual la según religión que profese. Apelo a ese conocimiento para desenmascarar racionalmente a aquellos que de manera sesgada intentan infundir en la población un temor que no tiene asidero, valiéndose de pasajes bíblicos o de trabajos científicos que han sido tomados parcialmente y de manera tendenciosa. Recuerden, hasta el Diablo citaba versículos cuando quería doblegar la voluntad de Jesús en el desierto.

¿Cuándo se originó el rechazo a la transfusión sanguínea por parte de los Testigos de Jehová?

Los orígenes de esta oposición son tardíos, pues datan del año 1945, cuando Nathan Homer Knorr presidía esa congregación. Y recalco que es Tardío porque el primer intento de transfusión fue en el siglo XXVII, llevado a cabo por Jean Baptiste Denys; este procedimiento incluso es mencionado en una célebre novela, “Frankenstein”, del siglo XIX; el uso de sangre almacenada se inició en la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y el primer Banco de Sangre fue fundado en Londres, el año 1921;por lo tanto, la transfusión no era una novedad para 1945;vayan a ver cuales fueron los motivos por los cuales el “Grupo de Estudios Bíblicos” se inclinaría por prohibir la transfusión sanguínea.

Les recuerdo que la transfusión sanguínea no ha sido el único método médico por el cual se han opuesto los Testigos de Jehová en su oportunidad, las Vacunas fueron calificadas de “crimen y fraude” entre los años 1931 a 1952; y los Trasplantes de Órganos de “Canibalismo”, siendo proscrita para los miembros de la congregación en el año 1967 a 1980.

Veamos una opinión de los Testigos de Jehová respecto a las vacunaciones:

“La vacunación nunca previno nada y nunca lo hará; y el diablo pierde lentamente su asidero, haciendo un esfuerzo arduo para hacer mientras tanto todo el daño que él pueda, y poner en su crédito tales males que pueda hacer…. Usen sus derechos como ciudadanos americanos para abolir para siempre la practica diabólica de la vacunación.”[Golden Age (Convertida luego en ¡Despertad!); Octubre 12,1921; p.17].

Con el discurrir del tiempo – y del convencimiento de la utilidad de estos métodos médicos para salvar vidas – la postura frente a la vacunación y el transplante fueron fueron flexibilizándose y constituyéndose en un mero acto de conciencia personal, dejando de ser falta punible con la expulsión de esa agrupación religiosa.

¿Sustento Bíblico?

Los Testigos de Jehová justifican su oposición a la trasfusión sanguínea por la interpretación arbitraria de unos pasajes del Génesis, Levítico, Deuteronomio y Hechos de los Apóstoles:

• “Tan sólo abstendréis de comer carne que tenga aun dentro su vida, es decir, su sangre” (Génesis 9,4).

• “Donde quiera que habitéis, no comeréis sangre alguna ni de ave ni de bestia. Quien llegue a comer sangre, cualquiera que sea, será extirpado de su pueblo”. (Levítico 7,26-28).

• “Podrás sin embargo, siempre que quieras, matar animales y comer su carne, en la medida que Yavé, tu Dios te haya bendecido en todas tus ciudades y podrán comerla el puro y el impuro, como si fuese gacela o ciervo. Pero la sangre no la comeréis: la derramaréis en la tierra como el agua”. (Deuteronomio 12,15-16).

• “En cuanto a los gentiles que han abrazado la fe, ya le hemos enviado a decir que, según nuestra determinación, debían abstenerse de lo sacrificado, de sangre, de carne sofocada y de fornicación”. (Hechos 21,25).



Recibir una trasfusión no es “comer” carne, puestos que los derivados sanguíneos nunca se usan para alimentar al paciente ni sirven para tal fin. La trasfusión es una terapia restituida: Se le suministra uno ó más componentes de la sangre de los que está deficitario en ese momento.

La sangre es un tejido vivo, y continúa estándola una vez que se ha infundido; no se utiliza como suministro de calorías, tampoco para proveer componentes para la síntesis de proteínas, menos para formar reservas energéticas.

