jueves, 5 de enero de 2017

EL VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO CAUSANTE DE VERRUGAS GENITALES Y LAS VACUNAS PARA PREVENIRLAS

EL VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO CAUSANTE DE VERRUGAS GENITALES Y LAS VACUNAS PARA PREVENIRLAS

La FDA ha aprobado tres vacunas para la prevención de la infección por Virus del Papiloma Humano (VPH): Gardasil, Gardasil 9 y Cervarix. Las tres vacunas previenen las infecciones por los tipos 16 y 18 de VPH, dos de los virus del papiloma humano de alto riesgo que causan cerca de 70 % de los cánceres de cuello uterino y un porcentaje todavía mayor de algunos de los otros cánceres relacionados con el VPH. Gardasil impide también la infección por los tipos 6 y 11 de VPH, los cuales causan 90 % de las verrugas genitales. Gardasil 9 previene la infección por los mismos cuatro tipos de VPH y otros cinco tipos de VPH de alto riesgo.

Además de proporcionar protección contra los tipos de VPH incluidos en estas vacunas, se ha descubierto que las vacunas proveen una protección parcial contra otros pocos tipos de VPH que pueden causar cáncer, lo que se llama protección cruzada. Las vacunas no protegen contra otras enfermedades de transmisión sexual, ni tratan infecciones por VPH existentes o enfermedades ya existentes causadas por VPH.

Dado que las vacunas disponibles en la actualidad no protegen contra todas las infecciones por VPH que causan cáncer, es importante que las mujeres que están vacunadas continúen haciéndose exámenes de detección rutinarios de cáncer de cuello uterino o cérvix. Podría haber algunos cambios en el futuro en las recomendaciones para mujeres vacunadas.

¿Quién deberá vacunarse contra los VPH?

La FDA ha aprobado Gardasil y Gardasil 9 para usarse en mujeres de 9 a 26 años para la prevención de los cánceres de cuello uterino, de vulva, vagina y de ano causados por el VPH; para lesiones precancerosas del cuello uterino, de vulva, vagina y ano; y para verrugas genitales.

Gardasil y Gardasil 9 fueron aprobados también para usarse en varones para la prevención del cáncer anal, de lesiones precancerosas del ano y verrugas genitales causados por el VPH. Gardasil fue aprobado para usarse en varones de 9 a 26 años, y Gardasil 9 fue aprobado para usarse en varones de 9 a 15 años. Cervarix fue aprobado para usarse en mujeres de 9 a 25 años para la prevención del cáncer de cuello uterino causado por el VPH.

Las tres vacunas se administran en series de tres inyecciones en tejido muscular en un período de 6 meses. En octubre de 2016, la FDA aprobó una tanda de 2 dosis para que niños y niñas inicien la vacunación con Gardasil 9 de 9 a 14 años (la segunda dosis se deberá administrar de 6 a 12 meses después de la primera). Los que inicien la serie de vacunación a más edad (incluyendo jóvenes que empiecen a vacunarse después de los 15 años de edad) o que son inmunodeficientes deberán ser vacunados todavía según el programa de 3 dosis.

Los individuos que hayan recibido previamente Gardasil podrían recibir también Gardasil 9. La FDA tiene información disponible para pacientes acerca de Gardasil 9. 

¿Qué tan efectivas son las vacunas contra VPH?

Las vacunas contra VPH son altamente eficaces para prevenir la infección por los tipos de VPH a los que atacan cuando se administran antes de la exposición inicial al virus — es decir, antes de que el individuo tenga actividad sexual. En los estudios que llevaron a la aprobación de Gardasil y de Cervarix, se encontró que estas vacunas proveen casi 100 % de protección contra infecciones persistentes del cuello uterino por los tipos 16 y 18 de VPH y contra los cambios celulares del cuello uterino que pueden causar estas infecciones persistentes. 

Gardasil 9 es tan eficaz como Gardasil para la prevención de las enfermedades causadas por los cuatro tipos de VPH (6, 11, 16 y 18), según reacciones similares de anticuerpos en participantes de estudios clínicos. Los estudios que llevaron a la aprobación de Gardasil 9 encontraron que es 97 % eficaz en la prevención de enfermedades cervicales (de cuello uterino), de vulva y de vagina causadas por los otros cinco tipos de VPH a los que está dirigida.

Hasta la fecha, se ha establecido que la protección contra los tipos de VPH a los que están dirigidas dura por lo menos 8 años con Gardasil y al menos 9 años con Cervarix. No se conoce todavía la duración de protección con Gardasil 9. Los estudios de larga duración que están todavía en curso sobre la eficacia de las vacunas ayudarán a los científicos a comprender mejor la duración total de la protección.

¿Por qué son importantes estas vacunas?

La amplia distribución de la vacunación con Cervarix o con Gardasil tiene la posibilidad de reducir la incidencia de cáncer cervical en el mundo tanto como en dos tercios, mientras que Gardasil 9 podría prevenir una proporción todavía mayor. Además, las vacunas pueden reducir la necesidad de atención médica, de biopsias y de procedimientos invasivos relacionados con el seguimiento de exámenes de detección de cuello uterino anormales, lo cual ayudará a reducir los costos de atención médica y las ansiedades relacionadas con procedimientos de seguimiento.

¿Qué tan seguras son las vacunas contra los VPH?

Tanto Gardasil como Gardasil 9 y Cervarix han sido probadas en decenas de miles de personas en los Estados Unidos y en muchos otros países. Hasta ahora no se han registrado efectos secundarios graves causados por las vacunas. Los problemas más comunes han sido una breve irritación y otros síntomas en el sitio de la inyección. Las vacunas no han sido probadas lo suficiente durante el embarazo, por lo que no deberán ser usadas por mujeres embarazadas.

Los índices de efectos secundarios adversos en la revisión de seguridad estuvieron concordes con los índices que se observaron en los estudios de seguridad realizados antes de que se aprobara la vacuna y fueron similares a los índices que se observaron con otras vacunas. Sin embargo, se vio una proporción más alta de síncopes (desmayos) y de eventos trombóticos venosos (coágulos de sangre) con Gardasil que con otras vacunas.  Las pacientes que presentaron coágulos de sangre tenían factores conocidos de riesgo de que se presentaran, como el uso de anticonceptivos orales. Una revisión de seguridad de Gardasil en Dinamarca y en Suecia no identificó un riesgo mayor de coágulos de sangre.

Las caídas al desmayarse pueden causar algunas veces lesiones graves, como lesiones en la cabeza. Estas pueden evitarse en gran parte al mantener a la persona sentada hasta por 15 minutos después de la vacunación.

¿Se deberán administrar las vacunas a personas ya infectadas por VPH?

Aunque se ha sabido que las vacunas contra VPH no presentan peligros cuando se administran a personas ya infectadas por VPH, las vacunas no tratan las infecciones.  Ellas proporcionan el beneficio máximo si la persona las recibe antes de ser activa sexualmente.


Fuente: Cancer.gov

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