Recuerden que en el momento en que se escribieron los textos bíblicos (hace unos 2000 a 3000 años atrás.); nadie podía imaginar que algún día aparecerían tales terapias medicas, ni que en la sangre existieran componentes “mayores” que están prohibidos por los testigos, ni componentes “menores”, que son bien recibidos por sus miembros.

De otra manera, Dios hubiera tenido que ordenar:

“Podrás, sin embargo, siempre que quieras, matar animales y comer su albúmina, sus inmunoglobulinas y su factor VIII y IX, en la medida en que Yavé, tu Dios, te haya bendecido en todas tus ciudades, y podrán comerla el puro y el impuro, como si fuera gacela o siervo. Pero la sangre completa, el plasma, los glóbulos rojos, blancos y las plaquetas; no los comeréis: los derramaréis en la tierra como el agua”.

Ustedes saben que Yavé no mencionó ello, pues milenios de conocimientos separaban a la sociedad aramea de los conocimientos médicos actuales.

Nota del autor: “Componentes mayores”: Sangre completa, plasma, leucocitos, glóbulos rojos, plaquetas, sangre del propio paciente almacenada para subsiguientes trasfusiones. “Componentes menores”: Albúmina, inmunoglobulinas, factor VIII y IX.

El sustento “Científico”

Por medio de investigaciones parcializadas o citadas tendenciosamente, los Testigos pretenden demostrar que:

- Las Trasfusiones sanguíneas son perjudiciales.

- Las Trasfusiones sanguíneas son innecesarias, pues existen otras alternativas de “calidad”.

Para dar validez a estas dos hipótesis, han publicado una serie de artículos, a saber:

1.- La revista “¿Cómo puede salvarle la vida la sangre?”, en la que se hace citas bíblicas, se menciona los riesgos de la trasfusión y de las “opciones de calidad” y del derecho a escoger.

2.- “El Factor Rh y Usted” y “A la vanguardia de la cirugía sin sangre con los testigos de Jehová”.

3.- “Tratamiento alternativo a la sangre”, en las que se enumeran diversos expansores de volumen, antihemorrágicos y anti anémicos.

4.- “Estrategias para prevenir y controlar hemorragias y anemia sin trasfusión de sangre”, similar a la anterior.

5.- Recopilaciones hechas por los mismos testigos sobre algunas publicaciones biomédicas, como: “Sobrevida con anemia aguda y hemoglobina de 1,4 g/dl. (Brimacombe J et al. Anaesthesia and intensive Care. Vol. 19, Nº4,1991)”.

6.- “Balance ético legal de la relación médico-paciente”

7.- Un video “Trasfusión alternatives”.

Todo esto resulta deslumbrante, más sino se lee y contrasta lo que explican estos manuscritos y video. Por ejemplo, el articula British Medical Journal no dice en ninguna parte que se pueda o se deba prescindir de estos derivados sanguíneos, es más, el autor considera su uso obligatorio cuando existe hemorragia moderada o severa. ¿Por qué citaron este artículo entonces? Quizá porque tenían la esperanza de que nadie leyera de manera completa este estudio, quedándose con la “positiva impresión” de su origen en una revista prestigiosa que está a “favor” de su causa.

Mark Warner y Ronald J, en su artículo “Riesgos de la Transfusión (Anesthesiology Clinics of North América, Vol. 8,Nº 03, Sept. 1990) refieren que “Existen pocas alternativas a la trasfusión sanguínea en la práctica clínica. La trasfusión autóloga está disponible y su popularidad va en aumento, básicamente por el miedo de los pacientes a contraer SIDA”, además, la conclusión del citado artículo es que deben modificarse las prácticas inadecuadas de transfusión, y ninguna parte suguiere que éstas deban suprimirse.

Los Riesgos De Las Trasfusiones

La transfusión sanguínea es peligrosa, puesto que se constituye en un vehículo para diseminar enfermedades como la hepatitis B, C, el SIDA, paludismo; producir reacciones alérgicas en los que reciben dicha sangre, entre otras enfermedades, pero lo que los Testigos de Jehová jamás mencionaron ni mencionarán, es que el progreso técnico a logrado ir disminuyendo progresivamente todos los riesgos mencionados previamente. En la actualidad, las ocasionales reacciones trasfuncionales ocurren principalmente por errores humanos y no por falla en los métodos de detección de estos gérmenes. El riesgo de contraer SIDA por transfusión sanguínea ha disminuido de 1 caso por cada 450.000 a 1 caso por cada 650.000 transfusiones, y seguirá disminuyendo a medida que se haga una mejor selección de los donantes y en los métodos de detección más finos.¿Llegará el día en que existan trasfusiones sin riesgo absoluto? Es muy improbable, y no se descarta que sigan descubriéndose en el futuro nuevos agentes infecciosos trasmitidos por la sangre.

Pueda que argumenten diciendo que 1 infectado por cada 650.000 trasfusiones aun es un riesgo alto y que existen otras “Alternativas de Calidad” cuyo riesgo es “0” de infectarse. Pues déjenme decirles que hay dos proposiciones que juntas forman una falacia. Me explico: la trasfusión sanguínea no es un procedimiento de rutina que se va a aplicar a todos los pacientes, es utilizada solo en casos que realmente lo ameritan y sopesando los riesgos/beneficios.

Si usted (Dios no quiera ni es mi deseo, sólo es un ejemplo) sufriera una hemorragia masiva producto de un accidente y que sus probabilidades de morir son del 70% sino se le trasfunde sangre de emergencia…. ¿Qué opción elegiría? ¿La que tiene 7 de 10 posibilidades de morir? ¿O la que tiene de 1 en 500.000 posibilidades de contraer una infección producto de la transfusión pero que puede ser tratada o controlada?

En la revista “¿Cómo puede salvar la vida la sangre?” se describen superficialmente varios estudios en los que se encontró que los pacientes con cáncer de la laringe y colon que no fueron transfundidos tenían mayor sobrevida y menos recidivas que los que sí lo fueron. Los editores de dicha revista no precisan por qué se produjo este resultado, sólo infieren que la “dañina” transfusión empeoró el pronóstico de los pacientes. Como médico que soy, una explicación sencilla sería que los pacientes que ameritaron tales transfusiones fueron porque estaban en muy malas condiciones de salud, por lo que no resulta extraño que tuvieran una mayor mortalidad.

Este es un ejemplo del modo que puede manipularse la información para hacerla decir lo que el interesado desea que diga.

Alternativas de “Calidad” a las trasfusiones

Según el criterio de los Testigos de Jehová, manifiestan que las transfusiones son innecesarias y que hay opciones mejores, como las que mencionan en sus escritos: hemodilución, expansores de volumen, transportadores de oxígeno, oxígeno hiperbárico, eritropoyetina, hemostáticos, desmopresina. En su folleto “Tratamiento Alternativo a la sangre” presentan treinta y un productos considerados como opciones a la terapia transfusional, y en esa lista hay varios repetidos; por ejemplo, las inmunoglobulinas de uso intravenoso aparecen seis veces, y la eritropoyetina tres (simplemente han enumerado las diferentes marcas y presentaciones de un mismo principio activo). Al final quedan quince, de los cuales dos son expansores plasmáticos, seis antihemorrágicos, dos coadyuvantes para la hemostasia quirúrgica, dos antianémicos, y tres que están en otras categorías.

El valor de algunos de estos fármacos no es concluyente, por ejemplo, el ácido épsilon-aminocapróico -un anti fibrinolítico- tiene una utilidad muy poco clara en hemorragias por extracciones dentales en hemofílicos y posterior a cirugía prostática, y ninguna confirmada fuera de estas dos situaciones (es más, puede ocasionar problemas severos debido a su tendencia a favorecer la formación de trombos).

El acetato de desmopresina, que es un análogo sintético de la vasopresina, tiene un espectro de acción muy limitado, circunscrito a enfermos que padecen de la enfermedad de Von Willebrand tipo I, y a los que tienen trastornos de la hemostasia ocasionados por uremia. La información que suministran sobre la inmunoglobulina que “corrige la tendencia anormal de la hemorragia” es errónea. La inmunoglobulina de uso intravenoso puede tener múltiples aplicaciones, menos en la que ellos argumentan.

La eritropoyetina y las inyecciones de hierro pueden resultar muy útiles, pero no en situaciones de emergencia; la respuesta inicial a la eritropoyetina puede demorar de dos a seis semanas, y en pacientes con enfermedad renal se puede tardar hasta cuatro meses en lograr valores aceptables de hematocrito.

Por lo que he mencionado, las llamadas “Alternativas de Calidad” no lo son tanto: unas no funcionan como argumentan y otras lo hacen en casos muy especiales, esto vale tenerlo muy presente en todo momento, pues las publicaciones de los testigos tienden a generalizar. Por ejemplo, revelan que se han realizado intervenciones quirúrgicas sin sangre, y por lo tanto las intervenciones sin el uso de las transfusiones constituyen el ideal de todo medico que se sienta competente como tal; solo que omiten deliberadamente que están hablando exclusivamente de operaciones electivas, en las que es posible preparar perfectamente al paciente y tomar todas las precauciones necesarias, circunstancia que no es extrapolable a la totalidad de las intervenciones quirúrgicas, y en particular, a las emergencias, donde no existan unas condiciones controladas.

En el video mencionado párrafos atrás, los “expertos” citados por los Testigos de Jehová refieren que las trasfusiones no son necesarias pues lo fundamental es detener la hemorragia y restaurar el volumen. Cuando hablan de volumen se refieren a la cantidad total de sangre en el organismo. Esto es cierto, pero relegan a un nivel secundario la función principal de la sangre, que es la de transportar oxígeno a los tejidos. ¿Logran cumplir con este objetivo sus “opciones de calidad”? ¿En qué medida? Veamos lo que ellos dicen en su folleto: ¿Cómo puede salvarle la vida la sangre?:

“El reemplazo del volumen puede lograrse sin usar sangre ni plasma sanguíneo. Varios fluidos no sanguíneos sirven eficazmente para expandir el volumen de sangre. El más sencillo es la solución salina, que es barata y compatible con nuestra sangre. También hay fluidos con propiedades especiales, como dextran, Haemaccel y la solución lactada de Ringer”.

“Sin embargo, puede ser que usted pregunte: ¿Como pueden ayudar los fluidos no sanguíneos de reemplazo cuando lo que yo necesito es glóbulos rojos para llevar el oxígeno a todo mi cuerpo? Como se ha mencionado, usted tiene reservas que funcionan para llevar el oxígeno. Si se pierde sangre, maravillosos mecanismos de compensación empiezan a funcionar, su corazón bombea más sangre con cada latido. Puesto que la sangre perdida ha sido reemplazada por un fluido conveniente, la sangre ahora diluida, fluye más fácilmente, hasta en los vasos sanguíneos pequeños. Como resultado de cambios químicos, se suelta más oxígeno en los tejidos”.

Para ver si esta maravilla expresada por los folletos de los Testigos es cierta, hagamos un repaso de fisiología básica.

Fisiología del Intercambio de Oxigeno.

El oxígeno es trasportado en la sangre bajo dos formas:

a).- Oxigeno disuelto en plasma (parte “líquida” de la sangre).

b).- Oxígeno unido a la hemoglobina (pigmento de los glóbulos rojos).

En estado de reposo, las células del organismo necesitan 300 litros de oxígeno cada 24 horas, o sea, 250 mililitros por minuto. Con el ejercicio esta necesidad se puede elevar 10 y hasta 15 veces.

Si el oxigeno fuese acarreado a los tejidos solamente disuelto en el plasma, la sangre tendría que circular a razón de 180 litros por minuto para satisfacer las necesidades de las células en descanso, pues este gas no es muy soluble en el plasma.

En realidad, la sangre de un hombre en reposo circula a razón de 5 litros por minuto, con satisfacción de toda la demanda de las células. La diferencia entre los 180 litros mencionados y los 5 litros fisiológicos reales se debe a la acción de la Hemoglobina.

La hemoglobina es el pigmento de los eritrocitos, cuya misión exclusiva es trasportas casi todo el oxigeno y la mayor parte del CO2. La sangre en equilibrio con el aire alveolar solo puede incorporar en solución 0,25 ml de O2 y 2,7 ml de CO2 por 100 ml, pero gracias a la acción de la hemoglobina, estos mismos 100 ml de sangre pueden llevar unos 20 ml de O2 y de 50 a 60 ml de CO2.

En términos generales, el 2% del oxigeno de la sangre esta disuelto en el plasma, en tanto que el resto se combina con la hemoglobina.

En caso de una hemorragia severa, se pierde plasma y eritrocitos, las sustancias expansoras como la solución salina solo corrigen el volumen, mas no la oxigenación porque no han aportado glóbulos que contienen hemoglobina.

El Dr. John Doyle, de la Universidad de Toronto, cita en su articulo “Riesgos de evitar una transfusión sanguínea necesaria”, un estudio de Carson y Poses publicado en el Lancet en 1998 (Lancet 1988.Apr2; 1(8588): 727-9), en el que investigaron 125 casos de cirugía en Testigos de Jehová que rechazaron las transfusiones sanguíneas y optaron por las “alternativas de calidad”. Los resultados de dicho estudio fueron los siguientes:

Hemoglobina Pre Operatoria           Mortalidad

           < 6g/dl                                 61,5%

           6,1-8g/dl                              33,0%

           8,1-10g/dl                            7,1%

           >10g/dl                                 0,0%

Estas cifras resultan desalentadoras si se pretende insistir en que rechazar las transfusiones sanguíneas y utilizar alternativas es seguro en todas las circunstancias. Además, se desbarata el argumento de que hay que evitar las transfusiones por su peligrosidad.

Probablemente los Testigos de Jehová replicaran mostrando estudios sobre cirugías electivas en los que las cifras de mortalidad son muy inferiores, y mostraran casos anecdóticos en los que tal o cual paciente sobrevivió a anemias extremas mediante la utilización de recursos tecnológicos excepcionales. Se menciono antes que en los casos electivos es factible tomar precauciones extraordinarias, que son imposibles en las cirugías de emergencia; por otro lado, los casos aislados de supervivencia en condiciones especiales no son de valor para precisar si es seguro o no rechazar una transfusión (existen publicaciones en la literatura medica sobre numerosos casos de Testigos que murieron por anemia severa, pero por alguna razón injustificable, los Testigos han optado por no incluirlos dentro de su argumentación “científica”, pero que los consignan en otras publicaciones).

La revista ¡Despertad! Del 22 de mayo de 1994 presenta un articulo titulado “Jóvenes que pusieron a Dios en primer lugar”, o el articulo “La fe de Joshua, una victoria para los derechos del niño” (¡Despertad!,22 de enero de 1995).Según los Testigos, los derechos y la fe de estos niños triunfaron, pero igual fueron a reunirse con el Creador.

Apreciado lector, este manuscrito es solo una respuesta sencilla a todo el aparato propagandístico desplegado por los Testigos de Jehová, quienes están cometiendo un crimen pasivo al no permitir que los miembros de su congregación que ameriten una transfusión, lo hagan bajo razones religiosas o científicas manipuladas y tergiversadas.

Amigos pertenecientes a la congregación “Testigos de Jehová”, les recuerdo que hace mas de 500 años la mayor parte de religiones cristianas se separaron de la Iglesia Católica porque querían tener la libertad para interpretar la Biblia. Por ese mismo motivo, no se conviertan en autómatas que solo siguen las decisiones adoptadas por el Consejo de Ancianos, humanos al fin de cuentas, y no por ello exentos de cometer errores.

Yavé les cuide e ilumine estimados lectores.

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